Tras perder de forma contundente contra el Blancos de Rueda Valladolid, el FIATC Mutua Joventut ha pasado a ocupar la última plaza de la clasificación, empatado a victorias (2) con otros seis equipos, incluyendo el propio conjunto vallisoletano, aunque este con un partido menos jugado.
Mucho tenemos que retroceder para encontrar a la penya ocupando la última plaza de la liga. Hasta la temporada 2008/09, cuando aún se denominaba DKV Joventut, y tras la primera jornada en la que tuvo que verse las caras contra un Barcelona que acabaría ganando la liga. Ese fue un hecho puntual, fruto del calendario, que quiso que el primer partido de esa temporada fuera en el feudo azulgrana. Pero esta vez el equipo es distinto y el proyecto mucho más modesto.
El conjunto entrenado por Salva Maldonado empezó la Liga Endesa creando ciertas dudas a sus aficionados, con la garantía de un gran entrenador en el banquillo pero con la incertidumbre de muchos jugadores y las importantes bajas de Norel y Pere Tomàs. Todo cambió después del partido contra el Barça Regal en el que el Joventut perdió, pero dando una magnífica imagen. Mucha era la gente que esperaba que ese encuentro fuese una repetición de la final de La Lliga Catalana, pero, lejos de eso, los de Badalona pelearon e hicieron sudar a los de Xavi Pascual para ganar el duelo.
Una de las claves de la mejoría del equipo en ese partido fue la aparición de Eulis Báez, junto a Eyenga uno de los nuevos fichajes. Báez hizo un partido antológico para ser su segundo encuentro junto a sus nuevos compañeros y entrenador (19p, 7r, 2a y 4br para 26 de valoración). Y no acabó aquí. En el siguiente partido, contra Valladolid, que suponía su retorno al feudo que lo vio jugar toda la temporada pasada, protagonizó otra gran actuación con 20 puntos, 9 rebotes y 25 de valoración.
Por suerte no fue la única buena noticia pese a la derrota: lo mejor de ese partido fue la vuelta a las pistas de Henk Norel tras 10 meses muy duros de lesión: “se me ha hecho muy largo, no podía hacer mucho” “eres jugador y lo que quieres es jugar, y cuando no lo haces estás algo triste”. Así se sentía el pívot holandés durante este tiempo, pero ahora esto ha cambiado y es “inmensamente feliz por haber vuelto a jugar”. Su vuelta es muy importante para el Joventut, no sólo por el hecho de ser el pívot dominante que necesita el equipo ser sino también anímicamente, ya que es uno de los puntales del grupo.
Así que pese a ocupar la última posición de la tabla, el FIATC Mutua Joventut tiene motivos para creer en que este equipo tiene mucho margen de mejora y pensar que las cosas empezaran a ir para arriba a partir de ahora. La vuelta de Norel, los fichajes de Báez y Eyenga, el papel de Maldonado, etc.