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Gurovic, el eterno sucesor

TEXTO: Alberto Rubio
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1 de octubre de 2009 - 14:40

El jugador serbio deja el baloncesto tras ver como el Estrella Roja descartaba su fichaje. Repasamos su carrera, con sus luces y sus sombras, sus grandes momentos y sus grandes polémicas

Milan Gurovic se retira del baloncesto. El Estrella Roja de Belgrado ha desestimado su fichaje y el jugador serbio declara que no encuentra motivación para continuar. Se marcha así uno de los jugadores que han podido llenar tantas páginas de los diarios por su baloncesto como por sus polémicas.

Veamos como ha sido la carrera de este fenomenal jugador.

Nacido en Novi Sad, perteneciente por aquel entonces a Yugoslavia, en el año 1976, Milan Gurovic se formó en el equipo de su ciudad. Pero fue en Grecia donde el jugador se dio a conocer para el mundo baloncestístico.

La Guerra de los Balcanes le obligó a emigrar y con sólo 18 años se marchaba de su país para incorporarse al Peristeri y para poder jugar sin ocupar plaza de extranjero su nacionalizó griego.

Tras cuatro campañas en el equipo griego el Barcelona abordó su fichaje sorprendiendo a toda Europa por el desembolso de la operación, quinientos millones de pesetas (tres millones de euros en la actual moneda), cantidad que ha supuesto el fichaje más caro del baloncesto español hasta hace unas semanas con el fichaje de Ricky Rubio precisamente por el club catalán.

La presión que supuso el alto importe pagado por el Barcelona afectó el rendimiento de Gurovic que sólo permaneció dos temporadas en el conjunto blaugrana que le buscó salida debido a su bajo rendimiento. En el Barcelona logró una Liga ACB y una Copa Korac pero no fue totalmente feliz y sus números no llegaron nunca a alcanzar las cifras esperadas.

La siguiente temporada la vivió entre Grecia e Italia completando el año en dos equipos, el AEK de Atenas y el Trieste italiano.

Tras este año de transición retornó a la ACB de la mano de Bozidar Maljkovic que lo llevó a Unicaja Málaga. Llegaba al equipo andaluz con la vitola de Campeón de Europa gracias a su participación en la victoria de Serbia en el torneo disputado en Turquía.

En este primer año en Málaga parece ser que Maljkovic supo tocar la tecla adecuada para que Gurovic ofreciese su mejor versión y fue uno de los baluartes para que el equipo malagueño alcanzase la final de la Liga ACB donde cayó ante el TAU Cerámica. Resaltar la curiosidad del gran partido disputado por el jugador serbio en el Palau, donde sumó 37 puntos de valoración en un partido que se consideró un reto personal del jugador de mostrar su verdadera valía.

Esta gran temporada tuvo su colofón con el hecho de tener otro verano exitoso con su selección conquistando el Mundial de Baloncesto de Indianápolis con un hecho histórico como fue el logro de eliminar a USA con una gran actuación personal de Gurovic.

Este magnifico año hizo que muchos equipos quisieran ficharlo pero finalmente el jugador permaneció en Málaga otro año, aunque esta segunda temporada no rindió a tan gran nivel y además estuvo marcado por una decisión muy controvertida del jugador.

El equipo malagueño debía rendir visita en Euroliga al Cibona en Zagreb y Gurovic se negó a ir alegando que quería evitar los problemas que pudiesen causar su tatuaje. Milan Gurovic tiene tatuado en su hombro izquierdo un retrato de Draza Mihajlovic, importante hombre gubernamental durante la época de la ocupación alemana de 1941 y acusado de varias muertes en territorio croata debido a su condición de ultranacionalista.

Este hecho le hizo perder simpatías dentro de la afición malagueña pero no fue la única vez en su carrera que le ocurrió, pues un año más tarde, cuando ya pertenecía al Partizán de Belgrado, el jugador vio como esta vez era el gobierno croata el que le prohibía la entrada al país para disputar un partido.

Pero antes de llegar al Partizán volvimos a vivir un nuevo episodio polémico en la vida del jugador. Por fin lograba el TAU hacerse con sus servicios y así lo anunciaban varias partes. Pero el jugador se marchaba a su país y desde allí llegaban noticias de que Gurovic había firmado por la Voljovina de su ciudad natal. La polémica estaba servida y hasta tuvo que aparecer la FIBA en el asunto decidiendo este organismo que el jugador debía abonar al club vitoriano 120.000 euros para lograr su libertad, cantidad que pagó Gurovic para poder jugar con la Voljovina durante un año antes de marcharse hacia el Partizan.

Tras su breve paso por la Liga Adriática debido a una lesión que le dejaba en el dique seco durante una buena temporada vuelve a España, esta vez para enrolarse a las filas del DKV Joventut. La presencia en el banquillo de Aíto García Reneses, el entrenador que tuvo en el Barcelona, fue clave para que el jugador serbio decidiese volver a jugar antes de lo indicado para ayudar al equipo de Badalona cuajando una buena media temporada.

Tras terminar la temporada con el DKV tenemos otra decisión controvertida de Milan. Recibe bastantes ofertas ese verano pero se decanta por la del Estrella Roja , máximo rival de su anterior equipo el Partizán. Nunca será perdonado por los seguidores del Partizán que le insultaban constantemente en los partidos que enfrentaban a ambos conjuntos, llegando a perder los nervios Gurovic y lanzar una botella de plástico a la grada que hirió levemente a un aficionado del Partizán.

Pero en el Estrella Roja Gurovic vive una segunda juventud y logra una facilidad anotadora que no se le recordaba desde los lejanos tiempos de Peristeri. En su primera temporada en el Estrella Roja logra ser el máximo anotador de todas las ligas europeas así como máximo anotador de la Uleb Cup promediando la increíble cifra de 30 puntos por encuentro.

Pero, para no romper su polémica historia, Gurovic vuelve a cambiar de equipo y no durar más de dos temporadas en el mismo lugar. Esta vez su destino es Polonia y acaba perteneciendo al Prokom durante un único año en el que le da tiempo a tener más polémica con una monumental pelea en la pista pero también dejó actuaciones para el recuerdo.

Tras la aventura polaca dejó el Prokom para marcharse al Galatasaray turco, su último equipo hasta este verano con el que disputó el año pasado la Eurochallenge.

Estamos por tanto ante una carrera de catorce años plagada de cambios de equipos, fichajes frustrados, polémicas por política, polémicas con aficiones, actuaciones en todas las competiciones europeas, titulos, tanto con sus clubes como con su selección, y puntos, muchos puntos que ha conseguido Milan Gurovic durante una carrera que tiene una espinita clavada en su historial : no haber logrado dar el salto a la NBA.

Se marcha así Milan Gurovic, genio y figura hasta la sepultura.

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