2017

23

Febrero

00:34

Dani Alento

NCAA: Duke resurge en el momento justo

Nunca hay que dar por muerto antes de tiempo a uno de los favoritos en la NCAA. La temporada es tan intensa que muchos pasan por malas rachas. La gracia está en recuperarse a tiempo. Y eso parece haber hecho Duke.

Grayson Allen, el alma de Duke  Foto: Duke Athletics

Grayson Allen, el alma de Duke

FOTO © Duke Athletics

Entramos en la recta final de las ligas regulares, y en las principales conferencias sólo Villanova (Big East) y Kansas (Big 12) parecen tener bien encarrilados sus títulos (porque la West Coast de Gonzaga no llega a este nivel). En el resto de ligas importantes, aún queda mucho por decidir en las pocas jornadas que faltan antes de dar paso a los play-offs con una plaza en juego para el March Madness, entre el primer y segundo fin de semana de marzo.

Una de las noticias más sonadas de estas dos últimas semanas ha sido la confirmación de que Duke ha vuelto. Favorita casi unánime de la pretemporada, las lesiones y un reparto de roles aún por definir llevó a los Blue Devils a protagonizar un comienzo de curso vacilante (por definirlo de forma suave). Ahora, cuando se acerca el momento culminante de la temporada, los de Kryzewski vuelven a irrumpir entre la lista de favoritos.

En el ranking semanal de los 25 mejores de Associated Press Gonzaga ha mantenido sin problemas su número 1. Al fin y al cabo, con 28 victorias y ninguna derrota, son el único equipo invicto esta temporada en la Division I de la NCAA. Al acecho de un fallo de los Bulldogs se han mantenido Villanova y Kansas, mientras Arizona ha ido escalando posiciones hasta llegar al cuarto lugar, por delante de UCLA, Oregon, Louisville, North Carolina, Baylor, Duke y Kentucky. El mal momento de Southern California y South Carolina las ha dejado fuera de la lista, un destino que podrían compartir Florida State y Virginia si no salen pronto del bache.

Atlantic Coast

El 9 de febrero Duke y North Carolina vivieron un nuevo episodio de su larga rivalidad histórica (78-86). De sus 96 últimos enfrentamientos, cada una había ganado 48. El empate se rompió a favor de los de Mike Krzyzewski gracias a su acierto en los triples (13 de 27), especialmente por parte de un Grayson Allen (25 puntos, 7 de 12 en triples) que recuperó su mejor nivel. El escolta sumó 4 en una primera mitad igualada (40-39) que sirvieron para contrarrestar los 14 puntos del visitante Justin Jackson (21 puntos). En el inicio de la segunda mitad, los Blue Devils abrieron brecha con dos triples de Luke Kennard (20 puntos) y otro de Allen, y el despertar anotador de Jayson Tatum (19 puntos, todos tras el descanso, 9 rebotes, 5 asistencias). North Carolina se aplicó en defensa para igualar el marcador con Joel Berry (15 puntos) asumiendo el mando de las operaciones. El último triple de Allen a poco más de un minuto para el final y justo antes de ser eliminado por 5 faltas fue clave para decidir un partido igualado. Tras superar también a Clemson, Virginia y Wake Forest, la buena racha de los Blue Devils llegó hasta los siete triunfos consecutivos.

Mike Brey decidió probar un cambio radical en sus sistemas para sacar a Notre Dame del bache que le llevó a sumar 4 derrotas seguidas: poner a Bonzie Colson (1,95) de pívot rodeado por 4 exteriores de los cuales sólo el alero VJ Beachem  (2,03) pasa de los 2 metros.  Los Fightin Irish pasan mucho tiempo con sus 5 jugadores fuera de la pintura, negando una referencia clara en defensa a los pívots rivales. Florida State, un equipo con muchos hombres altos, cayó en su trampa (84-72) el 11 de febrero. Después de conseguir 27 puntos y 16 rebotes frente a Wake Forest, Coolson se fue hasta los 33 puntos (20 en la segunda parte) y 13 rebotes contra los Seminoles. 7 puntos seguidos del atípico interior pusieron a los Fightin Irish 17 puntos arriba a 15 minutos del final. El mejor equipo de la Division I NCAA lanzando tiros libres sacó provecho de la mala noche de los visitantes en este apartado (7 de 22). Boston College y North Carolina State fueron sus siguientes víctimas.

Florida State vio esfumarse sus últimas esperanzas de luchar por el título de la liga regular con su derrota en la pista de Pittsburgh (80-66). Ante la mayor altura y fortaleza de las torres visitantes, el entrenador Kevin Stallings decidió explotar la movilidad de sus dos aleros altos, Michael Young y Chase Jeter. El primero, máximo anotador de los Panthers esta temporada, se quedó en 11 puntos (además de 4 rebotes y 6 asistencias), por debajo de su media de 20,2. El segundo, que promediaba 7,6 puntos, tuvo su gran noche con 29 (y 8 rebotes). El otro acierto de los de Stallings fue anular por completo a uno de los referentes ofensivos de los Seminoles, Dwayne Bacon (0 puntos con tan solo 4 lanzamientos de campo).

Rick Pitino estaba orgulloso de sus jugadores por la buena racha de Louisville (7 victorias en 8 partidos) tras vencer a Boston College el 4 de febrero). No lo estaba tanto al día siguiente, cuando su hombre más atlético, el alero Deng Adel, y su cerrojo en defensa, el pivot Mangok Mathiank, se saltaron el toque de queda la noche antes de un entrenamiento matinal. Ambos fueron suspendidos un partido, el que los Cardinals debían jugar ante Virginia. Sin ellos, y sin su máximo anotador, el lesionado Quinn Snyder, Louisville cayó 71-55. Una vez recuperadas a sus tres piezas, el equipo de Pitino remonto en la segunda parte frente a Miami (71-66), sobrevivió en la pista de Syracuse, aunque necesitó una prórroga para hacerlo (72-76) Y venció a Virginia Tech (94-90) en un partido con elevados porcentajes de acierto (51,5% los de casa, 59,2% los visitantes). 

Virginia, situada en la zona media del ranking, cedió el domingo 12 de febrero en su visita a Virginia Tech (80-78). Seth Allen hizo bueno el refrán de “a la tercera va la vencida” para convertirse en el héroe de la noche. Los Hookies fueron por detrás en el marcador casi todo el tiempo, pero Allen (20 puntos) tuvo la ocasión de empatar al final de los 40 minutos. Falló, pero el palmeo de Ty Outlaw (su única canasta del partido) forzó la prórroga. Con empate a 68 London Perrantes (22 puntos) pudo darle el triunfo a los Cavaliers, pero su entrada a canasta tuvo un final sorprendente: la pelota se quedó muerta en el soporte del aro sin entrar. Allen tuvo el triple para ganar, pero falló. Pero nuevamente perseveró, y a 4 segundos del final de la segunda prórroga su esfuerzo se vio recompensado con la canasta de la victoria para Virginia Tech.

Tras esta decepción Virginia volvió a ceder ante Duke, como ya hemos comentado, antes de visitar a North Carolina. Los Cavaliers consiguieron forzar a los Tar Heels a jugar a un ritmo más lento del habitual, pero con eso lo único que consiguieron fue evitar una paliza de escándalo (65-41). Y es que fallando 17 triples seguidos antes de meter uno (su serie final fue 2 de 20) y transformando un 28% de lanzamientos de campo, es imposible aspirar a ganar. En la segunda mitad Virginia estuvo casi 10 minutos sin anotar un tiro de campo. En los locales, Justin Jackson anotó 18 de sus 20 puntos en la primera parte (su estadística final incluye 4 rebotes y 6 asistencias). En la segunda, su relevo lo recogió Kennedy Meeks, que sumó sus 13 puntos y sus 7 rebotes tras el descanso. La caída en picado de los de Tony Bennett se confirmó tras su cuarta derrota consecutiva. Los Cavaliers cedieron en su propia pista ante Miami (48-54) en un partido que se resolvió en la prórroga.

North Carolina se mantiene al frente de esta conferencia, con una victoria de margen respecto a Louisville y la renacida Duke. Tras ellas andan lo bastante cerca como para aspirar al título de liga regular Florida State y Notre Dame.

Big East

El entrenador de Villanova Jay Wright sumó el triunfo 500 de su carrera en la visita de los suyos a la pista de Xavier (57-73), un conjunto que deambulaba por la parte baja del ranking de 25. Los Musketeers, que ya no contaban con Edmond Summer por una grave lesión de rodilla, se quedaron durante el partido sin su máximo anotador Trevon Bluiett al agravarse el esguince de tobillo que arrastraba. Villanova también tenía una ausencia de consideración, la de su único hombre fiable de más de 2 metros, Darryl Reynolds, por una lesión en las costillas.

Butler había llegado a estar en el onceavo puesto del Top 25 antes de que dos derrotas consecutivas frente a Georgetown y Creighton a finales de enero les hicieran bajar. En el veintidosavo lugar de la lista, los Bulldogs cayeron en su visita a Providence (71-65) con su mejor anotador, Kelan Martin fuera del cinco titular por segundo partido consecutivo. Los minutos del alero se han reducido, y lógicamente también lo ha hecho su anotación. Los Bulldogs se rehicieron apalizando a la decepcionante Saint John’s que entrena el exNBA Chris Mullin y a la última de la Big East De Paul.

Creighton perdió en su visita a la pista de Seton Hall (87-81) ante la noche tonta de Khadeen Carrington. El escolta anotó 41 puntos (10 de 15 en tiros de campo), capturó 5 rebotes, dio 7 asistencias y robó 4 pelotas. Carrington anotó 10 puntos en el último minuto del encuentro, justo cuando los Pirates estaban sólo un punto por delante de su rival. Dos de ellos, los decisivos, tras un increíble robo de pelota.

La estrella de Seton Hall se fue hasta los 22 puntos frente a una Villanova que venía de superar a De Paul, pero en esta ocasión no fueron suficientes para ganar (70-92). Los vigentes campeones de la NCAA, liderados por un Jalen Brunson infalible (22 puntos, con 7 de 7 en tiros de campo, 10 asistencias), se quedaban a un paso de ganar por cuarta vez seguida su liga de conferencia. Sólo necesitan sumar un triunfo en uno de los tres partidos que les restan para conseguirlo. El primero de los tres es contra Butler, la segunda y la única que puede aspirar a acabar la liga regular empatada con ella. Un triunfo en este partido acabaría con el suspense. Creighton, la tercera, ya no tiene opciones de ganar el título.

Big 10

Wisconsin cayó en casa ante una Northwestern (59-66) que buscaba un triunfo de prestigio que le permitiera disputar por primera vez en su historia el March Madness (59-66). Los Wildcats basaron su victoria en el doble marcaje al que sometieron a una de las estrellas locales, Ethan Happ (Nebraska les había hecho lo mismo en su partido previo, aunque los Badgers acabaron ganando en la prórroga 69-70). Con el pívot anulado, el base Bronson Koenig arrastrando problemas musculares, y Nigel Hayes desaparecido en la primera parte (sólo 4 de sus 13 puntos en los primeros 20 minutos), Northwestern consiguió un parcial de 3-19 tras anotar 5 triples que les dio una renta de 9 puntos de margen que supo mantener en la segunda mitad.

La mala racha de esta universidad se alargó ante Michigan, un equipo que intenta desesperadamente mejorar sus opciones en los play-off de esta conferencia. Ante los Badgers, que por primera vez este curso encadenaron 2 derrotas seguidas, sumaron su tercera victoria consecutiva (64-58). Zak Irvin, el que debía ser el jugador más importante de los Wolverines esta temporada, dejó atrás un mal momento anotador (13 puntos en sus 4 partidos previos) para contribuir con 18 puntos en la victoria, secundando a Moe Wagner (21 puntos). Hubo dos factores claves que explican la derrota de Wisconsin. El primero, la ausencia por lesión de Bronson Koenig. Su sustituto, el freshman D’Mitrik Trice (su hermano mayor Travis fue una de las piezas claves de la Michigan State que jugó la Final Four del 2015), anotó 9 puntos pero convirtiendo sólo 2 de sus 15 lanzamientos.  La otra clave fue el doble marcaje sobre Ethan Happ tras el descanso. El pívot sumó 18 puntos en la primera parte, con 8 de 9 en sus tiros de campo, por tan sólo 4 en 4 lanzamientos en la segunda.

Tras estas dos derrotas Wisconsin cedió su ventaja en la clasificación de la liga regular para verse empatada con Purdue y Maryland. Contra los segundos se enfrentó en su siguiente cita, el 19 de febrero, consiguiendo una victoria importantísima (71-60). Bronson Koenig volvió a jugar, anotando 9 puntos en la segunda parte. El alero Nigel Hayes (21 puntos, 10 rebotes) sumó 14 tras un descanso al que se había llegado con 6 puntos de margen de los visitantes liderados por el base Melo Trimble (27 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias). Los Badgers ya habían previsto que Ethan Haap (20 puntos, 7 rebotes, 5 recuperaciones) recibiría un doble marcaje. En la primera mitad el pívot dio buenos pases a sus compañeros libres, y en la segunda, ante las dudas de Maryland, les remató en la pintura. Trimble intentó en solitario la remontada aprovechando que Haap estaba en el banquillo con 4 faltas, pero Koenig y Hayes le dieron la réplica.

Purdue, por su parte, avasalló con sus dos torres, Caleb Swanigan (24 puntos, 15 rebotes, 5 asistencias)  y Isaac Haas (18 puntos, 5 rebotes) a una Michigan State con muchas carencias en la pintura (80-63). Para colmo de males de los Spartans que se aferraban a sus últimas opciones de ser invitados al torneo de marzo, se lesionó de gravedad una rodilla el escolta Eron Harris, que ya no volverá a jugar en su último curso en la NCAA. Los Boilermakers sólo tuvieron que centrarse en limitar la producción del alero de primer año (y posiblemente último antes de dar el salto a la NBA) Miles Bridges (14 puntos con 4 de 6 en triples, 9 rebotes). Purdue, que tuvo que recurrir a una prórroga para superar a la modesta Penn State (70-74) lidera la liga regular de esta conferencia con una victoria de margen respecto a Wisconsin, 2 sobre Maryland y 3 respecto a Northwestern. En este último encuentro Swanigan se quedó en 10 puntos y 9 rebotes, rompiendo una racha de 9 partidos seguidos firmando un doble doble.

La decepcionante Indiana, que abrió la temporada en el ya lejano noviembre venciendo a una de las grandes favoritas como Kansas, es la antepenúltima de esta conferencia tras haber perdido 7 de sus 8 últimos partidos cuando tiene equipo para aspirar a mucho más. Por detrás suyo encontramos otra universidad histórica como Ohio State. Ahora mismo, es muy difícil que ninguna de las dos sea invitada al March Madness.

Big  12

En uno de sus dos compromisos más complicados para asegurarse un nuevo título de liga regular de su conferencia, Kansas derrotó a West Virginia el 13 de febrero en un partido trepidante con una prórroga (84-80). Los visitantes golpearon primero con una defensa modélica. Los Jayhakws, que se vieron 0-10 en el marcador, sólo acertaron 1 de sus 10 primeros lanzamientos. Tras dos triples de Lagerald Vick (14 puntos) y una mejora defensiva que les permitió rebotear y correr, los locales devolvieron el golpe con un parcial de 16 a 0. West Virginia reaccionó para cerrar la primera parte 32-39. Después del descanso, los de Bob Huggins mantuvieron su dominio para ponerse 14 arriba (50-64) a 3 minutos del final con los puntos de Esa Ahmad (20) y Tariq Phillip (18). Y entonces llegó la locura, con los de casa recuperando pelotas con su presión a toda pista y con Frank Mason (24 puntos, 3 de 13 en tiros de campo pero 16 de 18 en los libres) y Devonte Graham (18 puntos) de ejecutores en una remontada que parecía imposible. La prórroga se abrió con un parcial de 8 a 0 con 2 triples de Graham y una penetración tras robo de Josh Jackson (14 puntos, 11 rebotes, 5 recuperaciones) que West Virginia no pudo contrarrestar.

El panorama se le acabó de aclarar a Kansas esa misma noche con la derrota de Baylor en su visita a Texas Tech (84-78), el mismo equipo que dos días antes había estado a punto de noquear a los propios Jayhawks. Los Red Raiders abrieron el partido con un 11-0. El belga Manu Lecomte entró en ignición al final de la primera parte, anotando 12 de los últimos 14 puntos de los Bears para darle la vuelta al marcador antes del descanso, 32-36. Pero mediada la segunda mitad Texas Tech reapareció con otro parcial de 11 a 0 que la puso 8 puntos arriba a 4 minutos del final. Los Raiders a punto estuvieron de dar una nueva sorpresa frente a West Virginia, pero las piernas les flaquearon en la segunda prórroga (83-74).

Precisamente Baylor era el gran rival a batir que le quedaba a Kansas. Los Jayhawks se llevaron una victoria crucial de la pista de los Bears (65-67), y esta vez no fue por su gran capacidad en ataque sino por su determinación y su buena defensa en la última jugada. Los locales fueron por delante la mayor parte del tiempo imponiendo su juego físico, y llegaron a los 3 minutos y medio finales de partido con 6 puntos de margen. En una nueva demostración de carácter, los jugadores de Bill Self volvieron a remontar tal como hicieran ante West Virginia. Josh Jackson (16 puntos), que ya había salvado a los suyos con un triple lejano para cerrar la primera mitad, consiguió dos canastas y Devonte Graham anotó dos tiros libres para empatar a 65. Landen Lucas fue objeto de falta tras capturar un rebote ofensivo, y anotó dos tiros libres a 11 segundos del final. En el último ataque, Kansas cerró la línea de pase para la estrella de Baylor, Jonathan Motley (19 puntos, 9 rebotes, 4 asistencias), y negó un tiro librado a su segunda opción, Lecomte (16 puntos, 4 de 9 en triples). Los Bears, que llegaron a figurar entre la lista de candidatos a cabezas de serie del March Madness, sumaban su cuarta derrota en 6 enfrentamientos.

Con cuatro partidos por jugar, Kansas es la primera de su liga regular con dos victorias de margen respecto a tres perseguidores que han jugado un partido más, una Baylor que rompió su racha de dos derrotas seguidas superando a una Oklahoma (60-54) muy lejos del nivel del curso pasado, West Virginia y Iowa State.

Pacific 12

El 9 de febrero UCLA y Oregon se enfrentaron con 21 ojeadores de la NBA acreditados y una leyenda como Magic Johnson en las gradas ( 82-79). Todos querían ver a las dos perlas de los de casa, Lonzo Ball (15 puntos, 11 rebotes) y TJ Leaf. En la primera mitad Dillon Brooks (19 puntos) castigó duramente a los locales, bien secundado por Tyler Dorsey (19 puntos). Los Ducks llegaron a ganar de 17 hasta que Bryce Alford (12 puntos, 4 asistencias) conectó 9 puntos para liderar un parcial de 14 a 0. Oregon se rehizo y al descanso el marcador era 39-48. En el inicio de la segunda parte Brooks volvió a aparecer, y su equipo se puso 15 puntos arriba a 15 minutos del final.  Los Bruins probaron suerte con la misma zona 3-2 que no les había funcionado en la primera mitad, con idéntico resultado. Mejor les fue con una agresiva individual que les concedió un parcial de 7-0. La remontada de UCLA era imparable mientras sus rivales perdían su puntería. Un triple del tercero de los Holiday (Jrue y Justin juegan en la NBA), Aaron (15 puntos, 7 rebotes) les daba el mando con menos de 4 minutos por jugarse, 72-70. Ball asumió el mando con una entrada y un triple lejanísimo en el último minuto. Las libretas de los ojeadores de la NBA echaban humo.

UCLA se vengó, el 18 de febrero, de la derrota que había encajado en enero frente a Southern California (102-70). Los Bruins, además, hicieron sangre ante un rival que va cediendo poco a poco en la clasificación de esta conferencia con los puntos de Bryce Alford (26 puntos, 4 rebotes, 6 asistencias). El hijo del entrenador sumó 10 puntos seguidos para su equipo. Cuando empezó su serie, USC estaba a 12 a poco más de 7 minutos para el final. Tras su décimo punto consecutivo, la distancia en el marcador entre ambos conjuntos era de 20 puntos. Pero el joven Alford no tenía bastante. Tras una asistencia suya para el mate de Lonzo Ball (15 puntos, 8 rebotes, 8 asistencias) y un triple faltando 2 minutos y 5 segundos para acabar, la ventaja de UCLA llegó hasta los 30 puntos.  Él acabó el trabajo que habían empezado en la pintura TJ Leaf (19 puntos, 8 rebotes) y Thomas Welsh (16 puntos, 16 rebotes).

Oregon, por su parte, se rehizo de su decepción ante UCLA derrotando también a Southern California (70-81). Los locales llegaron a perder de 11 en la primera parte, pero se recuperaron antes del descanso. En la segunda parte Dillon Brooks (21 puntos)  volvió a poner a los Ducks 10 arriba, pero cuando fue eliminado por faltas a 3:28 del final su equipo sólo ganaba de 5. El encargado de frustrar las esperanzas de remontada de los californianos fue Tyler Dorsey (19 puntos) con 2 triples decisivos.

Arizona superó a California (62-57) a pesar de que entre sus dos mejores anotadores, Allonzo Trier y Lauri Markkanen, sólo anotaron una canasta de 10 intentos. Los Wildcats se dedicaron a mover la bola en ataque buscando a Kobi Simmons (13 puntos) y Kadeem Allen (11 puntos) por fuera, y Dusan Ristic (12 puntos) por dentro, y se aplicaron duro en defensa para contrarrestar la mala noche de sus dos estrellas. Arizona lidera la Pac 12 habiendo perdido sólo un partido de los 15 jugados de liga regular. Tras 4 victorias frente a rivales asequibles, ahora le llega el sprint final. De sus últimos 3 partidos, uno es contra Southern California y otro contra UCLA. En la clasificación, a una victoria de los Wildcats está Oregon, precisamente la única capaz de derrotarles en su conferencia. Por detrás, la tercera en discordia es UCLA. De las tres, la que presenta un final de calendario más asequible es Oregon.

Southeastern Conference

Kentucky sufrió para vencer a una Georgia (77-82) que a los dos minutos de juego perdió por una lesión de rodilla a su estrella, el alero alto Yante Maten. A pesar de esta importante baja, los Bulldogs no se rindieron y tuvieron a los de John Calipari contra las cuerdas hasta el final, liderados por el base JJ Frazier (36 puntos). A un minuto del final, una canasta suya ponía por delante a los de casa, 75-73. El base de los Wildcats D’Aaron Fox empató con dos tiros libres y un tapón de Bam Adebayo le dio la iniciativa a Kentucky. Fox marcó distancia con 4 tiros libres más y Malik Monk remató la faena con dos puntos más, también desde la línea de personal.

South Carolina perdió en casa contra Alabama en el partido más maratoniano de lo que llevamos de curso (86-90). Hasta 4 prórrogas hicieron falta el 8 de febrero para conocer al vencedor. La estrella local, Sindarious Thornwell, firmó unas cifras monstruosas, 44 puntos y 21 rebotes (10 ofensivos), pero compensó con sus 25 tiros libres anotados (de 33 lanzados) su pobre 9 de 25 en tiros de campo. El entrenador Frank Martin se culpó de la derrota por haber programado una serie previa de entrenamientos demasiado duros que dejaron agotados a sus jugadores. Ni Thornwell ni ninguno de sus otros dos mejores anotadores, PJ Dozier y Duane Notice, estaban frescos para lanzar. Aún así, su técnico mantuvo en pista 56 minutos al primero y 54 a los otros dos. El máximo encestador de Alabama fue Avery Johnson Jr, el hijo del entrenador. ¿Os suena el nombre? Avery Johnson padre jugó 16 temporadas en la NBA, ganando un anillo de campeón con los Spurs el 1999 anotando la canasta ganadora del quinto partido de la serie contra los Knicks. Como entrenador, llevó a los Dallas Mavericks a las finales del 2006 (ganadas por los Miami Heat).

Este no fue el único traspié de los Gamecocks. El 12 de febrero vencieron a Mississippi State, pero el 16, fueron derrotados por Arkansas en casa (76-83). Sindarious Thornwell jugó otro gran partido (27 puntos), pero tampoco fue suficiente. Los Razorbacks perdían de 14 en el minuto 6 de partido. Menos de 10 minutos más tarde, ganaban de 9 tras un parcial de 2 a 25. South Carolina fue por detrás en el marcador toda la segunda mitad, pero consiguió acercarse a un punto a 1:16 del final tras dos puntos de PJ Dozier.  Una afortunadísima canasta de Manuale Watkins acabó con su capacidad de reacción.

South Carolina sumó su tercera derrota en cuatro partidos en su visita a la pista de Vanderbilt (71-62). Los Gamecocks probaron su propia medicina ante un rival que decidió superar en defensa a uno de los mejores defensores de la NCAA. Los Commodores impidieron a los visitantes anotar ninguna canasta en juego durante unos 9 minutos. En este tiempo el entonces 21 del ranking pasó de ganar 49 a 53 a perder 70 a 59, con Vanderbilt impulsado por los triples de Riley LaChance (14 puntos) y la anotación de Matthew Fisher-Davis (17 puntos) saliendo del banquillo. Thornwell superó los 20 puntos (21) por cuarto partido consecutivo, y de nuevo no fue suficiente para que South Carolina venciese.

En este estado de cosas, la visita del 21 de febrero a la pista de febrero se presentaba como un revulsivo o como un hundimiento casi definitivo. Fue lo segundo. Los Gators atraparon en su trampa defensiva a los visitantes que además vieron como un Thornwell (23 puntos, 10 rebotes, 11 de 11 en tiros libres) desactivado se cargaba muy rápido con dos faltas. Frank Martin tuvo que jugársela cuando los Gamecoks perdían de 12 a 5:30 del descanso dando entrada de nuevo a Thornwell. La jugada le salió bien, y South Carolina se recuperó con un parcial de 2 a 17. Aunque su liderato en el marcador les duró sólo 50 segundos. Tras cerrarse la primera parte con un resultado de 35 a 33, en la segunda Kevaughn Allen (26 puntos, 7 rebotes, 13 de 14 en tiros libres) y Devin Robinson (14 puntos, 6 rebotes, 3 tapones) se encargaron de que Florida se apuntase un nuevo triunfo.

Florida, sin hacer ruido y tras 9 victorias consecutivas se mantiene al frente de la clasificación de la SEC, empatada con el único rival ranqueado al que venció en esta racha, Kentucky. Su final de calendario de cara a acabar primera la liga regular es complicado, debiendo visitar el feudo de los de Calipari. Si supera este escollo, aún tendrá que ganar como local a la cuarta, Arkansas, antes de cerrar esta fase de la temporada en la pista de Vanderbilt. Y todo ello sin poder contar sin su pívot titular, John Egbunu, fuera de combate por una grave lesión de rodilla.

West Coast

Gonzaga, único equipo invicto de la Division I, superó en su visita a la pista de Saint Mary’s  (64-74) el último obstáculo serio para mantener su imbatibilidad hasta el final de la liga regular de su conferencia. Los Gaels sólo fueron por delante en el marcador tras la canasta inicial de Evan Fitzner. El hombre montaña Przemek Karnowski (19 puntos, 8 rebotes) sumó 10 de los 12 primeros puntos de una Gonzaga que anotó 11 de sus 12 primeros lanzamientos de campo para escaparse. La ventaja visitante llegó hasta los 15 puntos. Saint Mary’s, el equipo que juega los ataques más largos de la categoría, aceleró su ritmo para remontar, y llegó al descanso 31-40 tras 6 puntos seguidos de su estrella, el pivot Jock Landale (24 puntos, 8 rebotes). El australiano se vio muy condicionado por las faltas intentando frenar a Karnowski y su socio en la pintura, el ala pívot Jonathan Williams (17 puntos, 9 rebotes). En la segunda mitad los Bulldogs se dedicaron a administrar su renta, liderados por Nigel Williams-Goss (14 punts, 3 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperaciones), contrarrestando las rachas de acierto rivales.

A Gonzaga solo le quedan dos partidos para cerrar la liga regular, frente a la débil San Diego y la tercera de la clasificación a 6 triunfos de distancia, Brigham Young, y la única posibilidad de que no sea campeona en solitario es que pierda los dos. Y aún así, sería campeona empatada con la segunda, Saint Mary’s. Yo no apostaría a que los Bulldogs perdiesen ninguno de los dos.


@danielalentomor

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