El Lagun Aro GBC está sin rumbo y a la deriva en el mar de la Liga Endesa. El equipo de Sito Alonso no encuentra del todo su juego y pese a perder de tres los tres encuentros disputados, no se puede permitir el lujo de jugar dependiendo mucho de un jugador veterano: Andy Panko.
Es verdad que el equipo, cuando juega alegre, hace mucho daño. Pero es verdad que no es posible anotar mucho cada vez que si quiera en la ACB, ya que estamos hablando de una liga donde las defensas son intensas, y los partidos de anotación baja frecuentes.
Por otro lado, el mismo entrenador dijo que Andy Betts está al 30% de su rendimiento, y son viejos conocidos. Jimmy Baron tampoco está atinado en su juego. Es verdad que el norteamericano ha mejorado su capacidad ofensiva a la hora de jugar de fuera hacia dentro, pero está muy lejos del porcentaje de tiro que tenía acostumbrado al público de Illunbe.
Además, las dos siguientes jornadas les toca jugar a domicilio, en Madrid contra el Asefa Estudiantes y en Zaragoza contra el CAi. Ambos equipos cuentan con una sola victoria, pero el CAI la única victoria la obtuvo ante el Caja Laboral Baskonia y les falta por jugar el encuentro ante el Blanco de Rueda Valladolid. El Estu ha ganado al Valencia en casa, en el único encuentro que ha disputado como local.
La clave del encuentro, una vez más, estará en el equilibrio del porcentaje en tiro y el juego interior. Si los interiores hacen un buen encuentro, y los exteriores siguen más o menos la línea que están llevando en los encuentros –pletórico Vidal, parece mentira que haya estado un año sin disputar casi ningun partido–, la victoria estará cerca.
Pero eso lo tiene que trabajar el equipo. Trabajo que Sito Alonso exige a todas sus plantillas.