And the MVP goes to... Pete Mickeal

En una película coral, donde ningún actor ha destacado por encima del resto el galardón de mejor jugador del torneo fue para Pete Mickeal. La actuación en el partido de cuartos frente al Real Madrid ha sido determinante, si bien es cierto que no ha sido ni el más regular ni el más decisivo.

Hasta la final el gran favorito era Juan Carlos Navarro, pero todo gran actor tiene una noche negra, y el no haber anotado en la final, con un 0/8 en el tiro y -7 de valoración han sido una losa para el capitán blaugrana.

El verdadero protagonismo de Mickeal se vio en los cuartos de final, frente al Real Madrid, sin un jugador capaz de defender ni sus movimientos al poste ni sus acciones de cara al aro. Firmó 26 puntos, con un gran porcentaje en el tiro, aguantando en el campo con problemas de faltas y dando la sensación de ser un pieza clave, el jugador con carisma al que le gustan los partidos decisivos, igualados y que no se arruga ante nada. Él, junto con Tomic fueron los clavos a los que se agarró con más fuerza el Barcelona para superar el partido ante el Real Madrid.

Como en las películas de acción, el protagonista encontró un villano que hizo empequeñecer al héroe. Nocioni, un jugador más físico y aguerrido luchó a brazo partido frente al superhéroe del Barcelona, tan solo 5 puntos, con tan solo 5 lanzamientos a canasta y una valoración de -1. Pobre balance para el que a la postre sería considerado el MVP. En la liga de los superhombres fue Navarro el que salió al rescate de todos ellos, y cual Cid campeador doblegó a las huestes vitorianas en su propia casa.

Y en la final, cuando todos los focos miraban a Navarro, este se vino abajo. Su trabajo se lo repartieron entre todos, con chispazos de Lorbek, Oleson, Jawai y Tomic. El máximo anotador, el MVP, pero esta vez Mickeal no dio la sensación de merecerlo por encima de ningún otro jugador. No ha sido ni el más valorado ni el más regular, ni siquiera en los dos últimos partidos ha sido la referencia a la que el equipo se aferraba, quizás por no hacer falta.

En un baloncesto donde las estadísticas suelen ser determinantes, el trofeo es por votación, y quizás en ella se ha olvidado la gran actuación de Huertas, 13 puntos 10 asistencias y 17 de valoración frente al Real Madrid; 4 puntos 9 asistencias y 12 de valoración frente a Caja Laboral, y 13 puntos, 8 asistencias y 19 de valoración (el mejor de su equipo) en la final. A eso hay que añadirle la sensación de que cuando él estaba en el campo el Barcelona era un equipo fresco, imaginativo y en cada momentos ha dado la sensación de dar al equipo lo que necesitaba. Tomic hubiera sido otra apuesta lógica y objetiva.

En cualquier caso, al no poderse compartir el premio aceptamos como mejor jugador al americano, que si bien en sus números no ha brillado en exceso, siempre ha dado un paso al frente en un renovado Barcelona que necesitaba que sus líderes cogieran protagonismo en los partidos importantes.


@Xaberius

Nos encanta lo que hacemos

Copyright 2016 enCancha.com | On-line desde 2004