Nadie podía pensar antes del sábado a las 20h de la noche en Badalona que su equipo sería capaz de derrotar al Cajasol de Joan Plaza y ni mucho menos con la contundencia que sucedió. Como se bromeaba luego en la sala de prensa con Salva Maldonado, si fuese este el primer partido que viese un aficionado podría pensar que este equipo va para la Copa del Rey (objetivo alcanzable matemáticamente) y Maldonado, con una sonrisa en la boca, recordaba que este no era el primer partido de la competición.
Bromas aparte, los verd-i-negres jugaron su mejor partido con dos actores que cambiaron su rol de reparto por uno protagonista: Fede Van Lacke y Henk Norel. El primero no había tenido ninguna actuación destacada hasta el momento e incluso mostraba un potencial muy inferior al visto en su anterior campaña en el Blancos de Rueda. Hasta la décima jornada su mejor actuación fue contra Estudiantes (j5) con 15 de valoración y en sólo una ocasión superó los 10 puntos (13 contra Gran Canaria). Nada que ver con el partido que protagonizó contra Cajasol llevándose el MVP del encuentro con 25 de valoración (17p, 4/5 en triples, 3r y 6a).
Otro que dio un paso adelante fue Norel, que llevaba sólo 41 minutos de juego hasta el sábado, dando todo un recital a su público de entrega y eficacia bajo los tableros (12p, 5r y 16 val). Tras diez meses lesionado el pivota holandés recordó sensaciones ante un público que le regaló más de una ovación cuando era substituido.
Van Lacke y Norel brillaron con luz propia, pero el partido tenía otro protagonista: Christian Eyenga. El alero congoleño jugaba su quinto y definitivo partido con la Penya antes de volver a la NBA para vestir de nuevo la camiseta de los Cleveland Cavaliers. La baja del jugador, que consiguió inyectar una dosis de ilusión a la afición con su llegada al equipo, supone ahora un dolor de cabeza más a Salva Maldonado. Y no es debido a la aportación que haya podido hacer al equipo, que ha sido buena y de gran ayuda, pero que no ha condicionado el juego del Joventut promediando grandes cantidades de puntos.
Su baja es muy sensible porque desde la lesión de Pere Tomàs el club de Badalona sólo cuenta con Derrick Obasohan en la posición de alero. El refuerzo de Eyenga permitía un mayor abanico de opciones en las posiciones exteriores, pudiendo contar con Van Lacke y Jelinek como escoltas y con Eyenga y Obasohan como aleros. Ahora la situación cambia y vuelve a ser la misma de antes al fichaje del NBA.
Obasohan será el alero titular y Van Lacke deberá alternar las posiciones de escolta y alero, situación que no parece acomodarle demasiado en el FIATC Joventut. Con un Jelinek muy irregular pero progresando poco a poco sobretodo en aspectos defensivos y con un Obasohan capaz de lo mejor y de lo peor, Salva Maldonado necesita la regularidad que le puede dar el argentino, que debe sentirse cómodo. En su último partido, como hemos comentado antes, se sintió como un ángel en el paraíso e hizo toda una exhibición, pero siempre jugando como escolta. Y es que en los tiempos que corren donde está de moda contar con aleros altos y con capacidad para jugar de espaldas a la canasta, el de Santa Fe no es el mejor para poder defenderlos con su 1,91.
Pese a la marcha de Eyenga, que condicionará de nuevo la rotación exterior, y al difícil calendario que hay por delante con un partido clave ante Lagun Aro (11/12 j11) y dos partidos muy complicados ante Unicaja (18/12 j12) y Madrid (29/12 j13), la buena noticia debe ser el buen juego desplegado por parte del equipo frente al Cajasol y ver si este tendrá continuidad.