Lucentum Alicante 72 - 66 Melilla Baloncesto
El Lucentum es ACB. La mejor plantilla se ha impuesto después de apabullar a su rival en una excelsa primera parte. El Melilla remó y remontó gran parte de la desventaja, pero finalmente no pudo culminar el trabajo realizado.
Y es que desde el primer minuto se vio al Lucentum más entonado. Guillermo Rejón (21 puntos) se hizo amo y señor de la zona y consiguió superar en todas las facetas a los pívots melillenses y esto, unido a la eficacia desde el perímetro, propició que los de Óscar Quintana adquirieran rápidamente ventajas importantes en el marcador hasta llegar con 25-14 al final del primer cuarto.
El Melilla estaba irreconocible y apenas podía desplegar sus armas ante un Lucentum serio y compacto sobre el parqué del Fernando Martín. La ventaja siguió aumentando hasta los 16 puntos en mitad del cuarto, pero a partir de ahí, los de Paco Olmos empezaron la reacción. Poco a poco iban limando el terreno y consiguieron ver cómo no se aumentaba la ventaja, gracias a la dirección de juego de Diego Ciorciari (13, 7 asistencias), a un Cuthbert Victor que por fin sacó a relucir su calidad y al haber mejorado al fin sus porcentajes.
El Melilla estaba por debajo, pero no se daba por muerto. Y en la segunda parte salió a morder, pero se encontró con que el Lucentum recuperó las sensaciones del primer cuarto y con que Kyle Hill volvía a tener la muñeca fina (21 puntos, 3/6 triples). Sus lanzamientos permitieron al Lucentum irse en el marcador por 19 puntos (52-33), pero un posterior parcial de 0-7 del Melilla permitió volver a dejar las cosas prácticamente como estaban. Cuthbert Victor volvía a liderar a los suyos en un partido trepidante, pero que el Lucentum sabía dominar en todo momento.
En los últimos diez minutos, fue el Melilla el que salió más entonado y eso, unido al nerviosismo del conjunto lucentino, propició que hubiera partido hasta el final. Era el momento de los tiradores. Héctor García y Diego Ciorciari volvían a poner al Melilla a únicamente dos puntos (60-58) pero un triple posterior de Kyle Hill daba un aire importantísimo al equipo de Óscar Quintana. Jugada a jugada el partido podía decantarse para cualquiera de los dos, y más cuando Héctor García volvía a poner a los suyos a dos puntos (68-66), pero como en la semifinal, Kyle Hill volvió a decidir con un triple espectacular y dar de manera definitiva el merecido ascenso del Lucentum a la ACB.
LEB Bronce: Óbila y Huelva acompañan a Cantabria
En la mañana del domingo se vieron las dos semifinales de LEB Bronce. En la primera, 700 aficionados abulenses vieron cómo el Matchmind Carrefour Ávila obraba el milagro y conseguía el ascenso de manera agónica ante el Promobys Valle del Almanzora (Tíjola) por 87-85. Y es que a falta de un minuto y con 84-85 en el marcador, Hudley falló dos tiros libres y en la siguiente jugada, Williams no fallaría colocando al Ávila por delante (86-85). En la siguiente jugada los andaluces harían una elección muy mala en el tiro y Castelló decidiría anotando el primero de dos tiros libres (el segundo lo tiró a fallar) a falta de poco más de dos segundos para el final.
En la otra semifinal, el CD Huelva Baloncesto consiguió el ascenso tras superar al AD Molina en un partido de escaso nivel. 58-62 fue el marcador de un encuentro que, pese a los fallos de unos y otros constantemente, estuvo marcado por la emoción, y eso hizo que no se decidiera el encuentro hasta prácticamente el bocinazo final.