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Valencia Basket, a rastras por la Ruta 66

TEXTO: Julio F. Santafé
FOTO: Vicente Villamon CC
15 de octubre de 2020 - 02:58

Esta atípica semana, tras largo puente y suspensión por covid del último partido de los tres que Valencia Basket tenía que disputar, se nos va a hacer muy larga si no adelantamos ya nuestro resumen habitual.

No es que el club taronja se haya embarcado en una gira sorpresa por la mítica ruta 66, el camino norteamericano hacia la felicidad de la costa californiana en los 30, 40 y 50 del siglo pasado, ojalá. Lamentablemente, es que en los dos partidos que se han podido disputar Valencia Basket se ha abonado al mismo guarismo en el resultado, 66 puntos, con los que no se puede ganar ni al tato.

Como no se ganó el domingo pasado en la Fonteta al Unicaja, el eterno rival, con su técnico Luis Casimiro en el disparadero, y al que se le hizo un favor, veremos si gordo o flaco. Unos críos acabaron toreando al Valencia Basket del desconcierto y la desgana, aunque lo peor de todo fue que los jugadores que más suelen acusar los esfuerzos físicos como Dubljevic, San Emeterio o Vives acumularon los mayores minutajes en pista, mientras nuestros jóvenes, Puerto y Pradilla, se comían las uñas en el banquillo durante los 40 minutos, y todo para perder, 66-71.

Probablemente, en circunstancias normales esta derrota en la Fonteta habría acabado en una sonora bronca, con lo calentito que está el personal, pero jugando a puerta cerrada no parecía más que otro mal día en la oficina. No pasa nada, decían los más optimistas, después de ganarle al Madrid, le ganaremos al Barça. Pues no, se repitió idéntico resultado, derrota en la Fonteta por 66-71, y la incapacidad del Valencia Basket ante el aro rival.

Tras una primera parte con detalles interesantes aunque también demasiados errores por ambas partes, Valencia Basket se atascó en el tercer cuarto, en el que no anotó más que 9 puntos, ante uno de los Barça más flojos de la historia. No solo fue malo el tercero, que sirvió a los blaugranas para irse 10 arriba después de que Abrines abusara de un juego exterior taronja físicamente inferior, con dos bases juntos en pista. El técnico Jaume Ponsarnau reincidió en el error en la entrada del último periodo, para que en 50 segundos el Barça se fuera a +15, prácticamente se asegurase la victoria en la Fonteta y le obligase a pedir tiempo muerto.

Dio entrada a Van Rossom, Marinkovic y Kalinic, y el panorama cambió, llegando a remontarse 10 puntos, pero a dos o tres minutos del final 5 abajo contra el Barça siempre puede pasar algo, como una genialdad de un jugador blaugrana o una polémica situación arbitral que te impide culminar, lo que pasó, cabreando todavía más a la afición, cuando el partido se había perdido al principio del último cuarto por un mal planteamiento técnico, sin ninguna necesidad.

Jaume Ponsarnau es uno de los mejores entrenadores del país, se le dedican en las redes calificativos totalmente fuera de lugar y se le juzga muy duramente sin objetividad, pasará a la historia del Valencia Basket como campeón de Liga Endesa como ayudante y de Eurocup como entrenador principal, es completamente injusto cuestionar sus conocimientos o su profesionalidad. Sin embargo, el equipo necesita un cambio de planteamiento técnico, solo un ciego no lo vería.

No es todo culpa del entrenador, Valencia Basket se encuentra inmerso en un proceso de cambio de liderazgos ante la llegada los nuevos jugadores. La idea de que sea el alero, y no el base, el creador de juego del equipo, tan típica de Ponsarnau, antes Abalde, a veces San Emeterio, y ahora Kalinic, no es mala en sí misma. Siempre que el resto del equipo la sepa interpretar, pero este alero creador debe estar acompañado en el escolta de un especialista defensivo y buen tirador exterior, no de un base en continua inferioridad física y con escaso acierto desde el perímetro, como pasó durante muchos minutos contra el Barça.

Por eso nuestra apuesta sigue siendo mantener a Jaume Ponsarnau como entrenador y que el cambio en el planteamiento técnico se produzca desde dentro, una especie de promoción interna de ideas, más que de personas. Con el descanso en la jornada ACB, Valencia Basket dispone de más de una semana libre de compromisos oficiales para intentarlo, puede ser la última bala de Ponsarnau, que nosotros esperamos que dé en el blanco.

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