La temporada ha sido bastante irregular, sólo 5 victorias, 3 de ellas conseguidas en casa y 2 a domicilio, pero eso ha bastado, especialmente porque esta temporada las cosas por abajo han estado muy igualadas y a falta de una jornada sólo había un equipo descendido, el Extrugasa, que perdió su compromiso contra el Perfumerías Avenida tras la F4 de las salmantinas.
Así pues, se llegaba a la última jornada con un encuentro crucial, Estudiantes contra Mann Filter, dos equipos que luchaban por no descender y que desgraciadamente iba a definir quién era el equipo que acompañaba a Extrugasa a LigaFemenina-2. La consigna era clara: salir a ganar y conseguir la victoria por más de 4 puntos. Pero no sólo se consiguió eso, sino que la ventaja se fue hasta los +25 para el conjunto colegial. El resultado final 75-50. Tras el partido final, lágrimas y abrazos, pero un sabor agridulce. Dulce porque el equipo estudiantil permanece, y agrio porque un histórico como el conjunto maño, desciende.
El Estudiantes ha sido el equipo menos anotador de esta temporada con una media de 60,57 puntos por partido, el menos reboteador tras Hondarribia-Irún, promediando 19,61 pérdidas por encuentro y el equipo menos valorado con 46 de media. Lo que indica la mala temporada que las chicas colegiales han realizado.
Un dato que queda claro de este Estudiantes es que el problema siempre ha radicado en las segundas partes y en el juego interior que no existe. Se sitúa a Brooke Wycoff como cinco, cuando en la WNBA juega como alero y eso se nota. Aparte, queda la cosa de que Brooke no es demasiado alta (1,85 cm). Dejando el tema del juego interior, que realmente no ha funcionado bien, hay que centrarse en el juego exterior, que en los partidos que se contaron como victorias fue bastante bueno, especialmente si Sandra Ygueravide estaba acertada desde la línea de 6,25. Se nota que es la capitana y cuando está bien, el equipo juega bien, pero cuando no está acertada, no hay otra jugadora que coja la alternativa y tire del equipo.
Aún así, tanto ofensiva como defensivamente, muchas veces se veía el partido desde fuera como carente de ideas, muchas pérdidas de balón, defensas demasiado blandas, demasiadas canastas fáciles conseguidas por parte de los equipos contrarios, muchos tiros rápidos, demasiado movimiento de balón que acababan o bien en tiros desde 7 metros o bien con la bocina de 24 sin haber tirado en toda la posesión.
Pero bueno, ahora toca disfrutar de la permanencia, hacer buenos fichajes para la temporada que viene y quién sabe, ojalá que se pueda aspirar a más o sufrir menos.