El Ayuda en Acción Fuenlabrada ha puesto fin a la etapa del técnico sevillano en el club naranja. Esta decisión ha sido de mutua acuerdo tras la reunión mantenida entre Luis Guil y José Quintana, presidente del club. Por el momento será Chus Mateo, hasta ahora entrenador ayudante, quien se haga cargo del equipo. El club quiere mostrar su agradecimiento a Luis Guil por la labor realizada durante más de cuatro años en los que ha formado parte de nuestra entidad. Tanto en su etapa de responsable de cantera como en su labor al frente del equipo de ACB, Guil ha demostrado siempre una gran dedicación y estar capacitado para asumir sus responsabilidades.
Luis Guil también ha querido dar las gracias a sus compañeros, jugadores y directiva a través de un comunicado:"Hoy cierro 18 meses en los que he tenido el placer y el honor de entrenar al primer equipo del Baloncesto Fuenlabrada. Quiero despedirme del club dando las gracias a todos con cuantos he compartido este tiempo"; "gracias a los responsables del club y en especial a José Quintana, el presidente, por confiar en mí. No era fácil poner el equipo en manos de un entrenador que entonces no tenía experiencia al frente de un equipo ACB"; "un enorme agradecimiento a los compañeros del cuerpo técnico con los que he trabajado intensamente a diario (...) sin olvidarme de todos los entrenadores y colaboradores de cantera con los que tuve la suerte de trabajar durante tres años antes de hacerme cargo del primer equipo"; "gracias a los jugadores de la anterior y de la presente temporada por el esfuerzo en los entrenamientos y en los partidos". Mención a parte ha querido dar a la afición fuenlabreña:"Sin vosotros el club no tiene razón de ser. Gracias por el ánimo constante al equipo y por el apoyo que personalmente me habéis transmitido".
Las siete derrotas consecutivas, en especial la última sufrida ante el DKV también ha tenido sus consecuencias en los jugadores. Quintana comunicó a los jugadores que se les abría expediente sancionador debido a que, según el presidente y de forma casi textual, la del domingo fue la mayor vergüenza sufrida por el club en más de 20 años de historia. El único que se libró fue el italo-argentino Leo Mainoldi que el domingo reaparecío tras su lesión.
Además, se les advirtió que no le dolerían prendas a la hora subir al primer equipo a buena parte del conjunto filial que milita el LEB Plata porque afirmó estar "seguro de que su actitud en los partidos sería mucho mejor que la demostrada por los miembros de la primera plantilla".