Cuando en una ciudad hay instituciones que se vuelvan al cien por cien por un equipo es cuando se puede pensar en ser un grande. Eso es lo que le ha ocurrido al Ciudad Ros Casares, que hasta hace poco había perdido su supremacía en España a manos del Perfumerías Avenida. Con una fuerte apuesta a largo plazo, con el claro objetivo de reinar en Europa, el conjunto entrenado por Isma Cantó esta temporada ha conseguido dominar en España en los últimos dos años.
La temporada 2008-2009 se presenta como la mejor de la historia del club. Con la plantilla que ha formado Carme Lluvera, eso sí, a base de talonario, el equipo valenciano tiene todas las papeletas para ser Campeón total en España -Supercopa, Liga y Copa- y tiene muchas posibilidades de estar en la próxima Final Four de la Euroliga. El año pasado sufrieron mucho tanto en la Copa de la Reina como en la Liga Femenina, y esos sustos se han querido evitar para este año. En el torneo del KO casi se les echa encima un CB San José que llegó a Sevilla en su mejor estado de forma y casi da la sorpresa. En la competición doméstica fue el Avenida el que le tuvo contra las cuerdas, pero finalmente la presión pudo con las salmantinas y el título no pudo volar a Salamanca.
Jugadoras de la talla de Amaya Valdemoro, que deja Rusia para volver a hacer grande a su Ros Casares en Europa, Anna Montañana, que cambia al eterno rival, Roneeka Hodges, conocida como “Queen” Hodges por sus exhibiciones en Canarias el año pasado o la promesa Regina Palusna, son las que tienen la papeleta de conseguir el sueño de todos los aficionados taronja y por supuesto, de toda la ciudad. Si a esos nombres se les une el de los que ya estaban, como Delisha Milton Jones, Laia Palau, Elisa Aguilar, Marina Ferragut, Érika de Souza y Elena Tornikidou, y se completa la lista con las también recién llegadas Jana Veselá, Ivana Vecerová y Duvrabka Dacic... el equipo es de ensueño y los rivales no pueden hacer otra cosa que echarse a temblar.
Pronóstico: Este equipo está hecho para ganar y si no gana todo en España sería un fracaso. En Europa, la final de la Euroliga debe ser su mínimo, y el cetro de campeón, el cielo.