2015

29

Diciembre

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Dani Alento

Los favoritos no convencen en la primera fase del curso

Con el año se cierra también la primera parte del calendario de baloncesto NCAA para dar paso a la segunda, la de las conferencias. Es un buen momento para repasar cómo ha discurrido hasta ahora la temporada.

Antes de entrar en materia, permitidme una disculpa. Esta temporada no dispongo del tiempo necesario para hacer el seguimiento semanal del baloncesto universitario y de la NBA tal como lo he realizado en las anteriores, y siento que os tengo algo abandonados. Si, en la vida hay prioridades, pero el saber que he hecho la elección correcta no me evita una cierta sensación de estaros fallando. Y por eso necesito disculparme, no sé si por vosotros o por mí.

Este curso de baloncesto universitario se presentaba abierto, pero este humilde cronista no intuía que tanto. En la previa de la temporada os citaba cinco favoritos principales: Kentucky, Duke, North Carolina, Maryland y Kansas. Ahora que hemos consumido la primera de las tres partes de la misma, el calendario fuera de conferencia en el que se evita en la medida de lo posible enfrentarse a demasiados rivales complicados, a alguno casi podemos descartarlo para el título nacional y el resto han mostrado fisuras, en algún caso preocupantes.

Haciendo un repaso a la evolución del ranking semanal desde que empezó la competición, vemos como North Carolina paso de ser la número 1 de la primera y de la segunda semana, aún con la baja de su mejor exterior Marcus Paige, a aparecer sólo una vez en el Top 5 en las seis siguientes. Kentucky cogió el relevo de los Tar Heels al frente de los dos listados posteriores para caer hasta la 11 posición la séptima semana y la 10 la octava. Y Michigan State, con la que nadie contaba a principio de curso, lleva 4 semanas como el primer equipo de la NCAA.

North Carolina (10 victorias, 2 derrotas) es un equipo con un buen cinco titular, lleno de jugadores experimentados (para lo que es el baloncesto universitario) y con un banquillo profundo. En teoría, lo tienen todo para ser un conjunto dominador. Y sin embargo, no me acaban de convencer. El retorno al juego de Marcus Paige (14,7 puntos y 4,3 asistencias por noche, 48,5% en triples) ya recuperado de una lesión en la mano trastocó la dinámica del equipo, provocando que algunos de sus compañeros bajasen su aportación. No fue el caso del ala pívot Brice Johnson (16,3 puntos, 9,2 rebotes de media).

Sin embargo, su problema no es ese (o en todo caso es transitorio) sino la falta de instinto asesino para cerrar los partidos. Siendo número 1 del ranking, ganaban de 16 a Northern Iowa para acabar cediendo su primera derrota de la temporada. Contra Texas, no aprovecharon sus ocasiones para escaparse en el marcador y concedieron a su rival la oportunidad de derrotarles en un final ajustado…y polémico (la falta en ataque de Connor Lammert me parece tan evidente que no entiendo como no se pitó).

Kentucky (10 victorias, 2 derrotas) presenta una configuración diametralmente opuesta a la de los Tar Heels. Bajo la batuta del entrenador John Calipari, los Wildcats son el paraíso de los “one and done”, jugadores que sólo pasan por la universidad un curso hasta que cumplen la edad mínima para dar el salto a la NBA. Al último draft se presentaron 7 jugadores de esta universidad. Seis fueron elegidos, y el séptimo consiguió un contrato tras las ligas de verano. Con este panorama, su filosofía de juego es muy básica: defensa fuerte, tratar de imponer su físico y buscar ataques rápidos con la defensa rival sin plantar para evitarse complicaciones.

El peso ofensivo del equipo lo lleva una tripleta exterior de lujo formada por el bajito base sophomore Tyler Ulis (su 1,76 es un hándicap de cara a la NBA) y los escoltas Isaiah Briscoe y Jamal Murray. Buscan constantemente el uno contra uno para anotar (41 puntos de media entre los tres), pero en estos primeros partidos se han mostrado erráticos en los triples: 50 convertidos de 147 del trío para un 31,7% global del equipo, 65 acertados de 205 tirados (maquillado gracias al 7 de 9 de Murray en la derrota contra Ohio State y al 11 de 23 en el triunfo ante Louisville de su último encuentro).

Depender tanto del talento de los novatos es muy arriesgado. Skal Labissiere era su gran apuesta, pero al pívot le faltan kilos, carácter y dureza para ser dominante en la pintura. Y Marcus Lee, el “veterano” (júnior) en la pintura, es un buen jugador pero sin la capacidad de cargarse el equipo a la espalda. El sénior Alex Poythress ayuda, pero es un 3 jugando de 4, y sin demasiada buena mano. En su primera derrota del curso, ante UCLA, Thomas Welsh y Tony Parker retrataron al juego interior. En la segunda, una Ohio State más intensa construyó una renta de 16 puntos que Kentucky no pudo remontar.

Los de Calipari estuvieron a punto de encajar una dolorosísima derrota en casa ante su gran rival, la Louisville de Rick Pitino (75-73). Esta vez fueron los Wildcats los que construyeron un margen de 16 puntos al inicio de la segunda mitad, pero la presión de los Cardinals, mucho más físicos en esta fase del juego que sus rivales, a punto estuvo de costarles un disgusto. Los visitantes tuvieron un triple para ganar, pero Damion Lee no acertó. Fue el primer partido del curso en que Labissiere no fue titular.

Kansas (10 victorias, 1 derrota) es otro conjunto del estilo de North Carolina: rotación larga, con hombres experimentados y referentes claros en la pista. Wayne Selden (15,5 puntos, 3,2 rebotes, 3 asistencias y 55,4% en triples), en su tercera temporada, por fin está dando su nivel ahora que ha pasado de escolta a alero. El sénior Perry Ellis (15, 2 puntos, 5,9 rebotes) es un lujo en las cercanías del aro y Frank Mason (13,3 puntos, 4,1 rebotes y 5,6 asistencias) ha encontrado el punto justo en la dirección del equipo.

En el banquillo hay suplentes de sobras para poder dar descanso a los titulares. Los de Bill Self son el único de los favoritos de principio de curso que aún no han salido del Top 5 del ranking aunque aún no han sido número 1 (se hallan cómodamente instalados en el segundo lugar). Perder en el “Champions Classic” el 17 de noviembre contra Michigan State ha sido un lastre que no han compensado superando a UCLA. Eso, y una falta de carácter similar a la de North Carolina. Dos auténticos témpanos de hielo.

Los Jayhawks han tenido su culebrón con Cheick Diallo. La NCAA se ha resistido a conceder la elegibilidad para jugar al pívot debutante por motivos académicos y por dudas acerca de la conducta de su tutor. Tras cinco partidos apartado del equipo, la contratación de un abogado por parte del jugador de Mali para llevar el tema a los tribunales y el revuelo mediático (Kansas es una universidad con historia y peso mediático) aceleró una resolución del caso: el organismo universitario “castigó” a Diallo con 5 partidos. Casualmente los mismos que ya se había perdido.

Maryland (11 victorias, 1 derrota) también dispone de un banquillo profundo, y además cuenta con uno de los mejores bases de la Division I, el fantástico sophomore Melo Trimble (15 puntos y 5,7 asistencias de media). El repudiado por Duke Rasheed Sulaimon defiende como nunca y tira como siempre (47,7% en triples). El alero Jake Layman aporta experiencia, defensa, puntos, rebote y lo que haga falta. Robert Carter y el freshman Diamond Stone se imponen en la zona, y cuando descansan tienen recambios de garantía en Damonte Dodd y Michal Cekovsky.  ¿Y por qué los Terrapins no son el número 1? Por un calendario sin complicaciones en esta primera fase de la temporada ante demasiados rivales de poca entidad. Sólo dos partidos difíciles, el ajustado triunfo ante Georgetown (75-71) y la derrota frente a North Carolina.

Duke (9 victorias, 2 derrotas), el vigente campeón, empezó el curso dubitativo en la dirección de juego. Sólo tienen un base puro, el novato Derryck Thornton. El entrenador Mike Krzyzewski lo hizo salir desde el banquillo los primeros encuentros, poniendo de titulares a Grayson Allen y Matt Jones. El primero lleva 20 puntos de media y Jones 14 con un 44,6% en triples, pero ninguno de los dos escoltas mueve el equipo. La derrota ante Kentucky en el Champions Classic hizo variar de planteamiento al técnico. El equipo también ha caído frente a Utah. En estos dos encuentros Allen tuvo muchos problemas para anotar.

Solventada esa cuestión, queda la del juego interior. Amile Jefferson (11,4 puntos, 10,3 rebotes por partido) es la pieza clave en este apartado. Pero una fractura en el pie mantendrá de baja al ala pívot, con suerte, entre uno y dos meses. Podría llegar (por ello rezan en Duke) para el campeonato nacional. Marshall, el último de la saga Plumlee (sus dos hermanos mayores juegan en la NBA) aporta dureza en defensa y rebotes, pero ofensivamente es limitado. Sin Jefferson, Duke apenas tiene opciones de revalidar el campeonato a pesar de la evolución positiva del alero rookie Brandon Ingram.

Los invitados inesperados

Michigan State (13 victorias, 0 derrotas) está siendo una de las sorpresas del curso 2015-16. La graduación de Adreian Payne, Keith Appling y Gary Harris no ha sido compensada por la calidad de los novatos incorporados, y al tranfer de West Virginia Eron Harris le está costando adaptarse y recuperar su capacidad anotadora. Y sin embargo, ahí están. El secreto del éxito de los Spartans es la maravillosa polivalencia del sénior Denzel Valentine (18,5 puntos, 8,3 rebotes y 7,1 asistencias de media, ya lleva dos triples dobles).

Valentine estará de baja entre 2 y 3 semanas, y sus compañeros han sufrido para vencer en la prórroga a la modesta Oakland en su primer compromiso sin su líder. El acierto en los triples de Bryn Forbes (49,4%, con 14 puntos por partido) es su otro puntal. Se mantienen invictos tras haber superado a rivales como Kansas, Boise State, Providence, Louisville o Florida.

Oklahoma (11 victorias) tampoco conoce aún la derrota. Su líder es un Buddy Hield absolutamente desatado. El pistolero de las Bahamas, en su año sénior, tiene el punto de mira ajustado y munición sin límite en la recámara: 24,9 puntos por partido con un 51,5% en los tiros de campo (que sube hasta el 52,9% en triples) y un 90% en los libres. Sus compañeros exteriores tampoco se quedan atrás. Jordan Woodard aporta 13,9 puntos de media (con un 52,2% en tiros de tres puntos y 89,2% en libres) y Isaiah Cousins 13,1 (y un 45,7% de triples anotados).

Su debilidad está dentro. El ala pivot Ryan Spangler promedia un doble doble con 10,3 puntos y 10 rebotes por encuentro (y un sorprendente 47,8% en canastas de tres puntos), pero los números de sus socios en la pintura no alcanzan un nivel similar. Si el entrenador Lon Kruger no consigue más colaboración del resto de sus jugadores, a los 4 fantásticos de los Sooners la temporada se les va a hacer muy larga.

Virginia (10 victorias, 1 derrota), Arizona (12 victorias, 1 derrota) y Iowa State (10 victorias, 1 derrota) también se mantienen al acecho. Los Cavaliers siguen fieles a su defensa (encajan sólo 59,2 puntos por partido de media) y su ritmo pausado en ataque liderado por la creatividad de Malcolm Brogdon (16,5 puntos, 4,5 rebotes y 3 asistencias de promedio) y la capacidad resolutiva de Anthony Gill (14,5 puntos y 6,5 rebotes) cerca del aro. Para aspirar a grandes logros, no obstante, es imprescindible que el base London Perrantes (11,3 puntos, 4,8 asistencias)  anote más.

Arizona ha perdido potencial físico respecto al curso pasado, así que Sean Miller ha decidido que sus jugadores se olviden un poco de la defensa para producir más en ataque. La lesión del pívot KalebTarczewski ha mermado su potencial en este tramo del curso. A la espera de su regreso, el transfer de Boston College Ryan Anderson les lidera con unos promedios de 15,5 puntos y 10,3 rebotes. El alero freshman Allonzo Trier, más peligroso penetrando que tirando, colabora con 13,7 puntos. Gabe York, en su último año universitario, aporta liderazgo y anotación exterior (13,1 puntos) en un bloque con 9 jugadores que superan los 18 minutos en pista por partido.

Iowa State vive el último curso de una de los mejores jugadores de la categoría, el ala pívot Georges Niang (19,2 puntos, 6,5 rebotes y 3,5 asistencias de media, lástima de sus poco más de 2 metros para dar el salto a profesionales). El base júnior Monte Morris (14,5 puntos, 7,6 asistencias) ha alcanzado la madurez como jugador, y el pívot Jameel McKay (14,4 puntos, 9,9 rebotes) es un valor seguro. El problema para Steve Prohm , sustituto del ahora entrenador de los Chicago Bulls de la NBA Fred Hoiberg, es una rotación demasiado corta (6 jugadores básicos y otros dos con unos 15 minutos por partido de media). La baja para lo que queda de curso de uno de los indispensables, el escolta Nazz Long, les pasará factura conforme se acumulen los partidos. Aunque nadie puede quitarles la satisfacción de haber derrotado a Iowa en el derby estatal tras remontar una desventaja de 20 puntos.

Entre los 25 conjuntos del ranking de Associated Press aparecían en la octava semana de competición otros invictos como el sexto Xavier (12-0), el 17 Southern Methodist (11-0) y el 24 South Carolina (11-0). El calendario de los primeros fue asequible de inicio, destacando los triunfos sobre una Michigan en horas bajas y una Dayton que ha suspendido para todo el semestre a su mejor jugador (Dyshawn Pierre), para complicarse ante el rival local Cincinnati y la remontada de 18 puntos frente a Wake Forest. El 31 de diciembre, frente a Villanova, y 2 días después frente a Butler (16 y 9 del ranking respectivamente) veremos el nivel real de los Musketeers.  El calendario de South Carolina aún ha sido menos exigente, sin ningún rival del ranking.

Southern Methodist es un caso aparte. Normalmente, ser un fijo del Top 25 te garantiza una invitación para jugar el gran torneo nacional de marzo. Pero la NCAA ha excluido a esta universidad del baile del 2016 por unas infracciones académicas para mejorar las notas de sus atletas. Su entrenador, Larry Brown, fue castigado con 9 partidos sin poder dirigir el equipo. Y se redujo el número de becas deportivas que SMU podía ofrecer. Y en lugar de tirar la toalla y dejar pasar el año, el equipo quiere cerrar invicto la fase de conferencias. Y en ello están, tras superar a Stanford, Texas Christian, Michigan y Colorado como rivales de más entidad en esta primera etapa de su purgatorio.

Georgetown (7 victorias, 5 derrotas) y UCLA (9 victorias, 4 derrotas) han sido otros de los equipos que han mostrado detalles interesantes en los partidos disputados hasta ahora. Los Hoyas han perdido 5 de sus 12 partidos, pero ante Maryland y Duke plantaron cara hasta el final. Motivados pueden ser un rival difícil de batir. El balance de UCLA tampoco es bueno, pero han ganado a Kentucky y Gonzaga, y han caído ante Kansas, Wake Forest, North Carolina…y la gran sorpresa hasta el momento, Monmouth (9-3). Los modestos Hawks han vencido a los californianos, a Notre Dame y a Georgetown, y además han conseguido un gran impacto mediático con las celebraciones de su banquillo.

Providence y Purdue, ambas con 12 victorias en 13 partidos, también merecen una mención especial. Los Friars cuentan con un dúo de lujo: el base Kris Dunn (16,5 puntos, 6,1 rebotes y 7,3 asistencias) y el ala pívot Ben Bentil (18 puntos, 8 rebotes). El director de juego participó en los 15 últimos puntos de su equipo (11 suyos y 2 asistencias a Bentil) en un final igualado para infligir a Arizona su única derrota hasta ahora. Los Boilermakers tienen uno de los juegos interiores más potente de la Division I con A.J. Hammons, Isaac Haas, Caleb Swanigan y Vince Edwards.

Este primer mes de competición se retiró Bo Ryan como entrenador, dejando más huérfana aún sin cabe a la finalista de la última Locura de Marzo, Wisconsin. Un mazazo para un programa que ha visto marcharse a los titulares Frank Kaminsky, Sam Dekker, Traevon Jackson (aunque cedió por lesión su lugar casi toda la temporada a Bronson Koenig) y Josh Gasser y a su sexto hombre, Duje Dukan. El ala pívot Nigel Hayes brilla ahora como alero, pero con la única ayuda de Koenig los Badgers no pueden ser ambiciosos en sus objetivos.

En el aspecto individual, el freshman Ben Simmons ha mostrado lo mejor y lo peor de lo que es capaz. El hombre orquesta de 2,08  es un espectáculo cuando captura el rebote en defensa, sube la pelota al contraataque y culmina la jugada con un mate o una asistencia. Da gusto verle ordenar en estático los movimientos de sus compañeros, o buscar el uno contra uno para penetrar. Sus números son espectaculares: 19,1 puntos, 13,1 rebotes, 5,8 asistencias, 2,3 recuperaciones y 1,4 tapones de promedio.

Pero su principal carencia se ha hecho demasiado evidente: decir que su muñeca es de madera es quedarse corto. A más de 3 metros de distancia del aro sus lanzamientos son inofensivos. Su equipo tampoco le acompaña. Louisiana State (7 victorias, 4 derrotas) ha desaparecido del Top 25. Los Tigers presentan su mejor versión cuando Simmons puede correr, y se atascan en estático. Aún así, tan grande es el talento del australiano que sigue como número 1 de las previsiones del próximo draft de una NBA que ya le espera con los brazos abiertos.

Kyle Collinsworth, de Brigham Young University (BYU) sumó 26 puntos, 10 rebotes y 10 asistencias en el triunfo ante Belmont en su séptimo triple doble de su carrera universitaria y batir la marca de 6 de Shaquille O’Neal y Michael Anderson. Los seis anteriores los logró el curso pasado, en un registro que también pasó al libro de récords. Y como anécdota de este primer mes y medio, el partido entre Central Florida y UC-Irvine, en el que se vio el duelo entre dos jugadores de 2,29, el debutante Tacko Fall y el júnior Mamadou N’daye. Nunca antes en la historia de la NCAA se habían visto las caras dos gigantes de estas dimensiones. Casualmente los dos son originarios de Dakar (Senegal).


@danielalentomor

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