Las jugadoras en Rivas Ecópolis se han ido sucediendo pero el éxito ha continuado acompañando al proyecto

Baloncesto enCancha

Liga Femenina

HABLEMOS DE LA ROJA (y no es un artículo de fútbol)

TEXTO: Chema Buceta
FOTO: Merce Mora
30 de abril de 2014 - 22:33

Tras dos meritorias Copas de la Reina (2011 y 2013) y un impactante segundo puesto en la potente Euroliga (2012), el campeonato de liga culmina (de momento) la brillante trayectoria del Rivas Ecópolis.

En este póker de grandes triunfos, y los imprescindibles peldaños que los precedieron, han sido muchos los protagonistas. Creo recordar que del equipo que ganó la primera Copa apenas quedan dos o tres jugadoras, y hasta tres entrenadores han vestido la corbata roja. Eso sí, se han mantenido estables Nacho Martínez (segundo entrenador) y Rafael Jodar (preparador físico), lugartenientes de mucho peso en el staff de Javier Fort, Miguel Méndez y José Ignacio Hernández.

La contribución de todos los que han participado dentro y al borde de la cancha es incuestionable, pero la variabilidad sugiere que la causa principal de tantos laureles debe buscarse en la gestión de quienes han guiado este club desde los despachos. Tras los focos que realzan la exitosa actuación de los actores, está una directiva que, con mucha sensatez, ha sabido encontrar y administrar los recursos económicos para hacer esas plantillas, confiado en los entrenadores y las jugadoras, aportado tranquilidad y apoyo en los momentos de mayor dificultad y logrado una buena sinergia entre el equipo y la ciudad. ¡Al César lo que es del César!

Más allá de victorias tan sonadas, el gran triunfo de este club radica en que a partir del modelo que representa un primer equipo exitoso, ha sabido desarrollar una verdadera cantera que ahora es la primera de Madrid y una de las mejores de España.  Aquí ha demostrado Rivas su verdadero apego al baloncesto. Podría haberse gastado todo el presupuesto en su primera plantilla, y quizá, así, haber optado a éxitos todavía mayores, pero ha preferido apostar por el equilibrio entre la gloria efímera de su equipo profesional y una inversión duradera y de mayor calado en lo deportivo y lo humano.

Es admirable que entrenadores de prestigio como Javier Fort y Jorge Osma, uno con el equipo junior y el otro como director de la cantera, dediquen su esfuerzo al desarrollo de las jugadoras jóvenes, o que durante unos meses se haya contratado a José Beirán para perfeccionar el tiro de las chicas promesa, o que las victoriosas jugadoras del primer equipo acudan como una piña a ver a las junior en el campeonato de Madrid. En Rivas se respira baloncesto, y más en concreto, baloncesto y deporte femenino. Gracias a su ambicioso proyecto, muchas chicas tienen la oportunidad de avanzar como deportistas y personas valiosas. ¡Gracias!

El éxito de Rivas es el fruto de un gran trabajo en equipo: ayuntamiento, patrocinadores, directiva, entrenadores, jugadoras, afición, medios de comunicación… Todos aportan. Eso sí, impulsando y coordinando el esfuerzo conjunto hay un nombre propio que casi nunca sale a la luz: José Juanas. Lo suyo no es sacar pecho, sino trabajar en silencio con gran eficiencia y avanzar, por lo que no creo que le guste que yo lo destaque. Sin embargo, sería injusto no hacerlo.

Su visión, perseverancia, entendimiento, sensatez, búsqueda permanente de ideas, acierto en sus decisiones, saber estar y pasión por este proyecto, han sido piezas clave en este potente engranaje que es Rivas Ecópolis. Mérito extensible, claro está, a quienes por encima de él han confiado en su gestión. ¡Enhorabuena a todos!

chemabuceta.blogspot.com.es

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