2014

4

Febrero

22:08

Iván Rodríguez

Real Madrid: 'Los que no perdonan'

Los del pañuelo blanco son los más temidos a esta orilla del Mississippi. Ellos abren la partida y el primero en batirse en duelo con ellos será el Herbalife Gran Canaria.

 

Wanted, se busca

El cowboy más certero del continente, el “Colt” más rápido sobre el más veloz corcel, el más duro del “saloon”. El Real Madrid llega a Málaga con la vitola de incuestionable candidato al título tras una primera mitad de temporada de auténtico ensueño: campeón de la Supercopa, invicto en Liga Endesa y líder de su grupo en el TOP 16 de la Euroliga –junto a CSKA y Maccabi- donde acumula una única derrota en 15 partidos. Sólo CSKA ha superado en duelo al equipo blanco, auténtico “coco” de toda competición en la que aparece. Su triunfo en la Copa 2012 rompió de una vez por todas el maleficio con el torneo del KO, que no ganaba desde 1993.

 

El sheriff

Cercano a sus hombres, porque él también fue un agente de la ley raso antes de ganar su despacho, no se le conoce por su cólera al más puro estilo del sheriff Comas, que tristemente nos dejó. Laso, quien impuso su ley en poblados de primer orden como Vitoria y Madrid, regresó a la capital del Estado como un sheriff casi primerizo, tras una enriquecedora experiencia en Gipuzkoa, y se granjeó el respeto de sus enemigos y su propio pueblo, que ruega para que siga por muchos años velando por el progreso a este lado de las montañas. El que reprende con energía a sus chicos cuando una diferencia de 25 cae a 18, así las gasta este hijo de las praderas del Norte.

 

Sergio Rodríguez es Billy, el Niño

Él, que nació rodeado de cactus y chumberas, cerca del polvoriento desierto. El joven que emigró a la capital en busca de fortuna y acabó gozando la fiebre del oro en su aventura por el lejano Oriente. El joven imberbe que con su talento abrió las puertas del oeste de par en par. Su revólver brilló bajo el sol de Portland y Sacramento, y aún lució la casaca azul de la hermandad neoyorquina, pero su corazón y su caballo le podían regresar al lugar donde comenzó a forjarse su leyenda: el viejo Madrid. Dos años le han bastado para convertirse en el pistolero definitivo: rápido, certero, mortal. Tres balas en el tambor de su revólver, y un nombre en la primera: Granca.

 

Nikola Mirotić es el Bueno

La leyenda de Billy el Niño no ha conseguido mitigar el brillo de otro de los más respetados vaqueros del rancho. Nikola Mirotić tiene en la cita costasoleña el perfecto escaparate con que convencer definitivamente a sus valedores en Chicago, donde su nombre suena con cada vez más fuerza, y la posibilidad de despuntar en un duelo de prestigio, quizá el único reproche en boca de sus –cada vez menos- detractores. Fuerza, centímetros y juventud para uno de esos forajidos que consiguen poner la bala donde dicta su ojo.

 

Felipe Reyes es el Feo

No es el más alto. Tampoco parece el más fuerte. Si es el más guapo, no es algo que podamos decidir desde esta tribuna aunque en alguna ocasión se haya mencionado ese nuevo aspecto engominado. Pero se cuenta entre los más listos y los que más amor guardan por su profesión. Un hombre cuya progresión no se ha detenido desde que empezó a jugar al baloncesto, añadiendo y mejorando su repertorio año tras año. A estas alturas, Felipe Reyes incluso se atreve a disparar desde el perímetro, y su gatillo no desentona. Cuatreros, cheyennes, sioux, apaches… muchos han desafiado al cordobés. Ninguno vive hoy para contarlo.

 

Marcus Slaughter es el malo

Hace tiempo que supo que jamás desposaría a la hija del gobernador. Su revólver es gris y sus ropas polvorientas. Marcus Slaughter es el fajador, el protector lugarteniente que guarda las espaldas de su banda sobre el peligroso parquet. Sentado en un banco, aguarda paciente, mientras afina su banjo, la señal del sheriff para caer implacable sobre los enemigos de Fuerte Madrid. Si la elegancia y la limpieza no forman parte de su argot, sin duda sí lo integran la efectividad y el esfuerzo. 

 

Duelo en O.K. Corral

Tras caer el pasado año frente a su némesis, el Real Madrid parece afrontar la próxima edición de la Copa por la parte –a priori- fácil del cuadro. Gran Canaria como primer plato, y contundente segundo donde se prevé la presencia del anfitrión. Si Laso y los suyos llegan a los whiskies, donde sin duda las apuestas les darán ventaja, su rival puede esperar la madre de todas las batallas. El equipo parece haberse recuperado del traspié moscovita deshaciéndose precisamente de Unicaja y del sorprendente Maccabi, con Llull acaparando de nuevo los flashes. La presión adicional de saberse el rival a batir puede jugar en contra del supercandidato sin fisuras. Un partido físico como el planteado por CSKA puede activar el protagonismo del irregular perímetro blanco, capaz de lo mejor (1ª mitad ante Unicaja) y de lo peor (el propio duelo en Moscú).


@ivanrm81

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