UCAM Murcia y Blancos de Rueda Valladolid destituyeron a sus entrenadores la pasada jornada de liga tras sendas derrotas frente al FC Barcelona Regal y el CAI Zaragoza respectivamente.
De esta manera, tanto Luis Guil como Luis Casimiro se añaden a Paco Olmos, ex entrenador del Valencia Basket, como los tres entrenadores destituidos hasta el momento en la Liga Endesa.
Despedida en Murcia
Por parte de los murcianos, Luis Guil, que ya había sido ratificado la semana anterior, deja la disciplina del club en la que era su segunda temporada. En la primera deslumbró consiguiendo el ascenso de la Adecco Oro a la Liga Endesa, con el récord de victorias en la categoría y un balance impresionante (30 victorias y 4 derrotas).
Pero esta temporada estaba siendo mucho más complicada. La marcha del equipo no estaba siendo la prevista y estaban situados penúltimos, con 4 victorias y 14 derrotas, tras perder los últimos cinco partidos de liga de manera consecutiva. Estas desoladoras derrotas y la mala imagen mostrada por el equipo, han sido los factores culminantes para cesar al técnico sevillano.
El hecho de no saber gestionar los finales de partido y los momentos claves como ante Caja Laboral, Lucentum Alicante o Lagun Aro GBC, partidos yendo a remolque y sin rumbo (Unicaja de Málaga) o los descalabros sufridos en casa ante uno de los rivales directos para evitar el descenso como el Blusens Monbus (60-85), el del Real Madrid (60-91) o el esperpento de partido en el Palau Blaugrana (90-53) ante un FC Barcelona Regal mermado (y en uno de los pocos partidos que han televisado a UCAM Murcia a nivel nacional), han colmado el vaso murciano, al igual que su mal bagaje como foráneos (una victoria en 9 partidos).
Por todo esto, el Consejo de administración ha decidido que Luis Guil no continúe al frente del equipo. Y es que aunque jugadores como Robert Kurz, que fue fichado para ser una de las referencias o Ime Udoka, un jugador de gran calidad fichado con la liga ya empezada y con pasado NBA, hayan rendido muy por debajo de lo esperado, siempre es más fácil destituir al entrenador, como así ha sido.
Guil asume la situación. “Cuando vas penúltimo en la clasificación es que hay muchos fallos, la mayoría míos” espetaba, aunque reconoce que “es el día más duro desde que me dedico al baloncesto” pero “los resultados son los que mandan” aunque él se sentía “con fuerzas” para revertirlo.
Asimismo, y sin querer ponerlo como excusa, ha comentado que por diferentes circunstancias (calendario, lesiones…) el equipo entero con el que comenzó la temporada, ha estado tan sólo un partido en 18 jornadas, aunque destaca que los jugadores han tenido un trabajo sensacional en el día a día y que lo han hecho con honradez, pero que han fallado los domingos, cuando tenían que demostrarlo en los partidos.
Pese a todo, el andaluz se va muy agradecido y reconociendo que el día más feliz de su vida, lo vivió cuando ascendió al equipo el año pasado a la ACB, con un pabellón repleto y un ambiente único. Nadie ha puesto en duda el trabajo ni la dedicación de un entrenador que ha sido cuestionado exclusivamente por sus resultados.
El nuevo inquilino del banquillo de UCAM Murcia será Óscar Quintana, el cual dice llegar con “muchas ganas e ilusión” para intentar “conseguir la permanencia” en la Liga Endesa, y dice estar muy contento de que hayan pensado en él para reflotar al equipo.
Despedida en Valladolid
El otro entrenador damnificado, Luis Casimiro, deja el Blancos de Rueda Valladolid después de unos resultados igualmente nefastos, los cuales le han condenado en demasía. Esto, y que en el último partido de liga en el Polideportivo Pisuerga ante el CAI Zaragoza, el público vallisoletano pidiera su dimisión, lo cual agilizó que la Junta Directiva de la entidad tomara esta decisión.
Pese a todo, el presidente del equipo José Luis Mayordomo reconocía que “es un disgusto muy grande la decisión de sustituir a Casimiro” por el gran trabajo realizado por éste, pero que era “inevitable por los resultados deportivos”. Mayordomo no quiso dejar pasar la oportunidad de alabar su figura “por su capacidad para sobrellevar los contratiempos aludidos sin ningún tipo de queja, ni privada ni pública” y dice que ha sido un entrenador con mucha “dedicación, señorío y magnifica profesionalidad”.
A favor del técnico manchego hay que decir que ha tenido que lidiar con innumerables problemas deportivos, extradeportivos y económicos. Se encontró con un equipo desmantelado sin sus mejores jugadores de la temporada pasada, y la situación económica se ha agravado durante el curso, hasta tal punto que el club se ha visto obligado a entrar en una ley concursal hace apenas un mes. Demasiadas piedras en el camino para que la cosa funcionara correctamente.
Colistas, con 4 victorias y 14 derrotas en su haber, los pucelanos no han ofrecido una buena imagen durante la temporada y han perdido contundentemente en varias ocasiones. El 91-64 ante Lucentum Alicante, 78-57 ante Unicaja de Málaga, el 65-76 frente a un rival de su liga como UCAM Murcia, el 70-89 frente al Gran Canaria 2014 o la derrota en la última jornada por 58-73 ante el CAI Zaragoza, son sólo algunos ejemplos de ello.
El equipo se ha reforzado a lo largo de la temporada con Aloysius Anagonye, Samo Udrih, Curtis Borchardt y Eduardo Hernández-Sonseca (y se ha desprendido de Dalibor Bagaric, Michael Umeh y Kahiem Seawright) pero aunque la imagen ha mejorado considerablemente en algunos partidos (victorias ante Valencia Basket y Blusens Monbus y muy buena primera mitad ante el Gescrap Bizkaia Bilbao), los resultados no han sido para tirar cohetes. Dos victorias en los últimos 12 partidos, y sólo una victoria (en 9 encuentros) lejos de Valladolid.
Roberto González, el hasta ahora segundo entrenador, será el que se haga cargo del equipo hasta final de temporada e intente mantener al Blancos de Rueda Valladolid en la Liga Endesa. Y es como bien dice el capitán en funciones del equipo, Isaac López, “tenemos que afrontar este cambio y dar un paso adelante”.
En estos dos casos vemos algunas similitudes, como el hecho de que pese a saber del buen hacer de sus preparadores, buscan un revulsivo con el cambio, y que ha sido cuando se han visto con la soga al cuello (ambos ocupan los dos últimos puestos de la liga en zona de descenso) ha sido cuando se han acabado decidiendo. Moncho Fernández, entrenador del Blusens Monbus, que actualmente ocupa la antepenúltima posición en la tabla clasificatoria empatado a victorias-derrotas con UCAM Murcia y Blancos de Rueda Valladolid, y que está siendo bastante cuestionado, podría ser el próximo en caer.
Sorprende también que en las 16 primeras jornadas de liga no cayera ningún entrenador, y que en apenas una semana lo hayan hecho hasta tres. Con esto queda claro, que el ecuador de la temporada, es un buen punto para valorar cómo lo está haciendo el equipo, si está cumpliendo los objetivos y, si no es así, buscar soluciones, como sucedió con Paco Olmos (Valencia Basket) y como ha sucedido con Luis Guil y Luis Casimiro recientemente.
Y tras contratar al croata Velimir Perasovic, los valencianos ya han sumado dos victorias (aunque en la primera todavía no estaba él en el banquillo) en Liga (85-71 contra Asefa Estudiantes) y en Eurocup (en la difícil cancha del CEZ Nymburk por 71 a 80), surgiendo el efecto esperado. Este debe ser el cristal para murcianos y vallisoletanos.
Además, Óscar Quintana y Roberto González, podrán aprovechar el parón tras las próximas dos 2 jornadas por la disputa de la Copa del Rey de Barcelona, para trabajar mejor con el equipo y inculcarle sus sistemas. .
Veremos si UCAM Murcia y Blancos de Rueda Valladolid logran enderezar el rumbo y si acaban consiguiendo el objetivo de la permanencia. Badalona será el primer test para los pimentoneros (frente al FIATC Mutua Joventut) mientras que San Sebastián será el de los pucelanos en su duelo frente al Lagun Aro GBC.