El pívot americano llegó este verano a la Penya procedente de la D-Leauge para convertirse en uno de los referentes del nuevo proyecto verd-i-negre con Salva Maldonado al timón. El jugador, que promedió 13,2 puntos y 8,6 rebotes en los Tulsa 66ers antes de llegar al conjunto catalán, declaró en su llegada que sus principales características eran “el juego interior, rebotear y defender”. Y tras unos primeros meses de aclimatación y adaptación, Williams ha mostrado todo su potencial en los últimos partidos ofreciendo grandes dosis de espectáculo y solvencia a sus aficionados.
Ahora promedia unos interesantes 9,4 puntos, 7 rebotes, 0,7 tapones y 2 mates por encuentro para un total de 11,6 de valoración en 25 minutos jugados de media. Pero si analizamos su trayectoria en el equipo de forma estadística podemos ver como comenzó muy fuerte pero poco a poco se fue diluyendo, como todo su equipo, hasta encontrar un punto álgido frente al Real Madrid (17 val), Alicante (25 val, su mejor partido) y Caja Laboral (23 val), muestra de que le van los partidos con rivales de altura. También ha tenido una gran actuación en el último encuentro, el derbi catalán contra el Manresa, en el que ha conseguido un 18 de valoración con 14 puntos, 7 rebotes y 4 mates.
Pero ahora mismo su juego va mucho más allá de los meros números estadísticos, que aun así son un buen ejemplo de su importancia en FIATC Mutua Joventut. Latavious Williams es el modelo en pista a seguir por sus compañeros y por todos los jóvenes jugadores del club, se esfuerza al máximo y no da ningún balón por perdido. Su técnica no es la más completa de la Liga Endesa ni es un jugador con muchos quilos para poder recular cómodamente de espaldas. Tampoco es muy alto (2,02).
Todos estos obstáculos que puede encontrar frente a otros jugadores en la pintura los compensa con una energía incalculable en cada minuto de juego y en una contundencia al finalizar sus acciones que le hacen prácticamente imparable si sus defensores le conceden medio metro. Lo que va ha pasar ya lo sabemos todos: mate contundente con grito incluido y la pelota hundida.
Cada vez se va mostrando más solvente en defensa, más atento que cuando llego a Badalona e imponente gracias a su capacidad de salto ante todos sus rivales. No es un taponador, pero siempre molesta al adversario dificultándole su tiro y capturando luego el rebote.
Williams ocupa plaza de extracomunitario y parece que su sociedad en pista con Pooh Jeter, el otro extracomunitario del equipo, va en aumento. A cada partido se entienden mejor y regalan fantásticas combinaciones con la finalización de Williams, que día a día asume un mayor rol en el equipo, un rol demandado desde su fichaje y que parece no tener problema en asumir.