En busca del Tim Smith perdido...así podriamos titular la historia de Vigo con sus bases. Después de la baja del carismático jugador norteamericano, por diversos problemas en sus rodillas, la directiva busca pero no encuentra un jugador capaz de rendir al mismo nivel que el gran Tim.
Una muestra del compromiso del jugador con Vigo, fue su último partido que jugó. Era contra el Aguas de Sousas Ourense, Rashad estaba ya fichado pero todavía no podía debutar, y Tim hizo el esfuerzo. Aun con las rodillas destrozadas, se marcó unas cuantas jugadas "Made in Tim" y resultó clave para la victoria del equipo vigués. Curiosamente, esta victoria es la única que tienen los vigueses en la liga...dato significativo.
Muchas esperanzas había puestas en Rashad pero no acabó de convencer ni a la afición, ni a la directiva, ni al técnico Manolo Povea. De echo, el último partido contra Girona ya no lo disputó.
Ahora llega Pope, jugador que ha demostrado su calidad allá donde ha jugado. En la Universidad de St. Augustine's (NCAA-II), promedió 25,3 puntos, 4,5 rebotes, 2,2 asistencias y 2,8 robos de balón en su año senior.
Su último destino fue Holanda, donde disputó las dos últimas temporadas en el West-Brabant Giants donde incluso llegó a disputar el All Star Game. Sus estadísticas en la última temporada fueron: 16,8 puntos (51 % en tiros de dos, 38, % en tiros de tres y 79 % en tiros libres), 3,8 asistencias, 3,7 rebotes y 1,8 robos de balón.
Con estas credenciales llega Pope a Vigo, donde todos esperan de el que de un salto de calidad definitivo al equipo para que despegue de una vez de la zona baja. Pero cuidado, la sombra de Tim, es alargada...