2015

14

Junio

00:15

Dani Alento

Dellavedova y Iguodala, protagonistas de las finales

Dos secundarios se han convertido en las piezas claves de las finales, más allá de las actuaciones de las estrellas. Lebron James y Stephen Curry se han visto obligados a agradecer los triunfos de sus equipos a Matthew Dellavedova y Andre Iguodala.

Stephen Curry parece haber superado su mala racha de tiro. Foto: http://www.nba.com/warriors/

Stephen Curry parece haber superado su mala racha de tiro.

FOTO © http://www.nba.com/warriors/

 

 

El tercer partido de las finales de la NBA, que ganaron los Cleveland Cavaliers por 96 a 91, fue el primero de la serie que no se resolvió en una prórroga. Los Cavaliers consiguieron el triunfo al tiempo que uno de sus jugadores alcanzaba la categoría de héroe. Lebron James anotó 40 puntos, capturó 12 rebotes y repartió 8 asistencias en los 46 minutos que estuvo en pista, pero él no fue el héroe. James llegó hasta un total de 123 puntos en los tres primeros duelos, batiendo el récord anterior en unas finales logrado en 1967 por Rick Barry (122), casualmente jugador de los Warriors.

El hombre del partido fue Matthew Dellavedova. El base realizó una defensa asfixiante sobre Stephen Curry, al que anuló mientras tuvo piernas. Además, anotó 20 puntos ante las facilidades de la defensa rival que no le tomó en serio. Dellavedova lo dio todo en la pista, en una demostración de coraje que enardeció a sus compañeros. No hubo pelota suelta por la que no se lanzase al suelo. Tal fue su desgaste que tras el partido, con “calambres severos”, tuvo que ser trasladado en ambulancia al hospital para recibir tratamiento.

Al inicio del encuentro Lebron James se dedicó a castigar en ataque a Harrison Barnes, al que el entrenador de los Warriors Steve Kerr se empeña en mantener como titular. El alero tuvo una noche negada, y no sólo en defensa: 0 de 8 en tiros de campo. Su sustituto, Andre Iguodala, frenó mucho mejor a un Lebron que renunció a los tiros de media distancia que falló en los dos partidos previos para entrar a canasta. Aún así, tampoco tuvo un buen porcentaje: (12 de 28 en tiros de 2, 2 de 6 en triples).

Los Cavaliers volvieron a imponer su estilo de juego, con ataques largos y rápidas transiciones defensivas para dormir el partido y no dejar correr a su contrincante. En el tercer cuarto se vio por primera vez a uno de los dos equipos tambalearse en esta serie. James anotó 13 puntos en estos 10 minutos y Dellavedova 10 más ante un rival desbordado en defensa. En la pintura local, el ruso Timofey Mozgov se convirtió en un baluarte inexpugnable, cerrando su aro a los lanzamientos visitantes. Los Cavaliers consiguieron 20 puntos de ventaja frente a un contrincante al borde del KO.

En el último cuarto Kerr presentó su primer ajuste de las finales. El técnico de los Warriors puso en pista un quinteto con un sólo pivot, un David Lee inédito en los dos partidos interiores, escoltado por 4 tiradores: Stephon Curry, Klay Thompson, Andre Iguodala i Leandro Barbosa. Lee abría juego y luchaba por el rebote mientras sus compañeros fusilaban desde el exterior a unos Cavaliers que se iban quedando sin piernas a cada segundo que pasaba. Por fin apareció el Curry que ha sido elegido MVP de la liga anotando 17 de sus 27 puntos (y 5 de sus 7 triples) en estos 10 minutos finales.

Los Warriors, a tres puntos de los de casa, tuvieron 2 ataques para empatar el encuentro hasta que Dellavedova y Lebron James se combinaron para poner tierra de por medio con un alley-hoop marca de la casa. A 2:40 del final un triple de Curry dejaba a los visitantes sólo un punto abajo con Lebron exhausto, pero Dellavedova volvió a salir al rescate con un 2+1 increible. Y tras un triple de Lebron para abrir más hueco, el australiano se volvió a tirar al suelo como un poseso para capturar un balón suelto a media pìsta que Curry había perdido ante la presión del Rey James. Un mal pase de Curry permitó a la estrella de los Cavaliers anotar el 92 a 83 que los del Oeste ya no pudieron remontar.

Kerr enseña sus cartas

El entrenador de los Golden State Warriors Steve Kerr es de los que creen que el cuarto partido es el que marca el punto de inflexión en una serie al mejor de siete. En el cuarto de la semifinal del Oeste contra los Memphis Grizzlies introdujo la variante defensiva de situar a su pívot Andrew Bogut sobre el escolta Tony Allen que desquició al equipo de Marc Gasol. En el cuarto de las finales contra los Cavaliers introdujo la variación que permitió a los Warriors recuperar su estilo y su mejor juego.

El mejor defensor de Lebron James en los tres partidos previos había sido Andre Iguodala. El alero, titular en todos sus partidos en sus 10 temporadas anteriores en la NBA, había salido desde el banquillo en todos los de la presente como relevo de Harrison Barnes. El alero titular se ha mostrado incapaz de evitar que la estrella del conjunto de Cleveland le lleve al poste bajo. Pero su entrenador no quería condenarle al banquillo para hacer sitio a Iguodala. Así que el sacrificado fue el pívot Andrew Bogut.

Los Golden State Warriors presentaron un quinteto inicial con Stephen Curry de base, Klay Thompson de escolta, Iguodala como alero, Barnes en funciones de ala pívot y Draymond Greene como pívot. Small ball en estado puro, con los cinco abiertos en muchas jugadas para negar una referencia interior a sus rivales. Los Cavaliers cargaron dentro de inicio con Timofey Mozgov y Tristan Thompson, consiguiendo un parcial inicial de 7 a 0. Kerr pidió tiempo muerto. Y cuando todos creían que iba a dar por finiquitada su apuesta, el técnico la mantuvo. Su fe y valentía le permitieron empatar las finales a dos victorias gracias al triunfo en este cuarto partido de los californianos por 82 a 103.

Los Warriors volvieron a ser el equipo de la liga regular, corriendo, anotando y, sobre todo, jugando con alegría. En el primer cuarto consiguieron 31 puntos, cuando en los otros tres primeros cuartos de la serie habían rondado los 20. Su triunfo en el partido inaugural coincidió con un buen día en ataque de Iguodala (en defensa ya se da por descontada una buena actuación). El secante de Lebron volvió a brillar en el cuarto con 22 puntos (4 de 9 en triples).

El alero no estuvo solo. Curry parece haber dado por cerrada su crisis de tiro y se fue hasta los 22 puntos con un 4 de 7 en triples. Harrison Barnes se desquitó de su pésimo partido anterior con 14 puntos y Draymond Greene hizo un poco de todo con 17 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias. Klay Thompson bajó el nivel respecto a sus partidos anteriores, pero eligió el mejor día para hacerlo. Con la aportación extra de sus compañeros sus puntos (9) no eran tan necesarios.

Hay que destacar que el cansancio acumulado de los Cavaliers ayudó en el éxito de la estrategia de sus contrincantes. Matthew Dellavedova ni anotó (3 de 14 en tiros de campo) ni mordió como en las noches anteriores en su defensa sobre Curry. Lebron, con la constante presión de Iguodala (Kerr procuró hacerlos coincidir en pista tanto como pudo), vio bajar sus números hasta unos terrenales 20 puntos, 12 rebotes y 8 asistencias. El hombre fuerte local lanzó 22 veces a canasta, mientras que en los duelos previos lo había hecho en 38, 35 y 34 ocasiones.

La estrella dejó la imagen de la noche en el segundo cuarto. En una entrada a canasta, tras recibir un empujoncito de Bogut, se estampó contra una cámara de televisión. La milagrosa intervención de los médicos de la franquicia de Ohio cortó de raíz la hemorragia de sus cortes en la cabeza para que pudiera seguir jugando. La NBA recibió algunas críticas por no haber aplicado el reglamento de conmociones, lo que en el peor de los casos hubieran obligado a Lebron a sentarse el resto del encuentro y ser duda para el quinto. La filosofía de la liga es que las estrellas deben estar en la pista.

Los Cavaliers parecieron en condiciones de remontar en el tercer cuarto, después de que Dellavedova conectase dos triples seguidos. Frenaron en defensa durante unos minutos la velocidad ofensiva visitante y en ataque buscaron constantemente a su gigante Timofey Mozgov para aprovechar su superioridad de centímetros. El pívot ruso consiguió la proeza de firmar más puntos que Lebron, 28, a los que sumó 10 rebotes. Tristan Thompson también hizo estragos en la pintura (12 puntos, 13 rebotes). Tras cerrar la primera parte perdiendo de 12, el equipo de David Blatt llegó a ponerse 3 puntos abajo a medio minuto del final del tercer cuarto. Tiempo suficiente para que Curry anotase un triple.

El entrenador de los Cavaliers dio descanso a Lebron James al inicio del último cuarto, pero el reposo del guerrero no duró más que un par de minutos. Su equipo se había descolgado nuevamente en el marcador. Lebron volvió, pero por primera vez en las finales Barnes consiguió detenerle en un ataque. Blattt decidió jugársela con un quinteto alto, introduciendo a James Jones como escolta. Excepto Dellavedova, el resto de jugadores en pista (Lebron, Jones, Thompson y Mozgov) superaban los dos metros.

Su experimento no funcionó. Los Warriors sufrían en la pintura, pero volaban en la transición. Perdiendo de 16 probó con un quinteto pequeño sustituyendo a Thompson y Jones por Iman Shumpert y J.R. Smith. La mala noche en el tiro de los dos exteriores (4 de 21 en tiros de campo entre ambos) condenó al fracaso este último cartucho del técnico.

Esta derrota, además de dejar la serie igualada, ha abierto las primeras fracturas en el vestuario del campeón del Este. La ESPN se hizo eco de los comentarios de algunos de sus jugadores quejosos de que Blatt no contase más con sus veteranos. El entrenador de los Cavaliers se ha basado hasta ahora en una rotación de básicamente 7 hombres (con los lesionados Kyrie Irving, Kevin Love y Anderson Varejao probablemente sería más amplia), mientras Kendrick Perkins, Mike Miller, Brendan Haywood y Shawn Marion o no han jugado o lo han hecho de forma testimonial.

La otra imagen de Lebron

Este partido nos dejó otra de las imágenes de las finales. Y el protagonista también fue Lebron James. No fue su mejor noche en relación a las cámaras de televisión. En la charla de grupo previa al inicio de este cuarto encuentro, la estrella de los Cavaliers se ajustó la vestimenta. Durante unos segundos, sus atributos (por decirlo finamente) quedaron expuestos a los millones de telespectadores que en todo el mundo seguían el encuentro. Las redes sociales fueron un hervidero de mensajes y comentarios, como siempre que le ocurre algo similar a un personaje de esta trascendencia.


@danielalentomor

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