Espectacular. Pocas palabras más caben para definir el partido realizado por la selección española frente a la actual campeona de Europa, que le ha servido para proclamarse Campeona del Mundo con todos los honores.
La baja de Gasol marcó los previos del partido. Los jugadores salieron a calentar con una camiseta que ponía "Pau también juega” como un pequeño homenaje al que ha sido el alma del equipo a lo largo de todo el campeonato.
Los minutos iniciales fueron de tanteo, con intercambio de canastas. España comenzó a dejar vislumbrar la gran defensa que realizó durante todo el encuentro. Felipe Reyes no permitió que el equipo echara de menos a Pau Gasol, sufriendo constantemente en el banquillo. Su segunda falta personal en elminuto 6 le relegó al banquillo, pero su ausencia fue bien suplida por un enorme trabajo en equipo. Un parcial de 0-8 sirvió para que la selección comenzara su distanciamiento en el marcador (9-16 min.8) y que los griegos comenzaran a desesperarse. Los primeros diez minutos se cerraron con un 12-18 en el electrónico.
Navarro y Garbajosa, simplemente espectaculares, anotaron un 0-10 de inicio que daba a España una máxima diferencia que parecía increíble frente a los griegos (12-28 min.13). Cuatro minutos tardaron los griegos en anotar. La tremenda defensa española se convirtió en prácticamente infranqueable, mientras que el ataque español funcionaba casi a la perfección. Papaloukas no terminaba de explotar sus virtudes en la dirección de su equipo, mientras que Papadopoulos y Schortsianitis se desesperaban dentro de la zona. Con este panorama, las diferencias no podían hacer más que crecer, y al descanso alcanzaban los veinte puntos, 23-43.
Grecia trató de salir fuerte, intentando remontar un partido que ya estaba muy difícil. En cambio, España comenzó muy errática en ataque, con muchos fallos, pero el trabajo defensivo impidió que los helenos se acercaran demasiado en el marcador. Muy pocos puntos en estos diez minutos por parte de ambos equipos. España no aprovechó los infinitos fallos de los jugadores griegos y sus malos porcentajes, y al final del cuarto las diferencias se mantenían igual, 34-54.
Sólo faltaban diez minutos para alcanzar la gloria, y España salió a sentenciar el encuentro. Sendos triples consecutivos de Navarro y Garbajosa y una canasta de Berni servían para ampliar la diferencia y dejar el encuentro prácticamente sentenciado (36-62 min.34). España se crecía, Navarro apuntillaba, Gasol disfrutaba en el banquillo y Grecía intentaba mantenerse dentro del partido, desesperada ante el poderío español. A falta de dos minutos, y durante el tiempo muerto de televisión, los griegos se tapaban la cara con las toallas, mientras en el banquillo español todo eran sonrisas y abarazos. Al final 47-70, y España que entra en la historia por la puerta grande.