Que no sirva este artículo para encender las armas de fuego y que todo el mundo se pegue tiros, que simplemente es una valoración personal de lo que pude contemplar este pasado fin de semana. Me extrañó la noticia de que el Estudiantes había fichado a una WNBA y que daba la baja a Leah Rush por unos motivos o por otros, y por eso quise estar atenta al debut de la jugadora ante el Ros Casares. El equipo naranja, plagado de estrellas que despuntan en la liga americana en verano, era una buena piedra de toque para empezar a pasear por la Liga Femenina. Al fin y al cabo, Nikky Teasley tiene experiencia en América.
Supuse que no le iban a dar muchos minutos, por eso del jet lag, y por eso de no haber entrenado apenas con el equipo, pero en estas ligas, llegas y juegas. Es ley de vida. Y el trabajo es el trabajo. Tan sólo jugó 17 minutos, pero bajo mi valoración personal, me bastaron para ver que quizá no sea lo que busca el MMT Estudiantes. En todo ese tiempo tiró 5 tiros, de los cuales alguno que otro estuvo mal seleccionado. Además, defender, defiende poco, por lo que le sacaron pronto 4 faltas personales. Nacho García tendrá que trabajar duro esta faceta con la jugadora si quiere que le sirva de ayuda, porque si no, mal irán las cosas. Si buscaban una líder, quizá hayan errado en la búsqueda, y que conste que para nada dudo de la calidad de la jugadora, pero puede que no esté preparada para afrontar un reto como el de salvar al Estudiantes.
La valoración de la jugadora en su primer partido, un clamoroso -9, no invita al optimismo, y menos para todos aquellos que se molestaron en ver el partido como yo. Quizá la jornada próxima, con dos semanas de entrenamiento con sus compañeras, una vez inmersa en su nuevo club y empapada de la historia de un histórico como el 'Estu', este flamante fichaje con un anillo de campeón en la WNBA con Los Ángeles Sparks comience a funcionar por el bien de 'mi' equipo, porque falta nos hace, como el comer, que alguien se eche el equipo a las espaldas y nos saque del pozo.