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Maria Stepanova es el principal pilar de la selección de Igor Grudin |
FOTO: Reuters |
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Las rusas nos traen malos recuerdos. Aquel partido en Italia en la final del Eurobasket del pasado mes de octubre aún duele a los aficionados de este deporte, y seguro que también a más de una jugadora de la selección. El oro europeo estuvo tan cerca que se nos olvidó de repente que ser segunda de Europa ya era todo un logro para una selección española que siempre ha estado discutida por todos, sólo por la circunstacia de ser mujeres. Ahora el destino vuelve a hacer que nos juguemos la lucha por las medallas en Pekín contra Rusia. Ojalá sea cierto eso que dicen de que “la venganza se sirve en plato frío...”.
La actual Rusia no es la Rusia que nos ganó en Chieti. En el Eurobasket italiano jugaban como diosas e hicieron el mejor baloncesto del torneo, fueron campeonas con todas las de la ley, a pesar de que España estuvo a punto de dar la sorpresa y remontar una desventaja de hasta 20 puntos de diferencia. En Pekín no se están mostrando muy contundentes, les cuesta hacerse con el dominio del partido y cuando ven que la cosa no está como quieren empiezan a dudar. Eso es algo que debe aprovechar Evaristo Pérez con sus rotaciones, hacer que las rusas no se sientan cómodas en la pista y utilizar los contraataques como baza principal de nuestro juego. Vaya, lo que siempre nos ha caracterizado, pero ahora más que nunca hay que hacerlo, y bien hecho. Aunque, todo hay que decirlo, esta España le ha perdido el miedo, que no el respeto, a Stepanova, Abrosimova y compañía. Y es que en los últimos enfrentamientos entre ambas selecciones las nuestras les han ido comiendo la moral poco a poco a las rusas hasta el punto de que en el último enfrentamiento en el Torneo de Moscú, que sirvió de preparación para los JJ. OO., las de Evaristo arrasaron en la capital rusa por un incontestable 73-90.
Los resultados de las actuales campeonas de Europa no han convencido a nadie en Pekín, ni tampoco a su seleccionador, Igor Grudin. Contra selecciones muy inferiores a ellas como puede ser Corea o Bielorrusia, la diferencia fue de menos de diez puntos. Lo mismo ocurrió frente a Brasil y Letonia. Ahí hay un claro contraste con España, que a pesar del borrón por la derrota ante China, ha completado una primera fase casi perfecta, incluyendo el partido contra el 'Dream Team'. Pero, cuidado, que eso puede ser un arma de doble filo. No hay que pensar que sólo comparando las trayectorias en el país asiático ya tenemos ventaja y vamos a ganar. Muy equivocados estaríamos si pensáramos eso.
Así que sólo nos queda esperar al partido de hoy, día clave para el baloncesto femenino español, que por primera vez en su historia y tras tres participaciones en unos Juegos Olímpicos puede entrar en la lucha por las medallas, después de los intentos fallidos en Barcelona, donde fuimos quintas, y en Atenas, donde sólo alcanzamos la sexta posición. |