Sue Bird, pas por UConn

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La 'fábrica de churros' femenina

TEXTO: Eusebi Sedeño
FOTO: Eusebio Sedeo
16 de marzo - 14:06

Cogiendo el título que Andrés Montes le concedió a la Universidad de North Carolina masculina por su relación con grandes estrellas de la NBA, hablamos hoy del caso femenino, la Universidad de Connecticut, número 1 histórico de la NCAA

Swin Cash, Sue Bird, Svetlana Abrosimova, Rebecca Lobo, Ashley Battle, Renee Montgomery, Kara Wolters, Diana Taurasi y Tina Charles, todas ellas estrellas presentes o antiguas de la WNBA, tienen algunas cosas en común, pero sobretodo una, su formación universitaria en la Universidad de Connecticut.

Las Huskies son actualmente la principal potencia del baloncesto universitario femenino, pero no fue así siempre. El cambio llegó en 1985, fue el paso definitivo de una universidad sin mucho que hacer en la NCAA hasta convertirse en el referente nacional con los años. Ese año fue cuando llegó a UConn el técnico Geno Auriemma.
El técnico nacido en 1954 en Montella, Italia, fue trasladado con su familia a Pennsylvania con tan sólo 7 años de edad. Se graduó en la Universidad de West Chester en 1977, y ya el año siguiente empezó a trabajar como técnico asistente en Saint Joseph’s University y posteriormente dio el salto al Bishop Kenrick High School. En 1981 fichó por la Universidad de Virginia Cavaliers también como asistente. Todos estos años fueron el gran aprendizaje de Auriemma esperando a poder ser en algún momento primer técnico de alguna Universidad, el sitio donde quería desarrollar sus ideas.

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Esa oportunidad llegó el 17 de mayo de 1985, con 31 años. Los balances de victorias y derrotas fueron mejorando año a año. El primero se quedó por debajo del 50%, 12-15. Por primera vez en mucho tiempo, en la temporada 86-87, se llegó a conseguir más victorias que derrotas, 14-13. Y el progreso aumentó hasta el 17-11 en la 87-88.
El excelente trabajo de Auriemma en el programa de las Huskies fue consiguiendo resultados, pero también empezó a atraer a jugadoras de Instituto. La primera gran jugadora que fue convencida para llevar la camiseta UConn fue Kerry Bascom, jugadora All-American de New Hampshire, que llegó el verano de 1987. “UConn fue mi primera elección , al estar sólo a dos horas de casa, por si a mi madre le sucedía algo [murió de esclerosis múltiple en su año de junior]. En muchas otras Universidades me prometían todo, en UConn Auriemma sólo me dijo que tendría que trabajar duro, y lo que sucediese sería gracias a ello”.

El impacto de la jugadora fue tal que por primera vez en su historia la Univesidad de Connecticut llegó al torneo de la NCAA y Bascom fue elegida jugadora de la Big East Conference, en su segunda temporada. Con la estela de esta jugadora, y el poder del grupo de jugadoras, en la siguiente temporada, 89-90, UConn también llegó al torneo NCAA, incluso esta vez pasó a segunda ronda.

1990-91 fue la primera gran temporada de UConn, con Auriemma y Bascom como estiletes. Balance de 29-5, llegando por primera vez a la Final Four, celebrada en New Orleans. En semifinales, Bascom tuvo problemas de faltas muy pronto, y Virginia acabó con el sueño Huskie venciendo 61-55. Bascom se graduó, terminando como máxima anotadora de la historia de UConn, con 2.177 puntos, y llegó a jugar en España y Francia. “Era una buena jugadora de baloncesto, pero Auriemma me hizo mucho mejor jugadora, y me hizo entender el juego para hacerlo más fácil. Da igual el talento que tuvieras, él era capaz de obtener de ti hasta la última gota de tu capacidad”.

La relación de Bascom con su Universidad terminó, y alguien tenía que seguir como principal jugadora del equipo. De nuevo Auriemma y el proyecto de la Universidad supo atraer a otra jugadora All-American en su etapa de Instituto, Rebecca Lobo. El talento de la jugadora de Hartford siguió desarrollándose con las Huskies, y la Universidad siguió llegando al torneo de la NCAA en 1992 y 1993, pero de nuevo perdiendo en las rondas iniciales. Con Kara Walters, Jennifer Rizzoti, y lideradas por Lobo, 1994 fue el primer gran año de UConn por lo que respeta al balance victorias-derrotas, 30-3, pero el equipo no pasó del Elite 8, cuando perdió ante North Carolina (finalmente campeón) 69-81 en la Final del East Regional.

Pero nada comparable con 1995. Temporada perfecta, con 35-0 de balance, Campeonato Nacional y con los medios de comunicación muy focalizados en un año increíble, donde jugadoras como Lobo se encumbraron como grandes referencias a nivel nacional (elegida mejor deportista femenina en 1995, por delante de la tenista Steffi Graf). Geno Auriemma hablaba así de su jugadora cuando ella fue nominada Hall of Fame Femenino en 2009. “Rebecca Lobo tuvo el impacto más grande de cualquier persona en el baloncesto universitario. Rebeca se convirtió en el símbolo de lo que es bueno en la vida, y por qué se practican deporte. Ella trajo a nuestro deporte los medios de comunicación nacionales y ella no lo hizo sólo con su talento. Lo hizo con clase, dignidad, el humor, el ingenio y su manera de ser”. El equipo de 1995 de las Huskies ganaron el Premio Team of the Year por ESPN, fueron recibidas por 100.000 personas tras su título contra Tennessee (3 veces campeona de la NCAA) por 70-64.

La rivalidad con este Universidad, Tennessee, fue creciendo desde ese momento. Hasta la temporada 2000-01, las Lady Vols ganaron 6 y las Huskies 5. Esas victorias de las de Tennessee privaron el acceso a sus rivales a la final de la NCAA en 1996, venciendo 88-83 tras una prórroga y el paso a la Final Four de 1997 al vencer en la final del East Regional 81-91. Aunque la vuelta a la tortilla se produjo en la Final Nacional de 2000, cuando las All Americans Swin Cash, Tamika Williams, Sue Bird, Keirsten Walters y Asjha Jones, se encontraban en su segundo año universitario, y consiguieron en segundo Título Nacional de la NCAA para UConn, venciendo, cómo no, a Tennessee, por 71-52.

Los grandes equipos dicen que se crean a partir de malos momentos, creciendo juntos y aprendiendo de los errores. No hay mayor ejemplo que el de las Huskies en el siglo XXI. En 2001 llegó desde California Diana Taurasi, y todo pintaba genial para conseguir un segundo título consecutivo. Pero tras ir ganando por 16 puntos, el equipo acabó perdiendo la semifinal ante Notre Dame por 90-75. No hubo bajón, sino más trabajo, y se recogieron los éxitos en los siguientes años.

El mejor quinteto de la historia de la NCAA femenina, el compuesto por Sue Bird, Diana Taurasi, Swin Cash, Asjha Jones y Tamika Williams, fue el culpable de la trayectoria inmaculada en la temporada 2001-02. 39 victorias en tantos partidos, título sin discusión, venciendo por 23 puntos a Tennessee en las semifinales (79-56) y por 12 a Oklahoma en la Final, 82-70. UConn fue reconocido como número 4 en el ranking histórico del baloncesto universitario por ESPN.

Pero no acabó ahí la ristra de títulos. En 2003, con un balance de 37-1, y en 2004, con 31-4, las Huskies lograron dos Campeonatos de la NCAA más. Tennessee de nuevo, fue el perdedor en ambas ocasiones en la Gran Final. Auriemma tenía claro el hecho diferencial de estas finales, “Nosotras tenemos a Taurasi, ellas no”. Diana Taurasi fue elegida como nº1 del Draft de ese verano por Phoenix Mercury, y cambió la historia para siempre de la WNBA (dos títulos y MVP de las Finales con Mercury), del baloncesto femenino europeo (3 títulos de Euroliga con Spartak Moscú), y también de UConn (+2000 puntos, 600 rebotes y 600 asistencias en sus 4 años universitarios).

Tres años consecutivos sin llegar a la Final Four de la NCAA fueron los momentos más complicados de la Universidad y de Auriemma. Geno recibió ofertas del baloncesto masculino, inclusive Duke, entrenado por Mike Krzyzewski, pero el técnico italo-americano la declinó, y de nuevo las Huskies reverdecieron.

En 2007, junto a Tina Charles y Renee Montgomery, se unió al equipo el mayor proyecto deportivo des del instituto y des de la época de Taurasi, Maya Moore. “Este programa tiene tanta historia y han pasado tantas grandes jugadoras por este gimnasio que es como si fueras parte de algo más grande que nosotros mismos, que definitivamente nos motiva a jugar duro y representar todo lo que esto significa”, palabras de Moore cuando decidió recalar en el proyecto de UConn. Al primer año no pudo ser, llegando a la semifinal de la Final Four, siendo batido por Stanford.

La historia de UConn, con todos sus títulos, con Auriemma como entrenador, con un proyecto ganador con buenos y malos momentos, aún no tiene fin. Y es que entre 2009 y 2010 la Universidad de Connecticut suma 78 victorias consecutivas, sin perder ni uno, ganado dos títulos de la NCAA, batiendo récords y encumbrando aún más a una Maya Moore que ya ha debutado de la mano del mismo Auriemma en la selección USAB este verano. Hay que sumarle a día de hoy el 6-0 con el que se ha iniciado la temporada 2010-11, así que sigue haciendo historia la “fábrica de churros” femenina. Son 84-0, ¿hasta dónde llegará el récord?

Y la pregunta ahora, después de todo esto, podría ser qué tiene Geno Auriemma, qué hace él para conseguir todos estos éxitos, tener o desarrollar las mejores jugadoras de la WNBA, cóm trabaja?. Pues él mismo nos lo desvela: "Haz lo que te digo y hazlo lo mejor que puedas. No gimiendo, quejándote, sin excusas, sólo consigue hacerlo. Juega duro, diviertete, no seas egoísta y asume tus responsabilidades. Y recuerda, por encima de todo, no se trata de ti, si no de nosotros”. 

Fuentes:Connecticut Post, UConn Hoops Legends, New York Times, ESPN, Uconn website

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