La selección española se ha quedado a menos de un minuto de haberse clasificado para las semifinales. Aún así, el encuentro de esta tarde contra la selección rusa será recordado como uno de los más parejos que han disputado ambos equipos. Amaya Valdemoro estuvo cerca de igualar un encuentro donde la selección nacional fue de menos a más.
El encuentro arrancó fuerte, con ambos equipos imponiéndose de la mano de sus mejores jugadoras: Korstin anotaba para la selección rusa, mientras que para las de Mingo Díaz los puntos llegaban a través de un bloque muy conjuntado. Por mas que la buscaban, Maria Stepanova no conseguía encontrar su posición bajo aro; así, solo dependían de la anotación de la alero del Samara, que se fue en ese primer cuarto hasta los ocho puntos. Mientras tanto, España anotaba desde todas las posiciones, en estático y al contraataque: triples de Valdemoro y Montañana hacían que la ventaja aumentase. España podía tranquilizarse mientras las canastas llegasen solo por parte de una jugadora, que luego fue defendida por Nuria Martínez de manera magistral. El segundo período marcó un antes y un después en lo que habíamos visto: Igor Grudin se jugaba el puesto en este encuentro, y empezó a introducir variaciones, tanto en quien debía jugarse los balones (Vodyopanova fue la elegida en este cuarto) y a recuperar la intensidad en defensa, plantando una zona 2-3 que en ningún momento las españolas fueron capaces de romper: tan solo seis puntos llegaron en este cuarto, la mitad de ellos desde la línea de tiros libres. La defensa zonal se le atoró a Mingo Díaz, que intentaba romper moviendo el balón por fuera y probando sin suerte en la penetración (Marta Fernández falló dos entradas a canasta donde se le caía el balón de las manos); volvía el equipo ruso a tener la sartén por el mango y recuperaba la ventaja cedida en los primeros diez minutos: un 15-0 en los primeros seis minutos del segundo período rompieron la dinámica, y daban la iniciativa a Rusia, en donde empezaba a reaccionar Stepanova.
Tras la reanudación la cosa volvió a cambiar: España cambió a defensa zonal 3-2 y el ataque ruso comenzó a trabarse. Volvieron también las de Grudin a la defensa zonal pero ya era tarde, volvían las de Mingo Díaz a ponerse por delante en el marcador, a base de buenos tiros tanto de dos como de tres puntos. Las canastas llegaban de la mano de Valdemoro y de Elisa Aguilar, que además provocaba la cuarta falta de Rakhmatulina, lo que atoraba aún más a la selección rusa en la faceta ofensiva. El último período arrancaba con ventaja para España, pero poco a poco la intensidad rusa aumentaba: la defensa sobre Amaya hacía que la de Alcobendas perdiese muchos balones en tiros muy forzados y que agotase las posesiones que no tiraba la alero. Hasta los últimos cinco minutos España mantenía la ventaja de cuatro puntos que tenía al iniciar el último cuarto. A partir de este momento, el juego interior ruso se empeñó en buscar las faltas de Eva Montesdeoca, que se cargó con tres en apenas cuatro minutos para ser eliminada del encuentro. Un parcial de 0-9 devolvía la ventaja a las rusas, aunque España volvía a ponerse a una canasta de la mano de Amaya Valdemoro con un triple contra cuatro defensoras (no debió ver la caída de Shchegoleva previa a su acción). En el siguiente ataque, la defensa individual española forzó la perdida de Stepanova y se quedó con los últimos 30 segundos. Dos posesiones tuvo en sus manos Amaya Valdemoro para igualar el encuentro: un tiro de cuatro metros, reboteado por Anna Montañana, y una penetración que se quedó bailando en el aro. Buscando el rebote, Montesdeoca cometería la quinta falta y llevaría a Vovopynova a la línea de 4,60, donde no fallaría ninguno de los dos lanzamientos. Pocos segundos quedaban en el luminoso para que Valdemoro volviera a intentar una bandeja que ya era inútil para igualar, solo para no perder el basket average. Poco faltó para que España se metiese por primera vez en unas semifinales; ahora, jugará mañana para buscar la clasificación para disputar el partido por el quinto y sexto puesto, intentando igualar la quinta plaza conseguida en el Mundial de China de 2002.