2017

17

Enero

16:23

Dani Alento

Gonzaga se mantiene como la única invicta, Duke en crisis

Seis equipos llegaban invictos al inicio de las ligas regulares de las distintas conferencias. Apenas 3 semanas más tarde, sólo uno sobrevive. Entre los 6 no estaba una Duke que pasa por una crisis preocupante.

Mike Krzyzewski, el entrenador de Duke Foto: Duke Photography

Mike Krzyzewski, el entrenador de Duke

FOTO © Duke Photography

Oregon, una de las favoritas para los analistas antes del inicio de la temporada, no pudo contar con su estrella Dillon Brooks en sus 3 primeros partidos por culpa de una fractura por estrés en el pie. Los Ducks notaron la baja y el tiempo posterior que el alero necesitó para recuperar su mejor forma y encajaron dos derrotas, ante Baylor y Georgetown, además de sufrir para sacar adelante su enfrentamiento contra Tennessee.

Brooks llegó al 100%, y con mucha hambre, al inicio de la liga regular de su conferencia, la Pacific 12, y Oregon lo aprovechó para volver al primer plano de la NCAA, recuperando posiciones perdidas en el ránking de Associated Press. En su primera cita de esta fase de la temporada, el 28 de diciembre, acabó con la imbatibilidad de UCLA (89-87), y en la segunda, el 30 de diciembre, con la de Southern California (84-61). Y lo hizo a pesar de tener renqueante a otro de sus hombres claves, el interior Chris Boucher.

El pivot de UCLA Thomas Welsh (20 puntos, 10 rebotes) aprovechó que Boucher no fue titular para castigar de salida a Oregon. Hasta que Brooks (23 puntos, 9 rebotes) dijo basta. Los californianos se mostraron débiles en defensa en la pista de su rival, especialmente cuando se pusieron en una zona que los Ducks destrozaron a base de triples. Los Bruins acusaron el golpe, se tambalearon, pero no cayeron gracias a las canastas de 3 puntos de Bryce Alford (20 puntos, 6 de 10 en triples).

El base Lonzo Ball (14 puntos, 6 asistencias), la gran sensación de los californianos en su primera (y previsiblemente única) temporada NCAA, apareció en los últimos minutos para compensar su flojo partido. Y UCLA se avanzó de nuevo en el marcador. Pero los pistoleros de verdad siempre se guardan una última bala en la recámara. Como la que tenía Brooks, que sentenció el encuentro con un triple al límite del tiempo.

Casi sin espacio para la pausa, Oregon recibió la visita del otro invicto de la Pac12, Southern California. Los Trojans hincaron la rodilla ante su primer contrincante de entidad de la temporada. Brooks, ejerciendo nuevamente como maestro de ceremonias, rompió su marca anotadora del curso con 28 puntos y una serie casi inmaculada en los tiros a canasta: 4 de 4 en los triples, 5 de 6 en los de dos y 6 de 6 en los triples.

USC y Oregon empezaron el intercambio de golpes desde la defensa. Primero fueron los Ducks los que abrieron brecha. Luego le tocó el turno a los californianos, que recuperaron la desventaja y crearon su propio margen favorable. Y entonces el entrenador Dana Altman dio con la clave: Chris Boucher intimidando atrás (5 tapones) y Brooks apuntillando delante. Al final de la primera parte Oregon ganaba de 9.

El enfrentamiento quedó roto tras el descanso, cuando Dylan Ennis (21 puntos) se sumó a la fiesta aportando 14 puntos a un parcial de 21 a 3 de los Ducks. Ennis es un transfer de Villanova que se pasó la temporada pasada en blanco. Ésta puede ser una de las piezas clave en los esquemas de Altman.

Villanova, la vigente campeona de la NCAA, asaltó la fortaleza de Creighton en el duelo entre equipos invictos que abrió el calendario regular de la conferencia Big East (70-80). Los Wildcats no lo tuvieron nada fácil. Tras un mal inicio, perdían de 10 cumplidos los primeros 7 minutos de juego. Su estrella, Josh Hart, no encontraba espacio para anotar. El escolta finalmente apareció ( 18 puntos, 10 rebotes) para colaborar con el base Jalen Brunson (27 puntos) y el alero Kris Jenkins (21 puntos) y dar el mando del partido a los suyos.

Los Blue Jays, uno de los conjuntos de la Division I con mayor efectividad desde la linea de 3 puntos, no tuvieron una buena noche con su mejor arma (6 de 24). Su líder anotador, el escolta Marcus Foster (22 puntos), firmó un paupérrimo 2 de 11 desde la larga distancia. Pero el equipo que entrena Greg McDermott, padre del jugador de los Chicago Bulls de la NBA Doug, supo aprovechar la escasez de efectivos de Villanova en la pintura para empatar a 4 minutos del final alimentando de balones al pivot Justin Patton (18 puntos, 8 rebotes). Pero Hart y Brunson no estaban para bromas, y se combinaron para sentenciar con un parcial de 4 a 14.

La buena racha de los Wildcats no se alargó mucho más allá de esta victoria. El 3 de enero la número 1 del ranking durante 5 semanas seguidas cayó en su visita a Butler (66-58). Los Bulldogs decidieron centrarse en su defensa, sin ninguna concesión ni al rival ni al espectáculo. A los jugadores visitantes les costó mucho entrar en juego, especialmente a Josh Hart (13 puntos, 3 de 11 en los tiros de campo) y a Kris Jenkins (11 puntos, 4 de 11 en los lanzamientos). Brunson fue el único que mantuvo el nivel (23 puntos, 9 de 16 en sus tiros). Villanova firmó su peor porcentaje cara a canasta de la temporada (37,3%, con 6 de 26 en triples) y perdió su imbatibilidad tras 14 victorias, 20 si contamos las 6 del último March Madness.

Villanova fue por delante en el marcador la mayor parte del encuentro, pero sin poder distanciarse gracias a canastas importantes de los dos líderes de Butler, el alero Kelan Martin (12 puntos, 6 rebotes) y el ala-pivot Andrew Chrabascz (13 puntos, 7 rebotes, 3 asistencias). Y a 3 minutos del final, gracias a dos penetraciones de Kethan Savage (13 puntos) antes de quedar eliminado por faltas, los locales se adelantaron. El técnico Jay Wright ordenó a sus jugadores presión a todo el campo y falta rápida si no conseguían robar la pelota. La estrategia no le dio los resultados esperados. La invasión de pista al final del partido le costó a Butler una multa de 5.000 euros que donó gustosa a fines benéficos. Sarna con gusto no pica.

Tras esta derrota uno de los dos equipos invictos que quedaban, Baylor, se puso al frente del Top 25 de Associated Press por primera vez en su historia. Un premio muy trabajado, ya que los Bears venían de ganar a Iowa State con una canasta a 8 segundos del final del base belga Manu Lecomte, y de sufrir también para derrotar a Oklahoma State en la liga regular de la Big 12. El número 1 le duró muy poco a los tejanos. Baylor se dejo su imbatibilidad en su visita a West Virginia (89-68).

Los Mountaineers son un equipo correoso, y en su propia pista, en Morgantown, temible. Practican una de las mejores defensas de la Division I de la NCAA, con una presión a toda pista asfixiante que acaba por ahogar a sus rivales. Baylor sobrevivió los primeros 20 minutos, más mal que bien, a pesar de sus 16 balones perdidos. El punto flojo de West Virginia es su ataque en estático, sin ninguna gran estrella que les asegure muchos puntos. Y los Bears compensaron sus problemas en el manejo del balón con su característica zona 1-3-1.

Tras el descanso cambió el panorama. Los chicos de Bob Huggins abrieron la segunda parte con un parcial de 11 a 3. Los 7 puntos de ventaja con que habían cerrado los primeros 20 minutos se convirtieron en 15. Baylor dio muestras de desfallecimiento. West Virginia olió la sangre y se lanzó a degüello en su presión hasta construir un margen favorable de 26 puntos a poco más de 5 minutos para el final. Nathan Adrien, que durante la primera parte había hecho daño a los visitantes ganándoles la espalda por la línea de fondo, acabo el partido asfixiado, pero con 22 puntos. El número 1 de Baylor había sido tan merecido como fugaz.

El otro invicto, Gonzaga, se paseaba en la West Coast Conference. Ante San Francisco sumó por primera vez en su historia 15 victorias para empezar una temporada, con 36 puntos, 11 rebotes y 6 asistencias de Nigel Williams-Goss. El 14 de enero se enfrentaron a su principal rival de conferencia, Saint Mary’s. Solventaron el compromiso con nota y ahora mismo son firmes candidatos a acabar imbatidos esta segunda parte de la temporada.

Los Gaels son un equipo que juga con un pivot, Jock Landale (10 puntos, 6 rebotes), y 4 tiradores abiertos para aprovechar los espacios que genera. Pero el australiano se cargó rápido de faltas en la primera parte y tuvo que ir al banquillo. Gonzaga no aprovechó su ausencia hasta el final de la primera parte, cuando consiguió un parcial de 12 a 0 en unos buenos minutos de su pivot suplente, el novato Zach Collins (10 puntos).

Landale volvió a la pista en la segunda parte y Saint Mary’s recuperó gran parte de la desventaja de 9 puntos (43-34) que había cedido al descanso. Fue un espejismo. El pivot cometió su cuarta falta a 10 minutos del final y esta vez los transfers Nigel Williams-Goss (19 puntos, 6 asistencias), Jordan Matthews (16 puntos, 4 de 6 en triples) y Jonathan Williams (14 puntos, 5 rebotes) no perdonaron.

Pero el hecho de quedar como único equipo de la Division I que aún no ha perdido un partido no ha catapultó a Gonzaga hasta el primer lugar del ranking de los 25 mejores. Los analistas de Associated Press no acaban de confiar en los Bulldogs, y decidieron devolverle el lugar de honor de la lista a Villanova.

Lio en Duke

En la jornada inaugural de la liga regular de la Atlantic Coast Conference (ACC) se produjo una curiosa coincidencia. El mismo dia, el 30 de diciembre, cayeron derrotadas las 4 universidades principales del estado de Carolina del Norte: Duke frente a Virginia Tech, North Carolina en casa de Georgia Tech (75-63), Wake Forest en la pista de la dura Clemson y North Carolina State en su visita a Miami. Este hecho sólo se había dado otra vez desde que se creó la NCAA el año 1953: el 11 de enero del 2014.

La de Duke, en casa de Virginia Tech, fue una paliza en toda regla (89-75). Era el primer partido sin el suspendido Grayson Allen, al que su entrenador Mike Krzyzewski también había despojado de la capitanía del equipo. Los Blue Devils cedieron un parcial de 8 a 0 de salida y fueron siempre por debajo en el marcador. Su defensa fue en todo momento un paso por detrás de un equipo pequeño y móvil (la mayor parte del tiempo ninguno de sus jugadores en pista superaba los 2 metros) que basaba sus ataques en rápidas transiciones y continuos duelos uno contra uno. 

Superiores con un ataque muy compensado (4 de sus titulares y dos hombres de banquillo anotaron más de 10 puntos), los Hookies también supieron sufrir para asegurar su rebote. Mediada la primera mitad, y 14 abajo en el marcador, Krzyzewski recurrió a una zona 2-3 que no arregló nada. La desventaja de los suyos llegó hasta los 20 puntos. Y aún suerte del completísimo partido de Luke Kennard (34 puntos, 7 rebotes) y la aparición en la segunda parte de Jayson Tatum (18 puntos, 7 rebotes), porque el desastre podía haber sido aún peor.

La mala imagen de los Blue Devils provocó la rápida reacción de Krzyzewski, quien pospuso unos días la operación de hernia discal que le mantendrá unas 4 semanas de baja para dirigir a los suyos frente a Georgia Tech. El técnico decidió que la suspensión indefinida de Grayson Allen, ahora reconvertido a base, por poner la zancadilla a un contrario sólo debía durar un partido. El otro cambio fue dar entrada en el cinco titular, y más minutos de juego, a Harry Giles. El pivot de las rodillas frágiles respondió con 10 puntos y 12 rebotes en 17 minutos. Duke arrolló a los Yellow Jackets (110-57) con un festival de triples (muchos generados tras penetraciones de Allen) en la primera parte que les permitió irse al descanso con 61 puntos en su marcador y una ventaja de 31 puntos.

Ya sin Krzyzxewski, con Jeff Capel asumiendo el mando desde el banquillo, Duke volvió a ofrecer minutos de juego brillante frente a Boston College, en un partido que no obstante dejó 2 notas negativas al equipo vencedor. La primera, la lesión en un pie de Amile Jefferson, quien hasta ahora protagonizaba una temporada espectacular. El ala-pivot se perdió el curso pasado por una fractura de un hueso del pie. Este percance redundará en más minutos para Giles. La segunda nota negativa la protagonizó Grayson Allen con una nueva jugada polémica. La Atlantic Coast no encontró evidencias para asegurar que el escolta intentase poner intencionadamente una nueva zancadilla a un rival, pero la polémica estaba servida.

Sin embargo ante Florida State, su primer rival ranqueado en su calendario de conferencia, Duke volvió a caer (88-72). Jugando muchos minutos con un sólo hombre alto fueron incapaces de frenar las penetraciones de los exteriores rivales o de asegurar su rebote defensivo. La figura de los Seminoles, que exhibieron una rotación de jugadores mucho más larga que la de los Blue Devils, fue Xavier Rathan-Mayes (21 puntos). El base canadiense fue uno de los dos zancadilleados por Grayson Allen el curso pasado, y quería su venganza. Y vaya si la tuvo. Sumo 18 puntos tras el descanso, durante los minutos en que su equipo rompió el partido.

La crisis de Duke se agravó aún más frente al segundo rival ranqueado consecutivo, Louisville, con una nueva derrota (78-69). Mientras las Blue Devils pudieron correr, y anotaron algún triple ocasional, fueron por delante. Pero en el momento que los Cardinals endurecieron su defensa, imponiendo un nivel más físico, los ahora jugadores de Capel cedieron terreno. El pivot egipcio Anas Mahmoud (17 puntos, 11 rebotes) empezó a campar a sus anchas en la zona y los exteriores locales hacían y deshacían a voluntad para darle a Louisville el liderato en el marcador.

Una vez más Duke se mostró floja en defensa y, en su segundo partido sin Amile Jefferson, débil en la pintura. El máximo favorito antes de empezar el curso para los analistas hace aguas. Tras este resultado, los votantes del Top25 enviaron a los Blue Devils una seria advertencia, haciéndoles descender desde el séptimo puesto del ranking al 18. Aviso de expulsión.

Una remontada única

La remontada del mes, y posiblemente de la temporada, la protagonizó Nevada en la pista de New Mexico (104-105). Los visitantes perdían de 14 a poco más de un minuto para el final de la segunda mitad, pero tras encadenar 6 triples, y aprovechar la bisoñez de los locales para dar la pelota a sus mejores lanzadores de tiros libres (New Mexico firmó en este lapso de tiempo un 4 de 10 desde la línea de personal), consiguieron forzar la prórroga. De los 6 triples, 4 fueron de Marcus Marshall (26 puntos). Ya en el tiempo extra New Mexico consiguió una renta de 5 puntos gracias a Elijah Brown (26 puntos), pero no supo conservarla. A 8 segundos del final Brown tuvo dos tiros libres para poner a los suyos a tres puntos, pero sólo acertó uno, dejando la puerta abierta al triple ganador del héroe del partido, Jordan Caroline (45 puntos, 13 rebotes).


@danielalentomor

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