Desde la Cancha J21 Liga Endesa > 901 triples de Navarro
Como cada jornada aquí encontraréis las crónicas de los partidos, con declaraciones de los jugadores, ruedas de prensa de los entrenadores y las mejores fotografías.
Jordi P. Camí. Juan Carlos Navarro fue el protagonista del partido. Primero porque superó la barrera de los 900 triples en ACB y sigue su persecución a Alberto Herreros. Y en segundo lugar porque fue clave para romper el encuentro ante Fuenlabrada en los primeros minutos. Los azulgrana siguieron con la dinámica de reivindicarse y saltaron a la cancha muy metidos con un parcial de 9-0.
La clave fue atacar el pick'n roll de los fuenlabreños y en eso Navarro es un maestro. Anotó cuatro puntos consecutivos y cuando le hacían el dos contra uno, la doblaba a Ndong, que sigue con su segunda juventud para anotar 11 puntos en el primer cuarto. El resultado en este primer período lo dice todo, 26-13. Los madrileños ya fueron a remolque todo el partido y ni las variantes defensivas ni la dupla Diuof-Penney le sirvieron.
Por su parte, los azulgrana recuperaron su mejor defensa y el dominio del rebote, mientras en ataque tuvieron paciencia para buscar la mejor opción, 25 asistencias, y tuvieron un gran porcentaje de tiro, incluidos 14 triples. Además volvió a aparecer Lorbek, que junto a Mickeal y Perovic también se sumó a la fiesta. Xavi Pascual también tuvo el detalle de dar minutos a Josep Pérez, que coincidió en la pista con dos canteranos más, Rabaseda y Navarro. Una tripleta exterior de la casa.
Caja Laboral Baskonia 67 - 65 Blancos de Rueda Valladolid
Txema Trejo. Victoria y gracias. Así podríamos resumir lo acontecido en el segundo partido que el Caja Laboral ha disputado en el Buesa Arena, un partido en el que el publico respondío pero que asistió a un encuentro soporifero y en el Caja Laboral ha estado coqueteando con la derrota e incluso con una peligrosa prorroga. Enfrente un Blancos de Rueda Valladolid que planteo un partido serio, en el que todos los jugadores aportaron, y solo la mala suerte en un último minuto en el que los errores privaron al equipo pucelano de una victoria que hubiera merecido.
Las cosas no comenzaban bien para los vitorianos, Mirza Teletovic tuvo que abandonar el partido apenas habían transcurrido dos minutos de partido, el capitán baskonista se había sentido indispuesto antes del partido pero decidió jugar, abandono la cancha y el Buesa Arena de manera inmediata. Mientras tanto el Blancos de Rueda aprovechaba esa circunstancia para comenzar mandando en el marcador, manteniendo la distancia en todo momento y anulando por competo los pequeños parciales de los baskonistas. Pero las rotaciones y la casta de San Emeterio eran mas que suficientes para que el Caja Laboral cerrara este cuarto inaugural por delante (16-11).
Ninguno de los dos equipos conseguía imponer su ley, el Caja Laboral seguía preso de sus errores dando alas a un Blancos de Rueda que no desaprovechaba la ocasión. Un parcial 0-8 de inicio cortocircuitaba a un Baskonia al que ni las rotaciones ni los tiempos muertos lograban obrar la reacción esperada (18-21 min.15). Los de Ivanovic solo lograron igualar el marcador incapaces de parar a un Curtis Borchardt que ha demostrado que sus rodillas tienen mucha guerra que dar. Igualdad al descanso (31-32) pero con sensaciones muy dispares.
El Baskonia lo volvía a intentar, pero los parciales (4-0) nada mas salir de vestuarios, no tenian la continuidad deseada, el Blancos de Rueda no parecía ese equipo colista (55-50 min.30), había partido. El 64-57 (min.36) hacía pensar con ese "arreón" del Caja Laboral que todo el mundo esperaba, pero Robinson enmudecía el Buesa Arena con triple. Diego García se convirtió en el heroe y villano de la función, heroe por culimar la remontada con un estratosferico triple a escasos segundos del final, y villano por una perdida de balón y al desacierto desde la línea de tiro libre. Olesón con el cronometro exhalando sus últimos segundos anotaba una canasta que valía un partido ante una grada que se llevaba las manos a la cabeza y suspiraba tranquila ante un partido que se mostraba "aparentemente tranquilo", pero en la Liga Endesa no te puedes fiar ni del colista.