La venta de la plaza iría acompañada de la dimisión de Butti, quién se encuentra muy contrariada por el escaso apoyado que ha recibido por parte de la nueva corporación de la localidad, ya que anteriormente existía un compromiso fuerte entre el club y el ayuntamiento que presidía Javier Morató.
La política ha entrado de lleno en el mundo del basket, ya que un pacto entre PSOE, BLOC y PSD pondrá como nuevo alcalde al socialista Luis Serna descansando a Morató de la alcaldía y del apoyo institucional al baloncesto.
La dimisión de Butti trae consigo la perdida del aval y la venta de la plaza, candidatos no le faltan a Calpe ya que Vigo, Torrevieja y Almería han mostrado su interés en hacerse con la plaza aunque todo parece indicar que será el primero de ellos el que finalmente la consiga.
Butti declaró que los nuevos dirigentes "no quieren baloncesto de élite en Calpe”. La medida está pendiente de resolución y de la posible venta del club.