USA es USA y contra eso no se puede hacer nada. Si tu metes una canasta y ellas meten tres, te ganan. Eso es así. Pero lo que más miedo da son los porcentajes que han tenido las americanas ante nosotras. Aún así, hemos maravillado a todo el mundo durante el primer tiempo, tocando el cielo con el juego que estábamos desplegando. He recibido muchos mensajes al móvil de todos esos que sin ver a las chicas criticaban tan sólo por ser baloncesto femenino. Ahora ya saben por qué estoy enamorado de este deporte tan discriminado.
Grande Nuria Martínez, grande la base catalana. Con este partido, siempre desde mi humilde opinión, se ha ganado la titularidad definitva. Ha ido de menos a más y contra las yankis ha dejado claro que el cambio generacional es obligatorio realizarlo. Elisa Aguilar no anda muy fina en la dirección de juego y eso se nota en la cantidad de minutos que juega. Nuria titular ¡YA!.
El partido en líneas generales me ha sorprendido. No esperaba ir al descanso cinco abajo ni mucho menos dando la gran imagen que se estaba dando. Esos veinte minutos quizá han hecho que el batacazo al final del partido me haya afectado más, aunque sinceramente ya estaba preparada para lo que venía. Evaristo ha movido bien el banquillo, ha sabido motivar a sus jugadoras a pesar del marcador, y sobretodo y lo más importante, ha ilusionado a todo un país que viendo lo visto sobre el parqué ante USA sueña con morder el metal en la foto final. Sa igual si de oro, si de plata o de bronce, pero jugando así, se gana a cualquiera...salvo a las americanas, que han demostrado una vez más que son la mejores del mundo.
Ahora me voy a comer. Hoy no tengo sueño, sino hambre. Y es que es tan sacrificado esto de seguir el baloncesto femenino...jejejeje.
Nos vemos el domingo a las...¡3 de la mañana! ante Mali. Esperemos que al final estemos segundas de grupo y evitando los temibles cruces ante Rusia o Australia.
...y que viva la República Checa...