Poca historia ha tenido el partido España-Japón. Dominio de principio a fin de la selección que, con la primera plaza ya asegurada, no se relajó y salió como un auténtico rodillo que aplastó de principio a fin a la selección nipona.
La buena noticia en el primer cuarto fue el debut de Felipe Reyes, que contó con algunos minutos para probarse después de su lesión. Los japoneses sólo se mantuvieron los primeros diez minutos, pero aún así el primer período se cerró con trece de ventaja para los españoles, 14-27.
Gasol, Garbajosa y Navarro siguen siendo el triángulo mágico de este equipo, y frente a la débil defensa japonesa se pusieron las botas. Un parcial de 11-0 colocaba el marcador por primera vez en los veinte de diferencia (23-43 min.17), con los que se llegaba al descanso, 27-47.
En la reanudación, los españoles lograron el gran despegue en el marcador. Su seriedad en defensa, sumado al mal ataque de los japoneses, y a una buena actuación de Gasol, Garbajosa y Navarro, llevaron a la selección a anotar un 19-0 de inicio que aventuraba una duferencia escandalosa en el marcador (27-66 min.27). La primera canasta de los japoneses llegó siete minutos después del inicio del tercer período, mientras España se cebaba costa de su rival. Un triple de Mumbrú daba 40 de ventaja a los españoles (34-74 min.39) y, al final del cuarto el electrónico reflejaba u contundente 78-36.
Como viene siendo tónica habitual en los partidos de España, el último cuarto pasó con menos historia que los tres anteriores. Los de Pepu Hernándes llegaron a los cincuenta de diferencia (41-91 min.34), sin ninguna piedad sobre su rival. Finalmente, el 55-104 refleja que España fue netamente superior a Japón.
La selección se mantiene invicta en esta primera fase del Mundial. Este sábado, llega la hora de la verdad, los octavos de final frente a una selección de Serbia y Montenegro que ha perdido en los dos encuentros jugados frente a España en la fase de preparación.