2017

7

Febrero

01:39

Dani Alento

Gonzaga es la número 1, Kentucky entra en crisis

Después de 2 semanas de turbulencias en el baloncesto universitario norteamericano, sólo Gonzaga se ha mantenido firme entre los favoritos. Eso le ha permitido hacerse con el número 1 del ranking

El martes 24 de enero se vivió una tormenta perfecta en la NCAA. Tres de los cuatro primeros equipos del ranking por excelencia del baloncesto universitario, el Top 25 de Associated Press, cayeron derrotados la misma noche. La número 1, Villanova, no pudo salir airosa de su visita a Marquette (74-72), la número 2, Kansas, fue superada claramente por West Virginia (85-69), y la número 4 Kentucky cedió en la pista de Tennessee (82-80). La número 3 Gonzaga se libró, tal vez porque no tenía partido. Y gracias a eso, por segunda vez en su historia, se puso al frente del ranking desbancando a Villanova, que cayó hasta el cuarto lugar.

El 4 de febrero volvimos a tener otra tormenta de gran magnitud en el baloncesto universitario. La entonces número 2 Baylor cayó en casa ante Kansas State (54-56), la número 3 Kansas cedía, también en casa, frente a Iowa State (89-92), la número 5, Arizona, se llevaba una paliza considerable en su visita a la número 13 Oregon (85-58), la 7 West Virginia era derrotada en casa por Oklahoma State (75-82), la octava Kentucky perdía de 22 en casa de la veinticuatro Florida (88.66) y la novena del ranking, Virginia, no podía salir victoriosa de su visita a Syracuse (66-62). La segunda convulsión seria en la NCAA en 12 días de la que Gonzaga volvió a salir indemne, y que sirvió a Villanova para recuperar posiciones hasta el número 2.

Atrás queda para muchos la placidez del calendario de la “pretemporada oficial” que abre el curso, cuando las universidades más importantes intentan esquivar en la medida de lo posible a rivales complicados, especialmente fuera de casa. El calendario de conferencias ha revelado su rigor, exigiendo el máximo a los equipos de las 5 conferencias más potentes (Atlantic Coast, Big 10, Big 12, Southeastern Conference y Pacific 12), un grupo selecto al que podría sumarse la Big East. De los favoritos al título final, Gonzaga es la única que no está en una de estas 6 sino en una más asequible, la West Coast.

Atlantic Coast

Dennis Smith cumple cada noche para North Carolina State. El base incluso firmó un triple doble (27 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias) frente a Virginia Tech.  Lástima que el balance de victorias de su equipo no es bueno, y en una conferencia tan dura como la Atlantic Coast eso equivale a quedar fuera del gran torneo nacional. La paciencia siempre tiene premio, y a Smith su gran noche le llegó en el triunfo frente a la mediática Duke. El base anotó 32 puntos, dio 6 asistencias y cogió 4 rebotes para liderar el triunfo de la Wolfpack por 82 a 84, en su primera victoria a domicilio en la liga regular de su conferencia en 3 temporadas.

Tras encadenar dos derrotas ante Florida State y Louisville, Duke había retomado a la senda de la victoria ante Miami (70-58). En el retorno del ala pívot Amile Jefferson después de su lesión, los Blue Devils perdían de 11 al descanso. El entrenador interino Jeff Capel por la operación de espalda de Mike Krzyzewski decidió iniciar la segunda parte con sus dos mejores anotadores, Grayson Allen y Luke Kennard, en el banquillo.  La táctica le dio resultado.  En casa, frente a las huestes de Dennis Smith,  Capel también sentó a Allen y Kennard, pero al inicio del encuentro. Y ahora no funcionó.

Este resultado enfureció tanto al convaleciente Krzyzewski que convocó al equipo a su casa, y comunicó a los jugadores que tenían vetado el acceso al vestuario “hasta que cumplieran con los estándares del programa”. Allen y Kennard recuperaron la titularidad. Los Blue Devils remontaron para vencer a Wake Forest (83-85) con un triple final de Kennard (34 puntos, 11 de 14 en tiros de campo) y se impusieron a una Notre Dame en crisis (74-84) que encadenaba por primera vez en el curso 3 derrotas seguidas (fueron cuatro tras caer ante North Carolina 83-76). Krzyzewski volvió a dirigir al equipo tras un mes de baja frente a la última de la ACC, Pittsburgh (72-64). Después de una primera parte igualada, apareció Grayson Allen (18 de sus 21 puntos en la segunda parte) para dar el triunfo a los suyos.

Florida State es uno de los equipos fuertes de esta conferencia. Encadenó 6 partidos contra rivales  ranqueados, y cerró la serie con un balance de 5 victorias (Virginia, Virginia Tech, Duke, Notre Dame y Louisville) y 1 derrota (frente a la líder de la ACC North Carolina). Pero en su primer partido contra un equipo no ranqueado, Georgia Tech, el 25 de enero, los Seminoles hincaron la rodilla (78-56). El apagón ofensivo de los hombres de Leonard Hamilton en la primera parte (8 minutos sin sumar con 15 tiros de campo seguidos errados, sólo 15 puntos anotados al descanso) fue de tal magnitud que el técnico rotó a sus 13 hombres sin encontrar solución alguna. Aunque mejoraron en la segunda mitad, su porcentaje final de tiros de campo no puede ser más desolador, 28,2% (20 de 71). Los Yellow Jackets, que el 31 de diciembre también dieron la sorpresa frente a North Carolina, viven en la zona media de la clasificación de la ACC cuando se esperaba que fueran uno de los colistas.

La mala racha de los Seminoles se amplió frente a su segundo rival de fuera del ranking, Syracuse (82-72). Los Orange estában protagonizando una temporada muy gris, y necesitaban un triunfo como este para resucitar. Al descanso, con Florida State atascada ante su sempiterna zona 2-3 (11 pelotas perdidas y 8 tapones recibidos, 6 a cargo de Tyler Lidon, por 10 canastas en juego), los de Jim Boeheim ganaban de 18, 44 a 26. Los visitantes se reactivaron en la segunda parte con los puntos del alero freshman Jonathan Isaac (16 de sus 19 puntos tras el descanso, 12 rebotes). Xavier Rathan-Mayes (16 puntos)  le secundó desde la línea de 3 puntos. Florida State llegó a ponerse a 2 puntos a 9:12 minutos para el final, pero los locales supieron reaccionar.

Syracuse redondeó su recuperación 8 días después, el 4 de febrero, derrotando a otro rival ranqueado, la entonces 9 Virginia (66-62) . Los Cavaliers son un equipo sin una gran estrella, pero con una gran defensa y un ataque muy bien estructurado sobre la base de los bloqueos de sus sacrificados pívots para generar tiros librados a los exteriores. Esta vez al descanso los que cedían eran los Orange, 22-34. Pero un triple de White (23 puntos) y otro de Lydon marcaron el inicio de un parcial para abrir la segunda mitad de 19 a 2 que dio la vuelta al partido. Los chicos de Jim Boeheim, tras situarse quintos de la conferencia por detrás de North Carolina, Florida State, Louisville y Virginia, y por delante de Duke y Notre Dame, vuelven a estar en la lista de invitados al baile de marzo.

Big East

Marquette es uno de los equipos que viven en la “burbuja”, la zona de incertidumbre de los que tienen alguna posibilidad y ninguna certeza de ser invitados al baile de marzo. Katin Reinhardt (21 puntos)  fue clave para derrotar a la en aquel momento número 7 Creighton anotando 10 puntos en el parcial de 0 a 12 que desequilibró el duelo, y volvió a serlo el 24 de enero frente a la primera del ranking Villanova. Reinhardt anotó 19 puntos, entre ellos los dos tiros libres decisivos a 11 segundos del final (74-72). Los Wildcats tuvieron dos opciones para forzar la prórroga, pero no las aprovecharon. Como tampoco hicieron con los 17 puntos de ventaja que tenían en el minuto inicial de la segunda mitad (24-41). El equipo de Jay Wrigth parecía tener el partido ganado, 13 puntos por delante a 6:30 para acabar.  Pero  entonces Villanova  se colapsó de forma inexplicable ante la misma zona 1-3-1 que hasta ese momento había superado, anotando sólo  2 de sus últimos 13 lanzamientos a canasta. Eso permitió a los Golden Eagles vencer con un parcial de 19 a 4. Reinhardt busca una curiosa marca, disputar el March Madness con 3 equipos distintos (ya ha participado con UNLV y Southern California).

Los de Jay Wright, que volvieron a la senda del triunfo ganando a Virginia gracias a un palmeo en la última décima de Donte DiVincenzo en un partido ajeno a la liga regular, se mantienen al frente de la Big East seguidos por Xavier, Creighton, Butler y Marquette.

Big 10

Wisconsin lidera esta conferencia con una ligera ventaja sobre Maryland. Los Badgers basan su buen momento en tres nombres propios: el pívot Ethan Happ, el base Bronson Koenig y el ya reconvertido definitivamente a alero Nigel Hayes. Los Terrapins han tenido que reconstruirse por completo tras ver marchar a 4 de sus 5 titulares del pasado curso. Sólo conservaron al base Melo Trimble, que está siendo su mejor jugador. Tras estos dos equipos se sitúa la Purdue de Caleb Swanigan (18,8 puntos, 12,9 rebotes, 2,9 asistencias, el ala pívot más poderoso de la NCAA este curso, y que también supone una amenaza en los triples (50%).

Michigan State, que a principio de curso aspiraba a grandes cosas, es quinta por detrás de Northwestern y sufrirá para entrar en el March Madness a pesar de la gran temporada del debutante Miles Bridges (16,3 puntos, 8,3 rebotes de media). Indiana, séptima, ha consumido el crédito que obtuvo a principio de curso venciendo a Kansas y North Carolina, y ahora sus perspectivas aún son peores que las de los Spartans.

En el duelo entre Maryland y Purdue del sábado 4 de febrero, se impusieron los Boilermakers (72-73) con 26 puntos y 10 rebotes de Swanigan en un final absurdo de partido. El base Carsen Edwards sumó dos tiros libres para los visitantes. Maryland sacó de fondo y el pivot Isaac Haas interceptó el pase. Pero creyendo que el partido se había acabado hizo pasos. Los Terrapins tuvieron una última oportunidad, pero el triple a la desesperada de Kevin Huerter no entró

Big 12

Kansas, una de las universidades que más ha peleado con Villanova por el número 1 del ranking de Associated Press,  ha sido noticia por causas extradeportivas que está por ver como afectarán a su dinámica. El ala-pívot Carlton Bragg ha sido suspendido unos partidos después que le encontraran en posesión de material para fumar droga, mientras que el escolta Lagerald Vick también fue apartado temporalmente acusado de golpear a una estudiante. “Casualmente”, el coche de la supuesta víctima sufrió destrozos de importancia, y la policía investiga por este acto vandálico al propio Vick y a una de las estrellas del equipo, el alero de primer año Josh Jackson. 

En lo deportivo, la buena serie de 18 victorias seguidas de Kansas se truncó el fatídico 24 de enero en su visita a West Virginia (85-69), el mismo equipo que apeó a Baylor de su número 1 del ranking. Esa Ahmad, tras liderar a los Mountaineers en anotación los dos primeros meses del curso, vivía una crisis anotadora (4 partidos sin llegar a los 10 puntos, el primero frente a Baylor). Ante Kansas,  el alero recuperó la puntería (27 puntos) y su equipo cerró una mala racha de 2 derrotas. En la primera mitad los chicos de Bob Huggins neutralizaron una ventaja visitante de 6 puntos para llegar al descanso 3 arriba. En la segunda mitad, por tercer partido consecutivo, West Virginia fue incapaz de mantener un margen a favor de dobles dígitos (10 puntos en este caso). Esta vez, se recuperaron con un parcial de 12 a 2 que les dio el triunfo. Eso, y su seguridad en los tiros libres en los últimos minutos (9 de 10).

El equipo que entrena Bill Self se reencontró con la victoria en el desafío BIG XII - SEC en su visita a la pista de Kentucky, uno de los mejores partidos que se pueden ver en la NCAA. Los Wildcats abrieron una brecha de 12 puntos, 29-17, gracias al acierto de Malik Monk (18 puntos, 12 en la primera parte) y Derek Willis (18 puntos, 5 de 6 en triples). Kansas entonces cambió su defensa a una zona 2-3 que reveló los problemas, graves, de Kentucky para atacar cinco contra cinco. Monk perdió su acierto. Tras llegar al descanso 32-27, Josh Jackson (20 puntos, 10 rebotes) anotó dos triples seguidos para los visitantes. Kansas había fallado sus 8 intentos de 3 puntos de la primera mitad. En la segunda acertó 5 de 11. Parapetado en su zona, el equipo de la Big XII dio la vuelta al marcador gracias a un parcial de 0-11 con Frank Mason (21 puntos, 4 asistencias) dirigiendo a placer y Landen Lucas (13 puntos, 5 rebotes)  aprovechando los balones que recibía en la pintura, hasta acabar ganando 73-79.

El siguiente triunfo para el equipo de Bill Self fue su principal rival en la Big XII, la rocosa Baylor y su temible zona 1-3-1 (73-68). Kansas empezó mejor los dos períodos, cerrando su aro con Landen Lucas (5 puntos, 11 rebotes) y corriendo al contraataque para pillar a su rival sin la defensa montada. Un juego donde brilló Josh Jackson (23 puntos, 10 rebotes). Los Bears, poco a poco, tejieron su telaraña hasta acabar llevando el juego al ritmo que más les interesaba y acercarse en el marcador. En la primera parte la reacción en ataque llegó a cargo de Jonathan Motley (16 puntos, 10 rebotes. En la segunda, con el alero anulado, los puntos los puso Terry Maston (14 puntos, 5 rebotes). En un final ajustado, Kansas abrió una pequeña brecha tras un mate remontando la línea de fondo de Jackson, y dos tiros libres del cerebral Frank Mason (19 puntos, 6 asistencias, 12 de 12 en tiros libres). Baylor, por su parte, no eligió sus mejores opciones para ganar. Ismail Wainwright, el menos indicado, se jugó un triple decisivo que no tocó aro y en su siguiente ataque el base belga Manu Lecomte (16 puntos, 4 de 6 en triples) perdió la pelota de forma absurda ante la presión de sus rivales.

La noche del 4 de febrero Kansas cedía en casa en la prórroga ante Iowa State (89-92) tras llegar al descanso ganando de 12. Los Cyclones son otro de los equipos que les da un nuevo sentido al concepto del “small ball”. Sin hombres altos, su cinco titular hace poco más de 2 metros y su cuatro, 1,95. Pero es este jugador, Deonte Burton, el que marca diferencias. Si le marca un hombre alto, lo saca hacia fuera para tirar a placer o romperle la cintura y penetrar. Y si le marca un “bajito”, se lo lleva al poste bajo para arrollarlo con su corpulencia. En la visita de Kansas a la pista de Iowa State el 16 de enero los Jayhawks habían vencido (72-76), aunque encajando 21 puntos del improvisado ala-pívot. En Kansas, en el triunfo de los Cyclones, Burton se fue hasta los 29 puntos (7 de 9 en triples), dejando sin premio los 32 puntos de Frank Mason. También fueron claves los triples en la segunda mitad los triples del escolta visitante Nazz Mithrou-Long (22 puntos, 6 de 11 en canastas de 3 puntos) para remontar los 12 puntos de ventaja de Kansas al descanso.

La derrota de Kansas no tuvo consecuencias en la clasificación ya que esa misma noche Baylor perdía en casa de forma sorprendente ante la modesta Kansas State (54-56). Los Bears se vieron condenados por su mala primera mitad, en la que concedieron una renta de 15 puntos a los visitantes. En la segunda parte Baylor recortó distancias y tuvo la opción de forzar la prórroga, pero el lanzamiento de Jonathan Motley (17 puntos, 14 rebotes), fue bloqueado por D.J. Johnson. West Virginia hubiera podido aprovechar este resultado para igualarse con Baylor en la clasificación, pero no pudo vencer a Oklahoma State (75-82). En un partido igualado, el escolta de los Cowboys Phil Forte apareció en el momento clave (9 de sus 13 puntos en los últimos 5 minutos y medio).  Los Jayhawks se mantienen al frente de la Big 12 seguidos por Baylor, West Virginia y Iowa State.

Pacific 12

Arizona no pudo contar durante los primeros meses de competición con el que había de ser su líder en ataque, el escolta de segundo año Allonzo Trier. No se dio explicación alguna hasta mediados de enero. Trier ha sufrido este pasado verano un importante accidente de coche, y para recuperarse de sus lesiones alguien de su entorno le había suministrado un producto que contenía substancias prohibidas. El escolta dio positivo en un control de dopaje días antes de empezar la temporada. Tras una apelación por parte del jugador, la NCAA decidió no sancionarle pero le apartó hasta que su cuerpo hubiera eliminado todos los restos de la sustancia dopante.  Lo que no sucedió hasta el partido clave por el liderato de la liga regular contra UCLA.

Los Wildcats de Sean Miller habían vivido en el ranking de 25 en un segundo plano hasta ese momento. Pero con su triunfo ante UCLA por 85 a 96 se reivindicaron como una de las grandes potencias universitarias. El encuentro se mantuvo igualado de inicio, pero con Trier (12 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias) ya en pista su equipo consiguió un parcial de 8-21 que le permitió cerrar la primera parte con ventaja en el marcador. La premisa era limitar la dirección del base Lonzo Ball, aún a costa de dejarlo anotar (24 puntos, 8 asistencias, 6 rebotes).  Aunque UCLA reaccionó a golpe de triple en ataque y una zona 2-3 en defensa tras verse 14 abajo en la segunda mitad, los visitantes acabaron imponiendo el mayor dinamismo de su línea exterior para anotar en transición (Kobi Simmons se fue hasta los 20 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias, y Rawle Atkins a los 10 puntos y 5 rebotes) y la versatilidad del finlandés de 2,13 Lauri Markannen (18 puntos), que bota como un alero y que convirtió 3 de los 4 triples que lanzó.

La alegría le duró menos de 2 semanas a Arizona. El entonces número 5 del ranking encajó una dolorosa derrota en su visita a Oregon (85-58), la número 13. Los Ducks martirizaron con su defensa a sus huéspedes en la primera parte (38-18), y con una lluvia de triples durante los 40 minutos (16 anotados de 25 intentados). Arizona no encontró soluciones para frenar al base-escolta Tyler Dorsey (23 puntos, 6 de 6 en triples) ni al alero Dillon Brooks (18 puntos, 4 de 7 en triples). Los de Sean Miller sólo se pusieron por delante en el marcador una vez, tras canasta de Dusan Ristic (2-4), justo antes de encajar un parcial de 17 a 2 generado por Dorsey y Brooks. El combo anotó 3 triples y el alero 2. Los dos puntos restantes de la serie los anotó Jordan Bell tras una asistencia de Brooks.

UCLA, tras perder con Arizona, encadenó por primera vez esta temporada dos derrotas seguidas tras caer en la pista de la también ranqueada Southern California (84-76). Los Trojans aplicaron la misma receta a Lonzo Ball (15 puntos, 10 rebotes, 4 asistencias) que la que recibió ante Arizona. El base cerró la noche con 7 pelotas perdidas. El equipo de Steve Alford consiguió una ventaja de 10 puntos usando a su pívot Thomas Welsh (10 de sus 13 puntos en esta fase) para castigar la defensa individual de USC. Cuando el entrenador Andy Enfield ordenó cambiar a zona, la decoración varió por completo. A partir de entonces, UCLA probó su propia medicina, la lluvia de triples. Al descanso los visitantes perdían de 12 (50-38), pero lograron acercarse a sólo 4 puntos antes de encajar dos canastas de 3 puntos seguidas, la primera de Shaquan Aaron (23 puntos) y la segunda de Jordan McLaughlin. Su segundo intento de aproximación fue atajado con dos tremendos mates. No hubo un tercero. Oregon y Arizona marchan empatadas al frente de la PAC 12, seguidas por UCLA, California y  Southern California.

Southeastern Conference (SEC)

El inicio de curso de South Carolina fue inmaculado, con 7 victorias seguidas. Hasta que el entrenador Frank Martin apartó por motivos disciplinarios a la estrella del equipo, Sindarious Thornwell. Los Gamecocks perdieron 3 de sus siguientes 6 partidos. Thornwell fue reactivado con el inicio de la liga regular de la South Eastern Conference y los triunfos volvieron hasta que se toparon en su camino con Kentucky (85-69). Una cita que ya empezó con mal pie tras la baja por lesión de su segundo anotador, el base PJ Dozier.

Los Wildcats avasallaron de salida hasta ponerse 23 a 6 en el marcador. Pero su base D’Aaron Fox, que estaba jugando de lujo, se torció un tobillo. South Carolina se puso en zona 2-3, Thornwell entró en frenesí anotador (20 de sus 34 puntos antes del descanso) y el resultado se ajustó hasta un 30 a 27. Fue entonces cuando Malik Monk decidió que era su momento, dando la cara en un espectacular duelo anotador contra la estrella de los Gamecocks (15 de sus 27 puntos en la primera parte). Tras ceder 9 puntos de desventaja al descanso, South Carolina volvió a la carga en la segunda mitad hasta acercarse a 4 puntos. Pero ahora Kentucky si supo atacar la defensa zonal con un mate monstruoso de Derek Willis. El alero jugo unos minutos excelentes para contener el empuje rival primero, y hacer aumentar el margen de su equipo después.

Sin embargo, los de John Calipari cedieron de forma inesperada frente a Tennessee (82-80). Con D’Aaron Fox (17 puntos, 4 asistencias) renqueante del tobillo en sus penetraciones a canasta, y Malik Monk errático en su tiro (25 puntos pero 3 de 13 en triples),  los “bajitos” Volunteers (sólo tienen un jugador de más de 2 metros en la plantilla) se esforzaron en no dejar correr a Kentucky en un partido correoso. Los Wildcats tardaron en darse cuenta que su mejor baza era Bam Adebayo (15 de sus 21 puntos en los segundos 20 minutos). No comenzaron a dar balones regularmente al pívot hasta que se vieron 11 abajo tras el descanso. Tuvieron su oportunidad de ganar en el tramo final, pero primero, tras un tiempo muerto, el sudor en la pista (justo donde Calipari había aleccionado a los suyos) hizo caer a Monk, y luego, en su siguiente ataque, perdieron un balón. Y si en algo estuvo brillante esa noche Tennesse, fue en anotar tras pérdida de rival.

La mala racha de Kentucky se amplió frente a Kansas, tal como ya hemos explicado antes. Bajo John Calipari esta universidad nunca ha encadenado 3 derrotas seguidas. Ante Georgia, después de una prórroga, se salvaron por poco de romper esta premisa estadística a pesar de la baja por enfermedad de D’Aaron Fox (90-81 ). Los Wildcats se encallaron nuevamente ante una zona 2-3. Una increíble racha de acierto de Malik Monk en la segunda parte (37 puntos, 31 después del descanso) rescató a Kentucky .

Sin embargo, Kentucky confimó oficialmente que está en crisis tras volver a caer contundentemente ante Florida (88-66). Esta vez la excusa no fue que el rival hizo zona, que no la hizo. De hecho, si alguien se puso en zona 2-3 fueron los Wildcats para frenar, sin éxito, a unos Gators mucho más intensos. Los jugadores de Mike White, supieron mover la bola con paciencia, liderados por el base Kasey Hill (21 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias). Florida dominó por completo el rebote (54 a 29), y eso le permitió anotar al contraataque con facilidad. Los puntos de Malik Monk (11), bien controlado, no llegaron hasta la segunda mitad y no en la cantidad necesaria para evitar una derrota que deja al equipo tercero de la SEC, por detrás de South Carolina y Florida.

West Coast

Gonzaga se mantiene como el único equipo invicto de la Division I de la NCAA. En el artículo anterior ya comentamos su victoria ante el principal rival de su conferencia, Saint Mary’s. El jueves 2 de febrero también superaron el escollo de Brigham Young (75-85) con 33 puntos de Nigel Williams-Goss. Un parcial de 20 a 4 en los primeros minutos selló su triunfo. Por primera vez en su historia, los Bulldogs empezaban un curso con 23 victorias y ninguna derrota. Los jugadores de Mark Few sólo tienen un partido complicado en lo que les queda de liga regular, en la pista de Saint Mary’s. Su único escollo para llegar invictos al inicio del play-off de la conferencia West Coast.


@danielalentomor

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