Que la Eurochallenge es un respiro deportivo para el Cajasol lo saben en Sevilla desde que empezó esta competición europea, pero que uno de los equipos históricos de la mejor liga europea acabara jugando ante poco más de mil espectadores y en un pabellón helado, eso sí escapa a cualquier razonamiento. Aun así, los que hoy han tenido el valor de, bufanda y guantes en ristre, acercarse a San Pablo para ver lo que hacía su Cajasol se han llevado para casa una sonrisa en la cara. Y es que dejar en cero puntos al rival durante casi todo el primer cuarto no pasa todos los días en Sevilla -más bien al contrario-. Y ver a Mile Ilic haciendo alley-oops y mates, tampoco; un Ilic que casi fue apartado del equipo hace unas semanas y que hoy ha acabado la pachanga europea cajista con doce puntos.
Risas y más risas para olvidar las penas de la ACB. El rival cajista hoy no hizo casi nada por ganar el partido y solamente su base, Brazelton, se encargó de darle brío al marcador con varios triples (acabando con 24 puntos de los 51 anotados por su equipo).
En vista de la situación, Pedro Martínez no ha dudado en mantener en cancha a dos de los más destacados canteranos cajistas, Bonhome y Aguilar, quienes se han tomado muy en serio el partido y han gozado de protagonismo en el partido a pesar de haber terminado el choque con tres puntos anotados cada uno.
Ahora, el Caja pasa al Top-16 de la Eurochallenge que para el club parece más una losa que algo más por lo que luchar. La permanencia en la ACB está más complicada que nunca y los extraños y duros viajes que se pega el equipo entre semana pueden pasar factura en lo que queda de temporada regular de la liga española, principal preocupación de la parroquia sevillana que ve cómo su equipo puede acabar muy mal.