Victoria histórica en Pisuerga

Primer partido como local del Brico Depôt Ciudad de Valladolid y primera victoria oficial de su historia.

Brico Depôt Ciudad de Valladolid 72-69 Zornotza Saskibaloi Taldea (Estadisiticas)

 

El resultado era lo de menos, lo realmente importante era que el baloncesto regresaba a Pisuerga por la puerta grande tras haberse ido por la puerta de atrás.

El proyecto que hace un par de meses no era nada, ayer se presentaba ante la ciudad que le ha dado un unánime apoyo en sus primeros meses de vida.

Un niño aun en pañales, pero al que se le ven maneras de chaval aventajado, en buena medida por la buena “educación” a la que le están sometiendo sus padres, con Mike Hansen como cabeza visible.

El pabellón presentaba un buen aspecto, y es que en apenas un mes de campaña de abonados, el club ha logrado 1300 socios, que respaldaron desde el primer momento a un equipo plagado de jugadores locales, con los que se sienten identificados y a los que apoyan desde el primer momento, a pesar de militar en una categoría a la que la ciudad no está acostumbrada.

Antonio Izquierdo, Arturo Fernández, David Ortega, Daniel Astilleros y el capitán Sergio De la Fuente. Ese es el quinteto que quedará para la historia del baloncesto vallisoletano, cinco jugadores locales que saltaron a la pista por primera vez para el club en su feudo.

El equipo, aun sin extranjeros y con las bajas de ultima hora de Arranz y Miguel González dio la cara y logró una trabajada victoria ante Zornotza, uno de los mejores equipos de la categoría.

Los nervios iniciales y la superioridad física de los vascos poco a poco fueron superados por los locales, sobre todo gracias al buen trabajo de Davichu Ortega y Sergio De la Fuente, que durante la primera parte fueron quienes sostuvieron en anotación al conjunto pucelano.

Zornotza corría y jugaba transiciones rápidas, obteniendo ligeras rentas en el marcador que llego con 30-34 al descanso.

Iñaki Martín ajustó el juego de su equipo en el vestuario, las consignas fueron encaminadas a una mejor rotación de pelota y a centrar más el juego en los sistemas entrenados durante la semana, y no tanto a abusar del juego de uno por uno y sin apenas pases de la primera mitad.

Y el equipo lo ejecutó desde el primer momento. Poco a poco los jugadores se iban encontrando más cómodos lo que se traducía en una mayor aportación global.

9-2 de salida, y el equipo comenzaba a creer en sus opciones. Los de Amorebieta se mantenian a base de triples y del buen trabajo de Charles, que acabó siendo el mejor del encuentro.

Los hombres de negro resistían las embestidas vascas incluso con De la Fuente, algo nervioso en estos compases estaba en el banco. 50-50 al final de cuarto y todo por decidir en el último.

Ya con Pablo López, que había empezado demasiado ansioso, dirigiendo al equipo de manera magistral, el equipo empezó a crecer poco a poco, y desde la defensa y minimizando el numero de pérdidas de balón la diferencia creció a favor de los locales en los últimos minutos, con un parcial de 9-0 que ponía el marcador 70-59 a falta de poco mas de un minuto.

La relajación llegó en los últimos segundos, reduciendo los visitantes el marcador al definitivo 72-59 que dejó un sabor agridulce a Iñaki Martín.

En las ruedas de prensa posteriores, ambos entrenadores coincidieron en el análisis del encuentro, achacando el resultado a pequeños detalles y al mejor aprovechamiento del rebote ofensivo de los locales.

Por su parte, Martín quiso frenar la euforia, recordando que el equipo debe ir poco a poco creciendo, para irse convirtiendo en un equipo profesional en todos los aspectos, y avisando que llegarán las derrotas, pese a la imagen dada en los dos primeros partidos.

Pisuerga sigue respirando baloncesto, la ciudad lo necesitaba, y más con un proyecto que parece tener un sólida base con jugadores y dirigentes remando en la misma dirección y teniendo muy claro hacia donde quieren que vaya el barco.


@Xaberius

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