Nina Poznanskaya (a la derecha), autora de una autocanasta en 1961. Su nieta Tatyana Abrikosova nos cuenta la historia.

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Autocanasta: Pedro Ferrándiz no fue el pionero

TEXTO: Francisco J. Cortés
FOTO: sankpeterburg.bezformata.ru
15 de marzo - 11:20

Es practicamente de todos conocida la historia de la autocanasta de Lorenzo Alocen que Pedro Ferrándiz ordeno para evitar una prorroga, perder de solo 2 puntos y poder tener mas facil remontar. Pero el Real Madrid de Pedro Ferrándiz no fue el pionero. Hemos comprobado que una jugadora rusa Nina Poznanskaya hizo lo mismo semanas antes. Su nieta, la jugadora de Dynamo de Moscow Tatyana Abrikosova nos da mas detalles.

Terminada la segunda guerra mundial Europa se dividía en dos bloques, uno capitalista bajo influencia americana y otro comunista bajo influencia soviética. En 1961, los equipos que dominaban el baloncesto femenino eran equipos del bloque soviético. En el Eurobasket de 1961, los 7 primeros eran del bloque sovíetico (URSS, Checoslovaquia, Bulgaria, Rumania, Yugsolavia, Polonia y Hungría). Dos años antes éstas 7 mismas selecciones habían copado en distinto orden las 7 primeras posiciones del mundial. A nivel de clubes ocurría lo mismo. En las ediciones de 1959, 1960 y 1961, los 4 mejores equipos del continente fueron del bloque soviético.

La Copa de Europa de 1961-1962 contaba con 2 equipos de la Unión Soviética, el Daugawa Riga como campeón de la copa de Europa y el SKA Leningrad como campeón de la Liga de la Unión Soviética. La ronda previa a los cuartos de final de Copa de Europa enfrentaba al SKA Leningrad soviético y el Academicki Warsaw polaco. La eliminatoria fue muy igualada y vencieron las soviéticas en la ida por 62-56. En la vuelta estaba todo en el aire también y a falta de pocos segundos estaban empatados a 70 ambos conjuntos, lo cuál abocaba al partido a una prorroga en la que las polacas podrían tener la opción de remontar esos 6 puntos. Ni corta ni perezosa, Nina Poznanskaya a falta de pocos segundos se iba a su propia canasta y anotaba el 72-70 favorable a las polacas. Las soviéticas perdían el partido, pero se alzaban con la eliminatoria. Era concretamente un 15 de diciembre de 1961.

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Tatyana Abrikosova, jugadora de Dynamo Moscow y nieta de la protagonista nos cuenta la historia.

Hemos contactado con su nieta, la jugadora del Dynamo Moscow Tatyana Abrikosova, quien represento a Rusia en la pasada Universiada, quien nos ha dado mas detalles de esta historia cuando le hemos preguntado por el tema.

Si, es una historia real, y mi abuela me ha hablado de ella antes.

Muy al principio del segundo partido, Nina tuvo una lesión en la pierna y no pudo jugar hasta los últimos minutos del partido. El partido estaba empatado, pero algunas jugadoras tenían 5 faltas. Nina tenía una lesión y en 5 minutos Warsaw podía ganar de más de 6 puntos. Entonces, sentada en el banquillo lo abandona para salir a jugar un poco. Nina le dice al entrenador Geldini que ellos necesitan anotar en su propia canasta. El entrenador lo entiende inmediatamente y le dice a Nina si puede hacerlo ella o no. Ella le dice que si y entra en la cancha en los últimos segundos del partido. Su compañera Orehova le da el balón a Nina debajo del aro y ella anota. En ese momento la jugadora más alta del otro equipo estaba bajo el aro cerca del aro (ella no podía correr) pero no esperaba y nadie pensaba que Nina fuera a lanzar a canasta. Las compañeras de Nina la miraban a ella y no podía entender porque lo había hecho y decían que ella estaba loca (porque sólo el entrenador y ella lo sabían). Entonces se hizo un silencio total en el pabellón. Después de este hecho curioso impusieron una sanción de 400 dólares por anotar en propia canasta de manera intencionada como una norma”.

Ferrandiz, Alocen y la autocanasta.

Es bastante más conocida en España la historia de la auto canasta de Alocen. Esta ocurría apenas un mes después, un 18 de enero de 1962. Se enfrentaba el Real Madrid al Varese en partido de octavos de Copa de Europa. El partido estaba empatado a 80 y al Madrid con algún jugador lesionado o eliminado por faltas no le convenía una prorroga, por lo que Pedro Ferrándiz ordenó a Lorenzo Alocen que anotase en su propia canasta. Así lo hizo, intentaron disimular que había sido un error para que el árbitro no la anulase por técnica y perdieron la ida sólo por 2 puntos. En la vuelta el Madrid venció por 18 puntos y terminaría llegando a la final que perdió con el Dinamo Tiblisi. ¿Conocería Pedro Ferrandíz lo ocurrido en Varsovia apenas un mes antes?

Nina Poznanskaya, una leyenda del baloncesto soviético.

Nina Poznanskaya en 1961 no era una jugadora cualquiera. Era por aquel entonces una de las jugadoras más importantes del baloncesto europeo y una pieza importante en la selección soviética. Su palmarés con la selección fue impresionante. Disputó 4 mundiales con la Unión Soviética, logrando una medalla de plata en 1957 (derrota ante Estados Unidos) y medallas de oro en 1959, 1964 y 1967. A esto hay que añadir los campeonatos de Europa disputados en 1956, 1960, 1962, 1964 y 1966. A nivel de clubes, el dominio en la Unión Soviética del Daugawa de Riga hizo que sólo disputara la competición en una ocasión.

Nina cuenta con una historia bastante interesante. Nacida en 1932, sufrió la virulencia de la II Guerra Mundial de hecho cuando intentaban abandonar la ciudad en 1942, sus llantos y gritos hicieron que su madre desistiera y no cogieran un autobús. Ese autobús fue alcanzado por una bomba y la cabezonería de Nina le salvó la vida.

Su vida estuvo vinculada al baloncesto y además de los títulos antes mencionados fue 10 años capitana del SKE Leningrad, recibió todo tipo de condecoraciones, fue entrenadora de baloncesto y hoy a sus 81 años sigue como vicepresidenta de la Federación de Baloncesto de San Petersburgo, cargo que ostenta desde 1997.

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