El Bennet Cantu realizó un gran partido durante 35 minutos y le complicó mucho la vida a los azulgrana, que no resolvieron hasta el último cuarto a partir de la defensa. Por su parte, el otro favorito, Maccabi, tampoco perdonó en su visita a Kaunas.
Gianluca Basile recibió un caluroso y merecido homenaje antes de empezar el partido. Fue especialmente emotivo el abrazo entre él y Juan Carlos Navarro, aplaudido por ambas aficiones que estaban hermanadas. Sin embargo, estos festejos desconcentraron a los barcelonistas, que recibieron de inicio un parcial de 0-8 y estuvieron más de tres minutos sin anotar.
El artífice de esta arrancada italiana fue otro ex jugador azulgrana Denis Marconato, que anotó seis puntos consecutivos con su tiro abierto, tras el pick'n roll central. Basile también fue titular y dispuso de muchos minutos en cancha para demostrar que no ha perdido ni pizca de su gran mecánica de tiro. El homenaje no le puso nervioso, le motivó aún más y demostró que es un gran profesional.
Los transalpinos realizaron ataques muy largos, siempre por fuera, con muchos movimientos para acabar siempre con un buen tiro abierto, Basile o Micov fueron sus mejores exponentes. Mientras, en defensa eran muy agresivos para frenar los bloqueos y continuaciones locales, a base de meter muchas manos y ofrecer muchas ayudas.
Los azulgrana se atascaron ante tanta intensidad y Xavi Pascual no paró de mover el banquillo en busca de soluciones. La primera embestida la dio Mickeal, continuó Marcelinho con siete puntos en el primer cuarto e Ingles lo acabó de rematar. No obstante, los errores en la pintura, con el rebote o en el tiro pesaron más en la primera parte, donde fueron por detrás.
Tras la reanudación, llegó un concurso de triples, tras haber anotado sólo tres entre ambos equipos en los primeros 20 minutos. Pero el momento clave fue una técnica señalada a Eidson por protestar una falta. Esto encendió al público y al propio jugador, que se puso el equipo a las espaldas con 15 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias y 3 robos.
A él se unieron cerca del aro, Kosta Perovic y Erazem Lorbek, que anotó 11 tantos en la segunda mitad. Además, los azulgrana subieron líneas defensivas, lo que les permitió correr y dejar a los italianos con sólo dos puntos en siete minutos del último y decisivo cuarto. Aquí se acabaron las fuerzas del Bennet Cantu, que alzó la bandera blanca de rendición para acabar perdiendo de tan solo cinco puntos, muy valiosos para el basket-average.
Los italianos demostraron que son un equipo a tener en cuenta, con mucha experiencia y con una afición muy ruidosa. Además saben jugar en equipo, con mucha movilidad sin balón, no en vano todos sus jugadores anotaron al menos una canasta. Mientras, por parte catalana, sólo seis jugadores acabaron con puntos en su casillero, se echó a faltar a Sada, Ndong, Vázquez o Wallace.