Un decimoséptimo puesto en ACB. Cuatro victorias en diecisiete partidos. Un equipo dormido en la primera mitad y que lo da todo en la segunda. Son éstas las razones más visibles por las que
Cajasol ha tenido que destituir a Rubén Magnano como técnico del Cajasol. Y no se ha ido muy lejos el club hispalense para encontrarle sustituto:
Manel Comas es el elegido para tratar de encauzar este barco con rumbo a la LEB que es Cajasol.
El catalán vuelve por tanto a un equipo que ya cogiera la pasada temporada y en el que protagonizó unos desagradables incidentes con Demetrius Alexander al denominarle
"NAF, Negro Atlético Fraudulento" que incluso hicieron saltar las alarmas del racismo por parte de algunos colectivos. Ante aquello, Comas defendió la honra de Alexander y se autorridiculizó llamándose
"BAF; Bigotudo, Absurdo y Fanfarrón".
Por su parte, Magnano, quien dijo en Málaga tras perder ante Unicaja no querer
"bajarse del barco aunque Cajasol no es mío", finaliza su primera experiencia en la ACB con un pésimo bagaje, dejando al equipo en puestos de descenso y dando una nula sensación de buen equipo en comparación con los nombres que lo componen.