¡Mr. Catering! Esta España que ilusiona cada día más arrasó otra vez en Hiroshima, esta vez contra una Alemania que no logró encontrar su sitio en el campo asfixiado por los cambios de defensa constantes del combinado español, y por la actuación inconmensurable de un Calderón que con un 7/8 en tiros de campo y con una dirección que ya quisieran para sí muchos directores de orquesta, encestó, defendió y repartió balones a diestro y siniestro.
"Hay que destacar la calidad que tiene nuestra selección, hoy he aportado más en mi faceta anotadora porque el equipo así lo necesitaba, pero definitivamente me quedo con la victoria colectiva” declaraba Calderón minutos después del partido, que para él ha sido “perfecto, hemos tenido algunos errores en algunos momentos quizás por los nervios, pero al final hemos sido listos, y hemos resuelto”.
Alemania, que como la define el propio Calderón es “posiblemente el equipo con el que nos jugábamos la primera plaza” no encontró a sus estrellas cuando las necesitó, especialmente a Nowitzki, que fue literalmente acosado por un Garbajosa que merece mención aparte y más. Concentrado en la defensa, ha aportado también, como siempre, puntos en los momentos clave del partido.
Ciertamente, es muy difícil destacar a un sólo jugador de esta marabunta de buenos profesionales, que como dice Calderón “aportan su granito de arena en cada partido”. Sólo hay que comprobarlo con una cifra muy característica: nueve jugadores de España han traspasado hoy la frontera de diez minutos en el campo ¿Cómo quedarse con uno? Gasol, como siempre, estelar, Navarro deja sin palabras, Berni Rodríguez, Rudy Fernández, Jiménez… ¿Quién dijo que en España solo había dos o tres buenos jugadores?
Teníamos ganas de Alemania, así lo decía Navarro, pero también aseguraba hoy que “todavía quedan dos partidos, y no hay que relajarse con Angola”.
Pero como dijo Calderón a tres minutos de la conclución del choque: “Vamos de 21… ¡pues hay que ganar de 31!”.
¡Jugón!