Jaume Ponsarnau entrenador del Valencia Basket

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Valencia Basket, el paciente continúa en observación

TEXTO: Julio F. Santafé
FOTO: Cipriano Fornas
3 de octubre de 2020 - 01:32

Las dos victorias cosechadas esta semana por Valencia Basket, en ACB contra Manresa y en Euroleague contra Asvel, indican que el paciente mantiene las constantes vitales estables pero no presenta mejoría ostensible, lo que le obliga a seguir en observación y no se le puede dar el alta deportiva.

Reconocía el propio entrenador taronja Jaume Ponsarnau que el Valencia Basket podría jugar mejor al baloncesto y tras cada partido, que esta pasada semana acabaron por dos veces en victoria ajustada, las redes sociales ardieron recriminando al conjunto valenciano que no saque el potencial que se le presupone por inversión y calidad de la plantilla.

Así sucedió en Manresa, donde una primera parte de notable fluidez ofensiva acompañada de algunos despistes en defensa dejó al Valencia Basket 8 puntos arriba al descanso. Lo peor vino en el tercer cuarto, con demasiados minutos de parálisis colectiva bajo la atascada dirección de Guillem Vives, y con el técnico empeñado en no salirse del guión previsto que concedía descanso a Van Rossom. Cuando a cinco minutos del final y cinco abajo en el marcador todo parecía perdido, Baxi Manresa se hundió inexplicablemente y encajó un parcial de 2-14 para dejar escapar la victoria del Nou Congost, completamente vacío por culpa de las restricciones covid.

Y lo mismo o peor pasó en el debut euroliguero contra Asvel en la Fonteta, en el que de nuevo Valencia Basket defraudó a pesar de la victoria. Mejoró defensivamente en la primera mitad, que dominó por completo y si se marchó al descanso con solo 4 puntos de ventaja, cuando pudieron ser 8 o 10, fue por la falta de puntería exterior, mientras a los franceses parecía ser el único recurso que les funcionaba.

En la segunda parte cambiaron las tornas, Asvel hizo valer su poderío interior, con Fall imparable ante un desdibujado Dublevic y un infantil Tobey, lo que sumado a las espectaculares penetraciones de Cole pusieron al Valencia Basket contra las cuerdas. Con empate a 63 a 24 segundos del final, Van Rossom gastó 8 para meter una bandeja y dejó 16 para los franceses, que intentaron un triple ganador que Noua no metió o nos hubiesen vuelto a pintar la cara como en Vitoria o tantos otros partidos.

Lo mejor del encuentro fue la decisiva aportación de nuevos jugadores como Kalinic y en especial Derrick Williams, que sería el jugador más valorado del partido, mostrándose también mucho más integrado en defensa. Lo peor la lesión de Joan Sastre, de la que nos enteramos después del partido, porque jugó hasta el último minuto.  

Al final el mallorquín tiene rotura del ligamento interior de la rodilla y tendrá que parar como mínimo un mes y medio, aunque el pronóstico es muy incierto. Esta desafortunada lesión, que nos duele especialmente por ser de nuestros jugadores más queridos, se une a la ausencia de Vanja Marinovic, lo que deja la posición de escolta del Valencia Basket muy despoblada.

El próximo domingo contra Coosur Betis, que se presenta sin su principal referencia ofensiva, el ex NBA Yakuba Ouattara, Valencia Basket tiene una nueva oportunidad de consolidar su juego y no condenar a sus seguidores a acabar con el corazón en un puño en cada final de partido. Después vendrá el Real Madrid en la Euroliga, herido tras su derrota en Vitoria, pero eso ya son palabras mayores.

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