2016

5

Abril

16:00

Ohiane Arcos

El CAI, en tierra de nadie

Tras su contundente victoria ante Estudiantes este domingo, el conjunto rojillo se sitúa a mitad de camino entre los Play-Offs y el descenso. Con tres triunfos sobre los colegiales y el basketaverage a su favor restando ocho encuentros, podría decirse que la temporada para los maños ha finalizado. En los últimos 20 años ningún equipo ha descendido con la ventaja que el CAI tiene sobre el penúltimo. La pésima campaña liguera contrasta con el éxito de la Eurocup.

En tierra de nadie, así se encuentra estos momentos el CAI Zaragoza. Con ocho jornadas aun por disputar para la conclusión de la fase regular de la Liga ACB, el conjunto maño se sitúa a cuatro triunfos de la zona de Play-Offs y a otros tantos del descenso. En realidad, el límite que separa seguir entre los mejores del infierno de la LEB Oro está, en términos clasificatorios, a tres partidos, pero los maños tienen el basketaverage ganado al Estudiantes y, por tanto, su ventaja real es de cuatro triunfos. De esta manera, podría decirse que el club caísta tiene la salvación en la mano, más si cabe teniendo en cuenta las pocas probabilidades de que el club colegial gane más de la mitad de sus encuentros cuando de 26 choques tan solo ha vencido en seis.

 

Como si fuera una final

Precisamente fue ante el Movistar Estudiantes este fin de semana cuando el CAI dio el salto (casi) definitivo para quedarse, una temporada más, en la mejor liga del viejo continente. Los hombres de Casadevall no dieron opción a los capitalinos y les doblegaron en todos los cuartos. Los rojillos llegaron a disfrutar de varias ventajas importantes, como un +19, pero como viene siendo habitual esta campaña, se relajaron por momentos y permitieron que los pupilos de Valdeolmillos se acercaran hasta la decena de puntos en el último periodo. Después, otro pequeño estirón y cómoda victoria aragonesa por 81 a 62.

Todos en el CAI catalogaban el encuentro ante el Estudiantes como el más importante del año. No era para menos. De haber perdido, la diferencia entre ambos conjuntos estaría en apenas dos partidos. Encarando el choque como si de una final se tratase, el club decidió hacer un entrenamiento a puertas abiertas para involucrar a la afición. Fue todo un éxito. La marea roja, como siempre, respondió. Se involucró en el entrenamiento y fue el jugador número seis en el decisivo duelo ante el Estudiantes.

 

Como en casa, en ningún lado

En realidad, la influencia de la marea roja viene de más atrás. Lo del Estudiantes no fue sino una continuación del idilio actual entre equipo y afición. Y es que tras un inicio de competición muy malo como local, con apenas tres triunfos en ocho encuentros, los de Casadevall parecen haberle cogido el gusto a jugar ante su gente y han hecho de su pabellón un auténtico fortín del que solo ha conseguido salir con vida el líder Barça. Cuatro victorias (Joventut, Tenerife, Obradoiro, Estudiantes) en cinco enfrentamientos es su bagaje. Unos triunfos en casa que se antojaban vitales para alejarse del descenso teniendo en cuenta el difícil calendario que se le avecina con visita al Buesa Arena este domingo y recibimiento al Herbalife la semana siguiente. Después, dos partidos clave en su huida definitiva del descenso ante dos rivales directos como Gipuzkoa Basket y Manresa.

 

Antecedentes

Si las estadísticas fueran del todo fiables, el CAI Zaragoza no tendría ya de qué preocuparse. Y es que en la historia de las últimas dos décadas de la Liga ACB no hay ningún caso en el que a estas alturas de la competición un equipo le saque tres partidos y el basketaverage a otro situado en descenso y haya terminado perdiendo la categoríaTan solo en dos ocasiones ha sucedido que en la jornada 26 un equipo esté tres triunfos por encima de otro y acabe descendiendo.

La primera de ellas fue en la temporada 2003/2004 cuando el Fuenlabrada desperdició su renta de tres partidos de diferencia ante un Etosa colosal que acabó ganando siete de sus últimos ocho encuentros. La diferencia con la situación actual del CAI Zaragoza es que aun faltaba por disputarse el encuentro de la segunda vuelta entre madrileños y alicantinos, mientras que el conjunto maño ya ha finiquitado sus dos partidos ante el Estudiantes (penúltimo clasificado).

La segunda y última ocasión fue en la campaña 2006/2007. De nuevo el Etosa era el protagonista, aunque esta vez con las tornas cambiadas. Los valencianos aventajaban en tres triunfos al ViveMenorca, pero el basketaverage era de los baleares. Ambos finalizaron la Liga empatados a 12 victorias.

 

Rompiendo moldes en Europa

Si la temporada rojilla en Liga está siendo muy decepcionante, lejos del objetivo de clasificarse para la Copa del Rey y los Play-Offs, en la Eurocup sucede todo lo contrario. Es en esta competición donde los caístas han ofrecido su mejor versión llegando más lejos que nunca: los Octavos de Final. Incluso llegó a rozar los Cuartos tras vencer en el encuentro de ida al Dolomiti Trento con una canasta sobre la bocina de Bellas y llegar igualado al descanso en el partido de vuelta, pero los italianos rompieron el encuentro en el tercer cuarto y, con él, las ilusiones rojillas.

La magnífica campaña europea, cayendo con la cabeza alta ante un club (Dolomiti Energia Trento) que está a un paso de plantarse en la final de la Eurocup, es el único motivo de sonrisa y disfrute que ha tenido la marea roja este curso. Una temporada que empezaba con las expectativas muy altas y que se ha quedado en agua de borrajas, teniéndose que conformar con mantener la categoría. Un pésimo año liguero que va a tener sus consecuencias, pues a diferencia de las tres últimas campañas, el CAI no estará en Europa el próximo curso, salvo nueva invitación (wildcard). Con un partido a la semana, ya no habrá excusas para mejorar las prestaciones y volver a la parte noble de la tabla. 


@oam90

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