El próximo 20 de octubre una nueva edición de la Euroliga se iniciará con 32 equipos que compartirán un mismo sueño, aunque tan solo cuatro de ellos llegará a hacerlo realidad y disputará la Final Four entre el 6 y el 8 de mayo en Barcelona.
Si tuviéramos que escoger un equipo como principal favorito seguramente elegiríamos al FC Barcelona, por su condición de vigente campeón y por el inmenso potencial y la innegable calidad de su actual plantilla. Aun así, a parte de los equipos españoles – que en esta edición serán cinco y no cuatro por la clasificación vía Eurocup de Power Electronics Valencia -, siempre se encuentran diversos clubes como favoritos, clásicos europeos que siempre aparecen en las quinielas para llegar, al menos, a la Final Four.
A lo largo de este artículo realizaremos un breve análisis sobre cómo se están reforzando estos clubes para lograr ser los dominadores del viejo continente.
Empezamos con el Olympiacos, actual subcampeón de Europa. Sus posibilidades reales de título son una incógnita, ya que han perdido a diversos puntales con respecto al año pasado: Josh Childress y Linas Kleiza han cruzado el charco para volver a la NBA (a Phoenix Suns y a Toronto Raptors, respectivamente). Además el club griego ha decidido no renovar el contrato a Nikola Vujcic, Sofoklis Schortsanitis, Scoonie Penn y Patrick Beverley. Este cambio de ciclo se confirma con el adiós de Panagiotis Giannakis, que será sustituido por Dusan Ivkovic, ex seleccionador serbio.
En el capítulo de entradas encontramos uno de los nombres del verano, Vassilis Spanoulis, que finalmente cambió el verde por el rojo para dividir todavía más dos aficiones vecinas y antagónicas. En el Pireo aportará su endiablada facilidad de penetración, su buena defensa y sobre todo inteligencia a la hora de desarmar la defensa rival. Por el momento Olympiacos tan solo ha hecho otra incorporación, la del australiano Matt Nielsen, un pívot que llevó al Power Electronics Valencia a la victoria en la Eurocup y que destaca por su gran visión y comprensión del juego, tanto en estático como en transición, así como de una gran intensidad siempre que está en pista. Además, destacan la vuelta tras cesión de Zoran Ercerg y Michalis Pelekanos. El equipo del Pireo todavía debe hacer algún movimiento para cerrar una plantilla que pueda luchar por todo, y son especialmente necesarias la contratación de un 3 dominante (las bajas de Childress y Vujcic son difíciles de reemplazar) y un 4 que se complemente con Nielsen. Diversos rumores apuntan a que Robert Archibald puede ser el complemento del australiano, e incluso se ha hablado de un posible interés en contratar al senegalés Boniface N’Dong en caso de que Bourousis se marche, algo que a día de hoy no parece probable.
Como hemos comentado anteriormente, las bajas de Vujcic, Childress y Kleiza pueden provocar que Olympiacos baje un escalón en esta temporada entrante; su perímetro es uno de los mejores de Europa, con Teodosic, Papaloukas, Spanoulis y el joven Sloukas, aunque todavía presentan un claro handicap de músculo y calidad en el puesto de 3 (Vasilopoulos sigue ofreciendo dudas). Si durante el verano logran reforzar esa posición volverán a estar en todas las quinielas para, al menos, repetir el éxito del año pasado.
A diferencia de Olympiacos, CSKA Moscú mantiene el bloque del año pasado, con las únicas incorporaciones de Jamont Gordon, un escolta norteamericano que promedió 19.5 puntos en la Cibona de Zagreb durante el pasado año y Boban Marjanovic, un center de 2.21m de altura que defendió la camiseta del Hemofarm serbio, jugando 16.5 minutos y aportando 9 puntos y 5.3 rebotes. A priori estos dos jóvenes ayudarán con minutos de calidad y descanso para Trajan Langdon y Sasha Kaun, que seguirán siendo dos de los hombres referencia de la máquina rusa junto a Siskauskas, Holden, Smodis y Khryapa. Por último, un fichaje más contrastado es el de Sergey Bikov, experimentado base procedente del Dinamo de Moscú y que ficha por el todopoderoso ruso para ser el suplente de Holden, sustituyendo así a Zoran Planinic. El perfil de Bikov es mucho más pasador que anotador, lo que provocará que él y Holden formen una pareja complementaria y de calidad.
Con estos cambios menores en la plantilla, la principal novedad en los rusos es pues el cambio de entrenador: Evgeny Pashutin no convenció al presidente, y este decidió fichar a Dusko Vujosevic, que el año pasado logró una histórica clasificación del Partizan de Belgrado para la Final Four. Así pues, parece que este año CSKA será más agresivo y su entrenador exprimirá mucho más a sus jugadores con un objetivo final: vencer en la final de Barcelona.
Es momento de centrarse en el Maccabi Electra Tel Aviv, antiguo gigante de Europa que actualmente ha perdido incluso la condición de campeón de Israel a manos de un equipo semidesconocido, el Gilboa Galil. Después de este traspiés era necesaria una pequeña revolución, que ya se está realizando durante este verano: en primer lugar se ha anunciado un nuevo entrenador, el experto y prestigioso David Blatt en sustitución de Pini Gershon.
Además, Alan Anderson, D’Or Fischer, Gal Mekel y Revid Limonad han hecho las maletas y han llegado otros nombres, la mayoría jóvenes ambiciosos que esperan devolver a Tel Aviv los días de glorias que la ciudad ya vivió años atrás.
El primero es Richard Hendrix, Jugador Revelación de la ACB la pasada temporada con el CB Granada, un 4 muy atlético, con gran capacidad reboteadora y facilidad para correr al contraataque; Elishay Kadir, el MVP de la pasada liga israelí, es el segundo fichaje, un 4 de características diferentes a Richard Hendrix, lo que les permitirá compenetrarse y repartirse minutos. Siguiendo con los fichajes en la pintura, Maccabi ha contratado a Jeff Foote, un joven americano de 2.13m que el año pasado promedió 12.3 puntos y 8.1 rebotes en la NCAA, y también a Torrance . Por último, Tal Burstein, jugador histórico en Maccabi y que el año pasado jugó en ACB con el Fuenlabrada, ha vuelto para aportar experiencia y conocimientos en un banquillo muy joven.
Las opciones reales de Final Four para Maccabi son pocas, aunque si Blatt logra unir a estos jóvenes fichajes y formar un bloque sólido, en el que David Bluthenthal debe ser su principal referencia, todo puede ocurrir.
Realizamos una nueva parada en Grecia para hablar del Panathinaikos. El gran fracaso del año pasado, en el que no alcanzaron ni los cuartos de final continentales, no ha provocado reacciones desmedidas. Giannakopoulos, el presidente, confía en Zeljko Obradovic y la plantilla que hace dos años les hizo campeones de la Euroliga. En el capítulo de bajas encontramos a uno de los mejores bases de Europa, Sarunas Jasikevicius - ya que es improbable que el PAO ejerza la opción de renovación que se contempla en su contrato -, el protagonista griego del verano, Vassilis Spanoulis, y Nikola Pekovic, que ha fichado por los Minnesota Timberwolves.
No obstante, la base del equipo sigue siendo la misma, con Diamantidis, Drew Nicholas, Milenko Tepic, Fotsis y Batiste. A esta plantilla, que pese a las importantes bajas sigue siendo de lujo, se le ha unido Romain Sato, el MVP de la Lega, un 3 muy completo que aportará al perímetro de PAO aquello de lo que escaseaba: músculo y fuerza.
También ha incorporado a dos hombres con menos nombre para aumentar la profundidad de su banquillo: Ian Vogioukas, center que proviene de Panellinos y Kostas Kaimakoglou, un ala pívot internacional por Grecia y que hasta ahora había jugado en el Maroussi. Ambos tienen registros estadísticos aceptables, aunque todo parece indicar que este año acatarán un rol mucho más secundario en este PAO que quiere volver a reinar en Europa; la adaptación de Romain Sato y la multiplicación en tareas ofensivas de Nicholas y Diamantidis será capital para que Panathinaikos pueda llegar a Barcelona. Fin del primer capítulo, próximamente, el segundo.