El Ros Casares de Valencia presentó el pasado lunes su denuncia al Consejo Superior de Deportes por la situación por la que atraviesa su jugadora Érika de Souza. La jugadora, brasileña de nacimiento, juró la constitución hace varios años, por lo que tiene pasaporte español y debería ser tratada como una seleccionable más.
El problema, como ya publicamos hace varios días, vino cuando el Ros Casares quiso inscribir a Becky Hammon como comunitaria, al tener la americana el pasaporte ruso, pero le denegaron la petición porque el cupo de comunitarias estaba completado con Érika de Souza. Según la general manager del club, Carme Lluvera, "nos están perjudicando tanto al club como a la jugadora. Es una situación caótica. No le pueden negar sus derechos a una jugadora con pasaporte español".
El club espera que se le de la razón, puesto que entregaron toda la documentación pertinente a la hora de inscribir a la jugadora, y además, en su ficha aparece como Seleccionable, por lo que no entienden ahora el problema que ha surgido.
Según la Federación Española de Baloncesto, el error de inscribir a De Souza como seleccionable se produjo, pero se subsanó días más tarde. "El error quedó subsanado en menos de 48 horas en los trípticos definitivos de configuración de plantillas, que se remitieron al club a través de la Federación Valenciana, en los que antes del inicio de la Liga quedó estipulada la condición de europea de la jugadora", comentaron a través de una nota de prensa.