España 74-55 República Checa
El partido comenzó sin ser televisado, ya que TVE decidió demorar la emisión para poner la competición de 200 metros mariposa donde Michael Phelps ganó su cuarta medalla en Pekín, algo que quizá se entienda en menor medida ya que no participaba ningún español y en la emisión estaba señalado que a las 5.15 de la mañana empezaba el partido entre España y Repíblica Checa, por lo que el madrugón de los amantes del baloncesto femenino no habrá sentado nada bien a los más atrevidos. Para más INRI, el partido seguía sin aparecer pasadas las 5.30 en detrimento de la competición por equipos que suponía, minutos más tarde, el quinto oro del nadador americano en las Olimpiadas.Así, la única opción que se tenía para seguir el partido era la de navegar por varias web que daban el resultado on-line, y las noticias no eran muy esperanzadoras, ya que España perdía a los cuatro minutos de partido por seis puntos (7-13).
No fue hasta el final del primer periodo cuando Diego Martín comenzó con los comentarios del partido y el marcador estaba en 15-21 a favor de las checas, donde Anna Montañana era la más entonada de las nuestras con 8 puntos. Amaya Valdemoro anotó la primera canasta del periodo que ponía a España a cuatro puntos del rival (17-21). La madrileña, a sabiendas de que tenía que ser líder del equipo en un partido tan trascendental como el que se estaba jugando, se echaba el equipo a las espaldas y corría al contraataque continuamente. La defensa de las nuestras se mantenía fuerte, pero los fallos de las checas en ataque no los estaba aprovechando España con rebotes defensivos, algo que permitía a la República Checa mantenerse por delante en el marcador a pesar de jugar con un poco de pasividad. Cindy Lima, con un buen robo de balón bien medido en línea de pase, echaba un poco más el cerco sobre el partido con el 21-23 a los cuatro minutos de cuarto. La explosividad y velocidad en la dirección de juego de Nuria Martínez daba a España el control del partido en el momento en el que Evaristo Pérez ponía todos los centímetros posibles en pista -Lima y Pascua jugando juntas- , aunque el experimento no duró mucho tiempo, ya que Lima fue sustituída por una Abalde muy nerviosa que a pesar de perder dos balones consecutivos empató el partido (23-23) tras una asistencia de Martínez en la pintura. Con el partido un poco espeso en ataque por parte de los dos equipos el seleccionador español decidió jugar los últimos minutos antes del descanso con Elisa y Nuria en pista para infringir más electricidad al juego e intentar irse al descanso por delante en el marcador, algo que consiguió gracias a dos tiros libres anotados por Isa Sánchez (28-27) justo antes del final.
El quinteto inicial de España comenzó el segundo tiempo, como era de esperar. Evaristo confió en Elisa, Palau, Torrens, Montañana y Pascua para romper el hielo en el partido y ahí vinieron los mejores minutos de España en el partido. Era el momento de romper el partido y abrir hueco y eso lo sabía Elisa Aguilar, quien tras un par de canastas de sus compañeras-una de Luci Pascua y otra de Montañana- tiró de su efectivo tiro de tres puntos para poner la directa en el partido (37-29). Un tiro de Torrens ponía la máxima para España en el electrónico (37-27), pero Kulichova, con dos buenas jugadas, no dejaba que la diferencia siguiera creciendo (37-31). El partido entró en una fase de desorden que claramente benefició a España. Amaya Valdemoro y Anna Montañana comenzaron su recital en ataque y el resto acompañaba con una grandísima defensa muy bien colocada apretando en las líneas de pase y con dos triple de Amaya y seis puntos de Montañana el partido se ponía de cara de las nuestras (55-38), que se colocó en zona para precipitar los tiros lejanos de unas checas que no veían aro de ninguna manera y a las que se les escapaban las opciones de victoria para afrontar el último periodo (58-38).
Con el partido controladísimo España tan sólo tenía que parar su juego y hacer pasar los últimos diez minutos, pero las nuestras querían más y se encomendaron para machacar al rival. Esas ganas de rematar aún más a la República Checa permitió un parcial de 0-6 en contra (58-44) que metía en el partido a Veselá y compañía, que abusaban en exceso del tiro exterior. Un triple de Isa Sánchez oxigenó el juego de una España un tanto ansiada por ganar, y que encontró en Nuria Martínez un soplo de aire fresco a la hora de encontrar la tranquilidad necesaria en la dirección de juego. Aún así, Machova hacia inútil el triple de Sánchez con un dos más uno (61-47) y Veselá ponía el parcial en 3-11 (61-49), entrando España en un estado de nervios que le hacía buscar una y otra vez malos tiros y perder balones incomprensibles. A los dos últimos minutos se entró con la dinámica de los tiros libres bien aprendida. Amaya Valdemoro y Luci Pascua anotaban sendos tiros que colocaban los catorce puntos de renta para España. El partido olía a victoria más que nunca y más tras una precipitación incomprensible desde la línea de 6.25 de Mokrosova cuando no tenía compañeras al rebote que aprovechó Laia Palau para correr a la contra y anotar una bandeja que dejaba el partido visto para sentencia (71-55). Así, y tras un buen festín de pases en las dos últimas posesiones, España logró una victoria más que merecida que le coloca en una posición privilegiada a la espera de un tropiezo chino en alguno de sus partidos (74-55). Un día más, Anna Montañana la mejor de la selección.
ESPAÑA, 74 (15+13+30+16): Montañana (20), Palau (4), Aguilar (8), Torrens (5), Pascua (7) -cinco inicial- Nicholls (-), Lima (5), Valdemoro (13), Sánchez (10), Revuelto (0), Abalde (2) y Martínez (0).
REP. CHECA, 55 (21+6+11+17) Vesela (9), Vecerova (6), Machova (11), Kulichova (5), Viteckova (12) –cinco inicial- Hejdova (0), Hartigova (5), Uhrova (0), Sujanova (0), Svobodova (0), Mokrosova (4) y Elhotova (3).
Lo mejor: España mejoró mucho en defensa en los momentos importantes del partido y el rebote fue en muchos instantes el fuerte de las nuestras, dejando a la República Checa sin segundas opciones que se convirtieron en ataques rápidos de las bases españolas y canastas fáciles. Amaya Valdemoro parece que va para arriba justo cuando más se le necesita. Bien por España.
Lo peor. Cuando se ganaba de 20 fuímos incapaces de parar el encuentro y manejar el tiempo a nuestro favor. Sólo respiramos cuando el juego checo se convirtió en un recital de triples sin acierto. En partidos posteriores hay que pensar más en amarrar la victoria antes.