El pívot lituano de treinta años está falto de firmar para pertenecer a la entidad blanca y jugar la próxima temporada bajo las órdenes de Ettore Messina.
Darjus Lavrinovic, pívot lituano de 2,12 mts y 30 años, ha llegado a un acuerdo con el Real Madrid para incoporarse a la plantilla blanca ha falta de pasar el respectivo reconocimiento médico y firmar el contrato.
Con esta incorporación se cubre una de las piezas que pedía Messina, un pívot alto intimidador y con experiencia en las máximas competiciones. El jugador, internacional con la selección nacional es una de las piezas clave del esquema lituano. Tiene previsto disputar el próximo europeo de Polonia junto a Jasikevicius, Siskauskas y compañía.
Lavrinovic consigue así un doble propósito: jugar en España, donde ya estuvo a punto de venir la pasada temporada, pero para recalar en el Regal Barcelona, y salir del Dínamo de Moscú, club acuciado por las deudas económicas y donde ha tenido problemas con el entrenador David Blatt.
Con buenos procentajes de tiro es un buen defensor, fuerte en la pintura y con una reconocida capacidad reboteadora.
Si el fichaje se confirma, el conjunto blanco empezará a forma un equipo de auténtico lujo con estas dos primeras incorporaciones