El Panathinaikos fue el justo vencedor de la Final Four
FOTO: JOMA
Ya tenemos un nuevo ganador, el Panathinaikos, que destronó al equipo que defendía el título, el CSKA. Fue una final extraña ya que los griegos dirigidos magistralmente por Jasikevicius y con una gran defensa se fueron al descanso con veinte puntos de diferencia. Parecía que la final estaba sentenciada, pero entonces los rusos sacaron lo mejor que tenían dentro y entre Holden, Langdon y Siskaukas remontaron el marcador. Y aun más, el alero lituano tuvo el triple de la victoria, pero esta vez no entró. Los aficionados y el equipo griego se quejaron del arbitraje en esta segunda mitad, ya que a su entender permitieron a los rusos defender por encima del reglamento. Obradovic se quejó en la rueda de prensa y durante la segunda parte del encuentro, el presidente del Panathinaikos se dedicó a tirar billetes al público queriendo demostrar que los árbitros estaban comprados. Pero la cosa no se quedó aquí ya que según un comunicado de la Euroliga, el equipo griego insultó e intentó agredir a los árbitros, insultó a los miembros de la Euroliga y causó daños en el O2 World, por lo que el máximo organismo europeo les ha abierto un procedimiento disciplinario ante un juez independiente.
Pero volviendo a la competición, que es lo importante, hay que decir que ha sido una Final Four de mucho nivel con cuatro equipos grandes y con mucha historia. La primera semifinal entre el Regal Barça y el CSKA tuvo dominio azulgrana durante 35 minutos pero los rusos con un gran Siskaukas se llevaron la victoria. En los barcelonistas sólo aguantó el tipo Andersen, mientras que Navarro se fue del partido pronto por culpa de las personales, y otros jugadores importantes como Fran Vázquez, Ilyasova o Basile no estuvieron a su nivel habitual. Los azulgranas siempre tuvieron ventajas de cinco o seis puntos pero no acabaron de sentenciar, y eso con unos rusos entrenados por el gran Messina, lo acabas pagando como así fue.
En la otra semifinal había mucha rivalidad ya que se enfrentaban los dos equipos griegos, el Panathinaikos y el Olympiakos. Se temía a las dos aficiones y por tanto la policía alemana reforzó la seguridad del pabellón. Para empezar los aficionados de los dos equipos estaban en los lados opuestos del O2 World. Pero eso no evitó que se insultaran y se retaran con los gritos de ánimo a sus respectivos equipos. Eso si hay que decir que la afición ganadora fue la del Panathinakos porque no paraba de animar fueran las cosas bien o mal para su conjunto y encima tenía canciones de ánimo que se te enganchaban. Por lo que respecta al partido, fue un encuentro muy disputado que tuvo muchas alternancias en el marcador, y el Olympiacos tuvo la pelota para llevar el partido a la prorroga, pero los Jasikevicius, Batiste, Pekovic y Spanoulis fueron demasiado para ellos.
El partido por el tercer y cuarto puesto, no tuvo historia, fue una pachanga en toda regla ya que el Olympiakos se reservó a Greer y Pargo, y los dos equipos estaban demasiado tocados por la derrota del viernes para disputar dos días después otro partido. Por tanto, la Euroliga tendría que pensar de quitar este partido que no quieren jugar ninguno de los dos equipos. Al final, el conjunto que le puso un poco más de intensidad, el Regal Barça, se llevó la tercera plaza por primera vez en su historia.
Por lo que respecta a los trofeos, durante la disputa de la Final Four se decidió dar el MVP de la Euroliga a Juan Carlos Navarro, el cual también fue incluido en el quinteto ideal junto con McIntyre, Rakocevic, Bourousis y Pekovic. Además, Igor Rakocevic también se llevó el trofeo Alphonso Ford como máximo anotador del torneo, Novica Velickovic del Partizan fue el jugador revelación y Dimitris Diamantidis por quinto año consecutivo fue escogido mejor defensor. Un trofeo al que dio honor en la final frente al CSKA, secando al mejor jugador de los rusos, Ramunas Siskaukas. En cambio, el trofeo más polémico en cuanto a su elección, el de MVP de la Final Four, se lo llevó Vassilis Spanoulis. Decimos polémico, porque este trofeo lo deciden los periodistas. El personal de la Euroliga nos pasa un papel con dos cuadrados para poner el MVP si gana un equipo o si gana el otro. El problema es que recogen el papel cinco minutos antes que acabe la final, tiempo suficiente para que un jugador se convierta en protagonista como pasó en la Copa del Rey de este año. Teletovic se llevó el trofeo, pero el jugador clave en los minutos finales fue Pete Mickeal. En la Final Four, un servidor y otros colegas de profesión, piensan que Spanoulis hizo un gran torneo, pero Jasikevicius fue el que mereció el trofeo.
Pero aparte de la Final Four, también hubo otra competición muy interesante, el torneo junior con los mejores equipos de Europa. Aquí, sí que se vio un baloncesto de mucha calidad y con menos rigidez táctica. Lo demuestra el marcador de la final que disputaron los dos favoritos, el FMP y el Lietuvos Rytas, que acabó con un electrónico de NBA, 123-110 para los serbios. Los dos equipos salieron ovacionados del O2 World por el espectáculo baloncestístico que nos ofrecieron. Apunten los nombres de las próximas estrellas europeas: Dejan Musli, Branislav Dekic, Nikola Vukasovic, Nenad Miljenovic y Filip Duran por los serbios; y Jonas Valanciunas, Mantas Kadzevicius, Osvaldas Matulionis, Dovydas Redikas y Ovidijus Varanauskas por los lituanos. Todos ellos son el futuro del baloncesto europeo, y provienen de dos países con mucha tradición de buen baloncesto, Serbia y Lituania.
Para terminar, me gustaría comentar que el O2 World y la ciudad de Berlín han sido un magnifico escenario para la disputa de esta Final Four. Desde la Euroliga se rumorea que la próxima edición será en Londres, aunque sea la ciudad que sea, todos sabemos que la Final Four es un acontecimiento inigualable. Por tanto, desde aquí sólo me queda despedirme hasta la próxima edición que esperemos que sea igual o mejor que ésta.
Otras nominaciones Euroliga 2008 - 2009
* Mejor promesa: Nickola Velickovic (Partizan)
* Mejor defensor: Dimitris Diamantidis (Panathinaikos)
* Máximo anotador fase regular: Igor Rakocevic (TAU Cerámica)