El internacional español no entró con buen pie, y nunca mejor dicho, a la pista del Baskonia ya que su equipo iba perdiendo, y perdió, y él acabó lesionado. Unas molestias en la planta del pie que arrastraba desde hacía tiempo. Sin ir más lejos, no viajó a Polonia para enfrentarse al Asseco Prokom por la misma fascitis plantar.
Además, Xavi Pascual reconoció después de la derrota en Vitoria que el capitán azulgrana ya arrastraba molestias desde hacía varios partidos, pero que el jugador quería ayudar al equipo. Sin embargo, un entrenador responsable y unos servicios médicos responsables han de obligar al jugador a descansar y recuperarse bien, aunque él quiera jugar. Lo primero es la salud de Navarro.
Sobre todo, si la temporada no se juega toda en diciembre. Ahora el escolta catalán se puede perder un partido básico para el liderato de la liga ACB contra el Real Madrid el próximo 4 de enero, y también el inicio del Top-16 de la Euroliga. Esto sí que es importante y no los partidos contra Gran Canaria, Unicaja, Montepaschi o Caja Laboral, que se podían ganar sin el gran capitán.
Especial mención merece el partido en Italia, donde los azulgrana no se jugaban casi nada, ya que podían perder de menos de 17 puntos o ganar al Galatasaray para ser primeros de grupo. Una derrota que dolió mucho por cómo se produjo. Primero que los italianos tenían tres jugadores importantes lesionados, y luego que los azulgrana tenían el partido ganado con 15 puntos de ventaja al inicio del último cuarto.
Y es que los barcelonistas sufren cuando se encuentran defensas agresivas, con muchas manos y que encima se cierran. Dusko Ivanovic lo dijo claro en un tiempo muerto, quería que su equipo flotara el tiro de Víctor Sada, para que su defensor se hundiera y pudiera proteger el aro baskonista o realizar ayudas.
El base catalán necesita confiar más en su tiro, y lanzar cuando esté solo, para que su equipo no se encuentre estas encerronas, como ya les pasó la temporada pasada contra Panathinaikos. Y si las defensas se cierran tampoco se tienen que obsesionar con los triples, como les pasó ante Caja Laboral, con un 7 de 29, sólo un tiro menos que de dos puntos.
Se pueden meter balones dentro, penetrar y si hay ayuda doblarla o buscar un lanzamiento más cercano. Los pívots azulgrana suelen ser superiores a sus rivales y por eso tampoco se entendió que Lorbek no jugara los últimos minutos en Vitoria. Un jugador muy regular y que puede anotar tanto de dentro como de fuera.
Está claro que el equipo puede ganar sin Navarro, pero el problema ahora estará en la liga ACB, donde Xavi Pascual sólo podrá contar con 10 jugadores del primer equipo, ya que el escolta catalán es de los cuatro seleccionables e Ingles no le puede sustituir, en Euroliga sí. Precisamente del jugador australiano se espera que dé un paso adelante. Debutó a lo grande la temporada pasada, pero su rendimiento ha bajado en picado.
También se espera más de los nuevos fichajes Wallace y Rabaseda. El primero aporta defensa con faltas personales y en ataque sólo anota de tres puntos, mientras el segundo tiene pocos minutos, y los que tiene no los aprovecha porque salta a la cancha queriendo demostrarlo todo en poco tiempo.
De Perovic siempre se ha esperado que sea más contundente y dominante cerca del aro, porque su altura y físico es un privilegio. Quizás el problema con los pívots azulgrana es que son cinco jugadores que se tienen que repartir los minutos y cuando uno está en forma, por culpa de las rotaciones, debe sentarse en el banquillo y se enfría.
Mickeal ya sabemos que sale de una grave lesión y una temporada en blanco. Sin embargo, ello no quita que también debe dar un paso adelante y volver a ser ese alero decisivo. Xavi Pascual le está dando confianza y en los últimos partidos está disponiendo de muchos minutos y hasta sale de titular. No obstante, ante el Caja Laboral, los balones importantes que se jugó no estuvieron bien seleccionados, aunque al menos no se escondió.
Son dos derrotas seguidas que duelen ya que es la primera vez en la temporada que les pasa. Y más cuando hablamos de un equipo que no ha tenido ningún jugador NBA y por lo tanto no han sufrido cambio de cromos. Es la misma plantilla que empezó el año y ya llevan tiempo trabajando juntos. El próximo rival para romper la mala racha es el Galatasaray de Jaka Lakovic.