El Pisuerga sueña con la permanencia (81-64). ASEFA Estudiantes vence al Power Valencia (88-76). Debacle cajista en Vistalegre (81-61)
Balsámicas victorias de ASEFA Estudiantes y BDR Valladolid sobre Power electronics Valencia y Meridiano Alicante. Por otra parte, como un juguete en manos de un niño. Así se mostró el Cajasol ante el Real Madrid. Un apabullante arranque de los merengues dejó sin opcion alguna al cuadro dirigido por un Joan Plaza, que volvió a Vistalegre ovacionado por el respetable que copaba las gradas.
Dani Fernández. El Real Madrid no dio opción alguna a un Cajasol empequeñecido por el apabullante dominio de los merengues. El duelo se decantó, demasiado pronto, del lado blanco, pues en los primeros veinte minutos la diferencia llegó hasta los 31 puntos. Al final, los hispalenses recortaron distancias y acabaron perdiendo por veinte puntos, 81-61.
Sólo bastaron 10 minutos para 'decidir' un encuentro con morbo. El regreso de Joan Plaza y Zan Tabak, a la que fue su casa hasta la pasada temporada, daba vida a un partido que a priori se presentaba interesante. A priori, claro. Un parcial de 8-0 en el arranque a favor de los de Messina cayó como un mazazo en el lado visitante. Los madrileños salieron más enchufados que nunca a la pista, con una gran defensa culminando sus ‘arreones’ con mucha velocidad en ataque. Mientras, el Cajasol era incapaz de reaccionar, estaba totalmente bloqueado, asustado y eso convirtió el partido en un auténtico monólogo merengue. Las valoraciones lo decían todo: el Madrid acabó el primer cuarto con una valoración total de 47 y los andaluces con -5. Y aún quedaban tres cuartos por delante... El marcador reflejaba un contundente 28-8.
Lavrinovic, Velickovic y Felipe Reyes por dentro, y Marko Jaric y Bullock por fuera, destrozaban a un Cajasol que por momentos daba la impresión de no saber donde estaba. Después de mucho tiempo, Messina tenía banquillo para tirar de armario, pero Vidal no jugó y Hansen se lesionó en el segundo cuarto. En cualquier caso, el nivel del Madrid no decayó, todo lo contrario, continuó mostrando su mejor nivel, llegando al descanso con 31 puntos de ventaja. Por su parte, el Cajasol seguía a lo suyo. Mejoró ligeramente, era difícil hacerlo peor, aunque se fue con valoración negativa, -3. La bronca de Plaza estaba más que asegurada. Su victoria número 100 como entrenador ACB tendría que esperar.
Tras el paso por los vestuarios, la imagen de los sevillanos mejoró notablemente, aunque sólo fuera por vergüenza torera, ya que la remontada se antojaba más que complicada, imposible. El Real Madrid más relajado y calmado, dejó que se le escapara el parcial hasta el 10-23 favorable a los de Plaza. Con Messina algo enfadado por la decaída de su equipo, el Real Madrid se dedicó a mantener la renta en los últimos diez minutos para cerrar el encuentro con veinte de diferencia.
La estrella: Novica Velickovic. Máximo anotador del partido con 16 tantos, 4 rebotes, 2 asistencias, 3 faltas recibidas por 3 realizadas, para un total de 17 puntos de valoración, sólo superado por su compañero Lavrinovic con 18. Imparable en el tiro de 2 puntos, 6/6, máxima efectividad; erró su único triple intentado y anotó 4 de los 6 lanzamientos desde la línea de tiro libre. En un encuentro donde no abundaron grandes valoraciones, Velickovic fue el más sólido.
81 - Real Madrid (28+22+10+21): Prigioni, Bullock (12), Jaric (7), Velickovic (16), Lavrinovic (15) -equipo inicial-, Kaukenas (6), Reyes (6), Garbajosa (7), Dasic (2), Llull (4) y Hansen (6).
Javier Molina. El encuentro se antojaba difícil para Estudiantes, recibían al renovado Power Electronics, un equipo que se ha ganado el derecho a mirar de cerca la marcha de los todopoderosos Regal Barça, Real Madrid y Caja Laboral, el triunvirato ACB. La marcha del conjunto de Neven Spahija está resultando notable, comandados por dos jugadores nacionales: Rafa Martínez y Víctor Claver. Clasificados para la próxima fase de la Eurocup y cabeza de serie en el reciente sorteo de la Copa del Rey, donde se verá las caras precisamente con Asefa Estudiantes, que ganó el billete a Bilbao in extremis.
Aunque la entusiasta afición del Madrid Arena arengaba a los suyos sin descanso, los de Casimiro parecían no tener su día, no daban con la tecla. No obstante, la derrota contra loa valencianos entraba dentro de lo probable. Así las cosas, el resultado al descanso reflejaba un 30-40 que parecía cumplir el guión previsto. Comandados por un imponente Claver, los naranajas ganaban con cierta holgura, jugando un escalón por encima del Estu que, con algún que otro arreón, se acercaba pero no llegaba a inquietar en el marcador.
Es una pena no poder saber lo que Casimiro les dijo a sus jugadores en los vestuarios. Sí, seguían llevando la misma camiseta, el mismo dorsal pero algo había cambiado: en el tercer cuarto el rodillo colegial arrasó. Dirigidos por un brillante Chris Lofton (que rápido se ha adaptado a la dinámica de equipo) anotaron el doble de puntos para dejar el parcial en 32-16. Baloncesto y del bueno, llegando desde atrás, la remontada estudiantil llegó desde la confianza.
Es increíble lo que ha evolucionado este equipo en un mes, de perder partidos jugando los finales de forma inocente a dar una lección de saber estar, manejando los tempos del partido con una calma tan inesperada como eficaz. El Estu, después de mucho tiempo, sabe a lo que juega. Por supuesto que comete fallos, pero la clasificación para la Copa ha dado a los jugadores y al cuerpo técnico una motivación extra; de repente, casi sin esperarlo, han encontrado recompensa a todo el esfuerzo de cada entrenamiento y a ese infernal comienzo de liga con cinco derrotas seguidas y un brote de gripe A que afectó a media plantilla.
El último cuarto sólo sirvió para constatar el "quiero y no puedo" del P.E.Valencia que no tuvo más remedio que rendirse a la evidencia y encajar una derrota que, desde luego, no entraba en sus planes. Los taronjas ya saben como se las gasta el Estudiantes, y habrán tomado muy buena nota para que no se repita algo así. Valencianos y madrileños se enfrentarán el 18 de febrero por un puesto en las semifinales de Copa. El primer asalto se lo ha llevado el Estu por 88-76. Los ánimos de revancha ya se cocinan en valencia. El druida Spahija ya busca un antídoto que le permita frenar la principal amenaza rival: un chico que hace dos años metió 17 partidos en un partido de la liga turca, un tal Chris Lofton.
La estrella: Gran partido de Chris Lofton con 25 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias y 2 robos para 28 de valoración. Si continua en esta línea ascendente puede que el nivel del Estu suba un peldaño más.
Blancos de Rueda Valladolid 81 - 64 Meridiano Alicante
Vicente Montoliu. El Valladolid CB se ha impuesto al Meridiano Alicante, en su cancha por 81-64, en un choque ya trancendental, cara a los posibles empates entre equipos, que estan jugando la misma liga. El Valladolid ha conseguido dos objetivos, primero, ganar a un rival directo y dejarlo a dos victorias y después, ganar el basket average, ya que en la primera vuelta, el equipo alicantino, ganó de dos, asi, que se asegura que a iguadad de victorias y derrotas, el Valladolid, se impondría en la clasificación al haber ganado el basket average.
La tónica del primer cuarto, fue la igualdad, 12-13, hasta que la dupla vallisoletana, López-Dumas, desequilibro el primer cuarto a favor del cuadro de Valladolid por un claro 22-15. El segundo cuarto, fue de anotación alta, con un principio de escapada del cuadro local, que el equipo alicantino volvió a igualar 24-20, pero una nueva embestida local, fué fulminante, llegando a los quince puntos de diferencia, que a base de casta el Alicante recorto a diez, para llegar al descanso con un 48-38 para los intereses de los de casa.
En la reanudación el Valladolid, salió decidido a romper definitivamente el partido, llegando a ganar de quince puntos, pero entonces surgió Urtasún que con unos minutos espectaculares, incluyendo dos triples, acercó al Valladolid al marcador, entonces el equipo del Meridiano pareció entonarse, llegando al tercer cuarto con un 62-55, que dejaba en desenlace para el último cuarto.
El último cuarto, fué un recital de juego y hacer jugar de el base local Chase, que bien acompañado de Van Lacke, rompieron definitivamente el encuentro a su favor, dejando bastante tocado al cuadro alicantino, que no pudieron hacer nada ante la dirección del base americano, en cuanto juego y puntos.