Quizás muchos aficionados al leer esta noticia en distintos medios de comunicación hayan dicho “ya lo sabia, estaba cantado” y cierto es puesto que prácticamente desde principio de temporada el posible regreso de Dusko Ivanovic al TAU era la comidilla entre los graderios del Fernando Buesa Arena. El contrato de tan solo un año que tenía el ahora ex entrenador Neven Spahija y la posterior destitución del técnico montenegrino hasta entonces en el AXA F.C.Barcelona hacían que estos rumores cobraran más credibilidad. Una vez acabada la temporada y con Spahija fuera del banquillo baskonista empezaba la carrera por saber quien iba a ser el próximo entrenador del TAU, se barajaron varios nombres, Pesic, Panigiani, Scariolo, pero el que partía con ventaja en esta carrera era sin lugar a dudas Dusko Ivanovic, debilidad absoluta de Josean Querejeta.
Y tras unas semanas marcadas por las renovaciones (Mickeal y Splitter) ha llegado la noticia que todo aficionado baskonista esperaba, saber cual es la identidad del nuevo entrenador del TAU, y este no es otro que Dusko Ivanovic. El preparador montenegrino regresa a Vitoria tras un periplo de año y medio en el AXA F.C.Barcelona donde fue cesado como entrenador el pasado mes de febrero después de una racha de malos resultados, abandonando el club habiendo ganado únicamente una Copa del Rey (Málaga 2007). De todos es sabido la admiración que Ivanovic siente por el club baskonista y por la afición a la que no ha dejado de mandar elogios desde la distancia, ahora regresa a la que fue su casa durante cinco años con ánimos y ambición renovados, “quiero un equipo con carácter, que sea lo mas competitivo posible, con los mejores jugadores que podamos fichar y luchar por todo”, Ivanovic en estado puro.
Ivanovic regresa a Vitoria tras firmar un contrato que le mantendrá al frente de la escuadra vitoriana durante los próximos tres años en lo que supone su segunda etapa en el Baskonia. Según palabras del propio Ivanovic no le costo nada al decidirse por el TAU, “no me costo. Llegamos rápido a un acuerdo”. Ahora tras unas pequeñas vacaciones el nuevo técnico baskonista le queda un largo verano donde tendrá que ponerse manos a la obra para moldear al equipo de cara a la temporada que viene que como siempre será exigente y donde el TAU nuevamente aspira a lo máximo.