El Barça Lassa, campeón de la Copa del Rey 2019

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El Barça toca el cielo de Madrid

TEXTO: Dani Vidal
FOTO: Alba Pacheco
18 de febrero - 14:22

El conjunto barcelonista se proclamó campeón de la Copa del Rey 2019, la segunda consecutiva, esta vez en el WiZink Center madrileño, en la prórroga y tras haber remontado antes 17 puntos. Final polémico. Thomas Heurtel, designado MVP del torneo

REAL MADRID 93 - 94 FC BARCELONA LASSA (FINAL)

Fotogalería del encuentro / celebración (Alba Pacheco)

Por 10º año consecutivo, el ganador de la Copa del Rey iba a ser Real Madrid o FC Barcelona Lassa y, esta vez, como ya sucediera el año pasado, fue el conjunto azulgrana quien tocó el cielo con las manos tras 45 minutos de máxima tensión, una remontada épica y un final no exento de polémica arbitral. El Real Madrid no pudo recuperar el trono perdido el año pasado.

El Clásico por antonomasia del baloncesto español, veía como se repetía la final copera por 7ª vez en la última década, con 6 finales seguidas para los blancos, que sólo se ha perdido una final de las últimas diez (dos el Barça), con un reparto equitativo en este periodo, con 5 títulos para cada uno.

Los primeros compases mostraban un duelo de mucha intensidad, con ambos conjuntos muy acertados de cara al aro, pero con un Barça mucho más enchufado, que alcanzado el ecuador del periodo inicial ya disponía de un renta de siete puntos (7-14). Los catalanes defendían muy fuertes interiormente, no permitiendo recibir balones con comodidad a los pívots y ala-pivots blancos, y los de Laso se veían obligados a tirar en exceso de tres .Al final del primer cuarto, dominio para los de Pesic (16-20).

Los vigentes campeones de Europa reaccionaban en el segundo acto para equilibrar la contienda, sintiéndose cada vez más cómodos sobre la cancha y, aunque volvería a tener un -7 tras triple de Kuric, reaccionaban gracias a un incombustible Sergi Llull que renacía de sus cenizas para brillar. El partido estaba tan reñido y ajustado que llegábamos con máxima igualdad al descanso, no sólo en anotación (35-35), sino también en la valoración global de cada equipo (39).

Anthony Randolph estrenaba el segundo tiempo con un triple desde una de las esquinas para poner a los suyos nuevamente por delante (38-35). Heurtel respondía con una buena canasta de dos, pero otro francés, Fabien Causeur, factor X de las grandes citas, sumaba en el aro contrario 5 puntos con dos buenas acciones, que unido a una penetración de Campazzo ponían la máxima ventaja para los blancos (45-39, min. 23) y obligaba a los catalanes a parar el partido.

Entraba Ribas para serenar el encuentro y sumar dos puntos, pero un parcial de 13-0 para los de Laso ante un Barça desconocido, grogui, completamente superado por el Madrid en cuanto al nivel de intensidad, le daba un +17, tras triples de Causeur y Rudy, este úiltimo inverosímil (58-41), hasta que Pangos respondiera también desde el 6,75 para cortar un parcial sonrojante en el que los de Pesic estuvieron 5:19 minutos sin ver aro. Al término del tercer cuarto: 60-46, en un parcial en el que los barceloneses anotaron únicamente 11 puntos.

Encarábamos el último periodo con un +14 para los locales, que parecían tener el partido encarrilado. Y sí, digo parecía porque no lo estaba. Colosal reacción blaugrana para poner patas arribas el WiZink Center. Claver, Oriola, Heurtel, Kuric… ¡todos anotaban de tres! Tras canasta del base francés, el Barça alargaba el parcial hasta un sangrante 17-0 (en 2'51'') que ponía a los suyos por delante, con todavía casi seis minutos por disputarse (61-63) y con los capitalinos tardando 4:17 minutos en estrenar su casilero de puntos. Minutos de intercambio de golpes, con alternancia en el marcador y con protagonistas inesperados, Causeur y Kuric, que en condiciones normales son los jugadores 9-10 del fondo de armario de ambos equipos, lo cual demuestra la increíble profundidad de plantilla de ambos equipos.

En la última posesión madridista, con estos tres puntos abajo, Campazzo le sacaba a Hanga un falta personal de tres tiros, los cuales podían servir a los suyos para empatar, a 5 segundos del final del partido. Pero falló el último. Claver cogió el rebote. Randolph le hizo la falta. El valenciano falló el primero desde la personal. Metió el segundo. +2 para el cuadro barcelonista y 4,3 segundos por disputarse. Tras tiempo muerto, el Madrid sacaba de medio campo. ¡Y volvió aparecer! El increíble Llull rememoraba tiempos pasados, metiendo una extraordinaria canasta en suspensión sobre la bocina. Esta vez no era para darle otro título al Madrid, pero sí para forzar la prórroga tras un agónico final (77-77 en el tiempo reglamentario).

El mejor regalo para los aficionados al baloncesto eran estos cinco minutos extras de puro baloncesto, del más intenso, del de mayor nivel y emoción. Con un Hanga desafortunado (1/6 en TC y 4 de valoración) y eliminado por faltas, el reto parecía aún mayor. En esa constante sucesión de tiros libres, ambos combinados estaban acertados. No parecía temblarles el pulso. A poco más de un minuto para el final, el marcador seguía reflejando empate (87-87) tras 2 TL anotados por Heurtel. Un 7-0 de parcial para los visitantes, les acercaba al título con sólo 21 segundos por jugarse (87-92). 

Randolph tiraba de calidad y respondía con un triple a 13’’ para la finalización y en la acción posterior, el propio jugador nacionalizado esloveno taponaba a Singleton cuando este estaba dispuesto a machacar, con un tapón que debió ser señalado como falta personal (quizás antideportiva). Ese balón lo rebañó Carroll. El de Wyoming corrió al contraataque para forzar y concretar un 2+1 que le daba ventaja al Madrid (93-92 con 4’’ por jugarse).

El Barça pidió tiempo muerto, sacó desde línea de fondo y encontró a un siempre motivado Ante Tomic (en el día de su 32º cumpleaños) ante sus ex del Real Madrid, en una acción que el aro repelió por la parte inferior y un omnipresente Randolph reboteó legalmente pero que los árbitros dieron por válido sorprendentemente tras revisar el Instant Replay, en unos segundos en los que se mascaba la tensión, con ambos equipos esperando el dictamen de los trencillas.

Cuando éstos decidieron, lógico éxtasis en el bando barcelonista e indignación e incredulidad en el madridista. Pero, revisando también el tiempo y con más de un segundo de batalla, Sergio Llull estuvo a nada de hacer una de las suyas desde más allá de la línea divisoria, en un balón que incluso tocó aro en un final de película… si es que no lo había sido ya antes.

En los campeones, destacar a Thomas Heurtel (22 puntos, 3 rebotes y 6 asistencias para 22 de valoración), fundamental en la reacción blaugrana del cuarto periodo y que a la postre también sería MVP de la Copa -por 2º año consecutivo-, con unos promedios de 16 de valoración, además de la labor de un luchador Víctor Claver (15 puntos, 7 rebotes y 21 de valoración), Chris Singleton, que pese a que no anotó ningún TC (0/2) acabó con 18 de valoración, el 14+7 de Tomic o los 3 triples en 4 intentos de Kuric.

En los blancos, al margen de Llull y su influencia en el clutch time, los mejores fueron Gustavo Ayón con 12 puntos, 8 rebotes, 5 asistencias y 21 de valoración (el mejor del Madrid en el torneo con un promedio de 23,7 de valoración), el 19+4+5 de Campazzo, el 16+7 de Randolph o los 14 puntos de un siempre decisivo Fabien Causeur en este tipo de citas.

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