Video: Los mejores mates de los Chicago Bulls 07 -08
Hi everyone!! Y es que el objetivo será ese. No únicamente informar, sino hacerlo de una manera original y especial. Es una idea generalizada aquella que dice que los partidos de la liga estadounidense de mayor nivel suelen ser puros espectáculos. Pero quien nunca haya estado en un partido de ellos, no puede ni imaginarse la razón que lleva en sus palabras
Rememoro en estas líneas mi visita en la pasada semana santa de marzo al United Center de Chicago, al que acudí con unos cinco grados centígrados en las calles. El día anterior había tenido que desplazarme hasta el inmenso pabellón para recoger las entradas del encuentro que enfrentaría a los Bulls con los Nets. Para hacerlo y llegar a ver la inmensa figura de su majestad Michael Jordan, tuve que encontrar un taxi en la estación de metro en el centro de la ciudad, el “Loop” como dicen ellos, para luego, en línea recta por la Avenida Michigan, ir hacia las afueras atravesando varios guetos sombríos y abandonados. Al bajar, un hombre de raza negro y bastante alto me ofreció amablemente información. Un tanto perdido, le seguí hacia las ventanillas, y una vez con las entradas en mi poder, agradecí la ayuda prestada con un billete de cinco dólares que guardó tras cogerlo con unos guantes desgastados. De vuelta, nuevamente en un taxi, esta vez uno de los blancos, los más veloces de la ciudad. Todo un mundo el de los taxis en las grandes ciudades de Estados Unidos.
Como fuese, allí estaba, detrás de una de las canastas y en la décima fila. Ante mí, un hombre algo pasado de kilos amenizaba la espera hasta la hora del comienzo del encuentro lanzando a las gradas un pequeño balón de baloncesto que, posteriormente, debía tirar el aficionado hacia una canasta portátil que llevaba el hombre a sus espaldas. Todo un espectáculo. ¡Incluso alguna la metió! Ante mí, tres ancianas apenas se podían mover por la bandeja repleta de ingentes alimentos que tenían sobre ellas: las tres con una gran hamburguesa en la mano que estaría ya en el estómago para cuando empezase el encuentro. Luces apagadas, auténtico show de luces en todo el pabellón, y presentación de unos jugadores locales que, aquel día, iban de verde. Saint Patrick’s day, lleno de verde e irlandeses con gorros de Guinness. Pero esa es otra historia. Tocó a su fin el inicio del show, y cuando todos dieron media vuelta hacia mí, bajé la cabeza rápidamente.
¿Tan moreno estaba que me habían confundido con algún colega de Osama? Empezó a sonar el himno de los Estados Unidos de América y, vaya por Dios, la bandera ondeaba justo a mis espaldas. Las ancianas apenas se giraron. Lo tendrían muy oído ya. Cuando sí esbozaron una sonrisa fue cuando el enorme videomarcador fue mostrando, uno por uno, jugadores míticos de las décadas de los sesenta y setenta. Ellas parecían recordarlo todo como si fuese ayer.
El encuentro fue divertido. Alto resultado, victoria local superando la barrera de los ciento diez puntos, y alegría general en las gradas. Para el descanso, las tres mujeres de delante ya se habían ido. Pensaba que a alguno de los magníficos servicios del pabellón, pero ni mucho menos; no aparecerían más por allí. Detrás sí que se quedaron un grupo de cinco amigos que parecían tenerla cogida con Nocioni, al cual criticaban cada vez que se iba a la línea de tiros libres. Argentino fue lo que más escuché tras de mí.
Y shows. ¡Cuántos shows! Que si una carrera virtual de camiones, que si su homónimo pero en rosquillas y tetrabrikes de leche, que si un perro que saltaba por aros, que si un mono haciendo competencia a Lance Armstrong… Una auténtica locura. Incluso un grupo de chicas de un colegio de la ciudad acudieron a bailar en uno de los tiempos muertos. Era casi como para decir: bueno, ¿quién no ha actuado alguna vez en el United Center?
Todo esto para esta nueva sección que acompañará a EnCancha durante, al menos, esta temporada. Una sección que constará de tres partes claras: la primera, un resumen de la semana, con resultados y datos anecdóticos y curiosos; la segunda, una especie de medidor con tres fases en las que se podrá ver, grosso modo, cómo han ido los tiros; y la tercera y última, una recopilación de grandes momentos de la semana. Información pura y dura.
Aún queda un buen trecho de aquí al comienzo de la temporada regular de la NBA. Algunos encuentros de pretemporada por el medio y una gran cantidad de esperanzas depositadas en nuestros chicos. En Rudy, Marc y Sergio especialmente. Mucho tiempo aún para la primera sesión seria de “Let’s go to talk”. Vale, no tan seria. Pero tampoco es para reírse mucho. O quizás sí.
We’re gonna to talk!