2018

27

Septiembre

22:48

Sandra Nuñez

FIBAWWC2018: El sueño australiano renace en Tenerife

12 años después del mayor éxito de la historia del baloncesto femenino australiano y después de la retirada de su generación dorada, Australia vuelve a soñar a lo grande en el Mundial que se disputa en Tenerife.

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Erin Phillips, Tully Bevilaqua, Jennifer Screen, Penny Taylor, Emma Randall, Hollie Grima, Kristi Harrower, Laura Hodges, Belinda Snell, Jennifer Whittle, Emily McInerny y Lauren Jackson, dirigidas por la legendaria Jan Stirling, dieron a Australia el que es hasta la fecha su única medalla de oro en el campeonato del mundo en Brasil 2006, venciendo en la final a un poderoso equipo ruso que había dado la sorpresa en semifinales derrotando a Estados Unidos, que desde entonces ha sido campeona tanto en 2010 como en 2014 y por supuesto es la gran favorita para alzarse con el oro también en Tenerife este próximo fin de semana.

Las Opals han tenido que sobreponerse en los últimos años a la retirada de una gran generación que durante más de una década ha escrito las páginas más brillantes de su historia, ya que Australia llegaba al Campeonato del Mundo de 2006 como flamante subcampeona olímpica tanto en los Juegos celebrados en Sydney en el año 2000 como en Atenas 2004 y más tarde sumó una nueva medalla de plata en Beijing 2008 y el bronce en Londres 2012. Su único pero fue el abrupto final de su defensa del campeonato del mundo en 2010 donde no pudieron superar a una sorprendente selección checa, anfitriona en ese torneo, en cuartos de final.

Las alarmas se encendieron en ese momento en el equipo dirigido por Carrie Graf y la federación australiana estudió a conciencia los motivos por los que el equipo no estuvo a la altura en la República Checa. Llegaron a la conclusión de que el hecho de que sus estrellas llegaran cansadas tras la temporada en la WNBA y lo corta que había sido la preparación habían tenido una gran influencia en el fracaso de Australia en su objetivo de lograr una nueva medalla en el Mundial. Como consecuencia se ideó un plan para llegar en condiciones óptimas al siguiente gran campeonato, Los Juegos Olímpicos de Londres 2012. El equipo realizó varias concentraciones ese verano y se intentó que sus estrellas no fueran ese verano a la WNBA, algo que se consiguió por ejemplo en el caso de Lauren Jackson. Su plan dio resultado y las Opals se llevaron la mencionada medalla de bronce en la cita londinense.

Tras los Juegos, la federación australiana empezó a pensar en que la retirada de jugadoras como Lauren Jackson, Penny Taylor o Belinda Snell estaba cada vez más cercana y no quería que el adiós de sus emblemas les pillara por sorpresa así que idearon un nuevo plan en el que pedían que el seleccionador/a tuviera un compromiso total con la federación durante los siguientes 4 años (Río 2016), algo que Carrie Graf no aceptó debido a su cargo como entrenadora de las Canberra Capitals, equipo de la WNBL, por lo que tal responsabilidad recayó en Brendan Joyce.

Durante los cuatro años que Joyce dirigió al equipo no se centró exclusivamente en la preparación para el Mundial de Turquía o los Juegos de Río, también trabajó en el cambio generacional que debía afrontar la selección australiana en el camino, introduciendo poco a poco a las jóvenes promesas que empezaban a destacar en la WNBL, haciendo pequeñas concentraciones durante todo el año en las que las jugadoras más jóvenes convivían con las más veteranas con el objetivo de que el cambio fuera gradual. El gran trabajo de Joyce y su cuerpo técnico se vio recompensado con la medalla de bronce conseguida en el Campeonato del Mundo celebrado en Turquía en el año 2014. Sin embargo el resultado no fue el esperado en los JJOO de Río, en los que las Opals habían depositado todas sus esperanzas en lograr un nuevo metal, e incluso poder soñar con la ansiada medalla de oro. Su sueño terminó en cuartos de final ante Serbia en un partido dramático que se llevó el conjunto balcánico por un ajustado 73-71.

Sin embargo el trabajo de Joyce, cuyo testigo ha cogido Sandy Brondello, y de la federación, se ve ahora reflejado en el Campeonato del Mundo que se está celebrando en Tenerife, ya que Australia se está mostrando como uno de los equipos más fuertes de la competición y tras tres firmes victorias en la fase de grupos se clasificó directamente para cuartos de final, donde se medirá este viernes a la siempre complicada selección china en busca de entrar en la lucha por una nueva medalla en su palmarés.


@Sandy_NM

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