Sergio Rodríguez jugará en Sacramento, mientras Carter y Shaq lucharán por el anillo.
Draft for talent, trade for need. En una entrega más de la historia de los sorteos universitarios, la edición de 2009 quedará para el recuerdo como la de la elección de Ricky Rubio con el número cinco por los Minnesota Timberwolves, y por el número uno indiscutible de Blake Griffin, que ya veremos si cumple con las expectativas o no. Además, se realizaron varios traspasos que nos interesan a los seguidores del baloncesto.
Sergio Rodriguez abandona la sombra de McMillan con el objetivo de demostrar que se equivocaba.
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El nombre de Sergio Rodríguez llevaba mucho tiempo sonando como moneda de cambio en varios traspasos. Sus huesos llegaron a calar en Nueva York -con mucha fuerza hace pocas semanas-, Phoenix y Sacramento últimamente, donde finalmente ha terminado. El tinerfeño abandona así la sombra de Nate McMillan, un entrenador al que le costó mucho contar con el base canario, y al que discriminó y condenó al ostracismo en los últimos Playoffs tras una recta final de temporada muy decente. Su magia, su estilo directo e innovador de juego, y su dinamismo a la hora de dirigir han sido corrompidos y suprimidos tras estos años en Oregon, y precisamente esas facetas innatas de su dirección son las que se requieren en Sacramento, una ciudad que anhela los mejores tiempos de Jason Williams.
Rodríguez llega con Beno Udrih como rival, si bien la defensa y la irregularidad del esloveno son lastres muy pesados para él, y también con Tyreke Evans, elección número cuatro de la pasada noche. Este base-escolta ha completado un período universitario corto pero exitoso que le augura una buena carrera como profesional, aunque son muchos los que dudan de esta elección. Con todo, lo pagado por el chicharrero -la elección 31 y montante- se antoja poco para lo que puede dar de sí en uno de los peores equipos de la liga, donde apenas tendrá presión y donde no contará con anclas que le prohíban exhibirse como a él le gusta. Quizás por fin pueda disfrutar jugando al baloncesto en Estados Unidos.
Alejándonos de los traspasos patrios -ninguno más, si bien es cierto que la incorporación de Thabeet como número dos del Draft puede inquietar de alguna manera u otra a Marc Gasol-, hace ya unos días se confirmaba uno de los bombazos de este verano, y eso que aún queda bastante. Shaquille O’Neal abandonaba Phoenix rumbo Cleveland, a cambio de Pavlovic y Ben Wallace, en una operación que nadie entendió en Arizona más que Ferry, general manager de los Suns. Así, LeBron tiene la estrella que quería, aunque queda por ver si es también la que necesitaba. Sí, se trata de un pívot dominante, pero el rendimiento de Shaq es una incógnita, pues si esta temporada ya sufrió por sus lesiones y por el cansancio acumulado de su década y un lustro como profesional, nadie asegura nada de cara a la próxima campaña. En cualquier caso, los Cavs ganan a un buen jugador interior, aunque nadie sabe ahora qué ocurrirá con Ilgauskas.
Anoche, a unas horas del inicio del Draft, se consumaba un traspaso relámpago y que pilló a sorpresa por todos. Los New Jersey Nets habían rechazado ofertas de varias franquicias, Spurs entre ellas, por Vince Carter. La llegada de Jefferson a San Antonio tranquilizaba a los aficionados de los Nets, pues la salida de Carter evolucionaba desde poco probable a prácticamente imposible. Por ello, cuando salió la noticia casi confirmada de que Vince volvía a su Florida natal a cambio del joven Lee, el base Alston y el veterano pívot Battie, la costa este tembló. Nadie esperaba que Carter saliese de los Nets, y menos para irse a Orlando, que inmediatamente se convierte en un aspirante a todo. No obstante, el problema económico en el que se meten los Magic tras la adquisición de “Vinsanity” puede hipotecar, si no lo han hecho ya, a la franquicia. Ya más de uno se quejó de lo pagado a Rashard Lewis el pasado verano en el mercado de agentes libres. Ahora, otro contrato enorme cae en manos de Van Gundy y compañía. Está claro también que Howard tendrá una sonrisa más grande de la que tiene normalmente, que ya es bastante. La franquicia de Orlando se convierte en una candidata a todo para la próxima sesión. Por su parte, los Nets parecen pensar más en el mercado de 2010 que en una próxima temporada que se antoja triste y somnolienta en Nueva Jersey. Brooklyn llama, ¿y Stephenson también?
En otro orden de cosas, la franquicia de la Bahía de San Francisco se ha visto envuelta en las últimas horas en una gran cantidad de rumores, de entre los cuales tan solo uno se ha confirmado, aunque ya hacía tiempo que se venía anunciando este trade. Jamaal Crawford jugará en Atlanta mientras los bases Law y Claxton arriban a Golden State Warriors. Don Nelson tiene así más componentes de su small-ball. Memphis también se movió tras conseguir al tanzano Thabeet con el número dos, deshaciéndose del pívot serbio Darko Milicic a cambio del escolta Quentin Richardson de los New York Knicks además de dinero.
Por su parte, tanto Houston Rockets como Denver Nuggets realizaron movimientos inteligentes y muy interesantes de cara al futuro sin comprometer nada ni desprenderse de una buena pieza en sus engranajes que tan bien funcionaron la reciente acabada temporada. La franquicia de Houston, que últimamente entra en muchísimos rumores debido al posible traspaso de Tracy McGrady, se ha hecho con los derechos de Chase Budinger, un prometedor escolta que por alguna extraña razón cayó hasta la segunda ronda de este Draft. Es un gran tirador y penetrador, y el de Kansas debe ser el primer sorprendido por su no elección en primera ronda. Además se han hecho con los derechos del español Sergi Llull, del que habrá que esperar en un futuro cercano cuál es su decisión. Al parecer, Messina cuenta con él, y bajo su tutela puede dar ese salto definitivo de regularidad que le hace falta para poder confirmarse como un base a tener en cuenta internacionalmente. El dinero fue mandado a Denver, que se desprendió lógicamente del base catalán, pues se habían hecho con los derechos de Ty Lawson, escogido en el puesto 18 por los Timberwolves, dando su primera ronda de 2010. Así, el héroe nacional y pieza esencial en los Tar Heels campeones de la pasada NCAA, tendrá como maestro a Chauncey Billups. Un buen espejo donde fijarse y empezar a forjar una carrera en la NBA que puede demostrar a muchos general managers su equivocación al no escogerle anteriormente.
Son muchos los rumores que siguen saliendo minuto a minuto, y que involucran a jugadores recién escogidos y a estrellas que buscan un retiro digno, o quizás alguna opción verdadera de anillo. Este verano promete ser ajetreado, empezando por la resolución del caso Rubio.