En la capital maña el trabajo es incesante a pesar de haber acabado la temporada hace casi un mes. Tras una buena temporada, el trabajo realizado sobre las canchas debia verse recompensado en los despachos, y así ha sido, puesto que Aguilar, Hettsheimer, Van Rossom y Toppert confirmaron su continuidad, se ficho a Burtschi, y ahora es el pivto escoces Robert Archibald el que aterriza en la Zaragoza procedente de Malaga.
Con la llegada del ex de Unicaja, el CAI conforma un juego interior potente, siendo este un complemento mas a la presencia de Hettsheimer, Toppert y Chubb. Sin duda, el conjunto zaragozista será uno de los que se valga de su altura para intimidar, dominar en el rebote y poder desarrollar una dura defensa, por lo menos en lo que al juego interior se refiere.
Robert Archibald, que ha promediado esta temporada pasada 6,4 puntos y 3,4 rebotes en el Unicaja Malaga, y tiene experiencias ACB con Pamesa y Joventut, posee una corpulencia que aunque no le permite ser peligroso muy lejos del aro, le hace seru no de los más fuertes bajo el aro, y por ello, el CAI Zaragoza podrá utilizarlo para frenar a postes rivales de gran altura.
Respecto al caso Cabezas, todavía no hay nada seguro, y el CAI ha hecho su parte hasta el momento, que era presentarl a oferta por el base andaluz. Esta semana se pudieron conocer unas declaraciones del campeon del mundo en las que declaraba sentirse decepcionado por no haber visto itneres por parte de Unicaja en ficharle, a pesar de que él aceptaba reducir su sueldo considerablemente para poder volver al equipo de sus amores. Todavía quedan cerca de dos semanas para que algun equipo pueda realizarle ofertas y que el CAI la iguale, por lo que no se puede asegurar por donde iran los tiros.
Lo que si se sabe es que el CAI esta haciendo un gran esfuerzo por reforzar su plantilla, sin poder permitirse lujos, pero si trayendo jugadores que aparentemente parecen eficaces y capaces de ayudar a crecer al equipo. Y eso sera un argumento importante al a hora de que Cabezas pueda decidir quedarse en la capital aragonesa